¿Presidente o secretario general?
DE LAS TANTAS sugerencias que hice durante la campaña al hoy presidente Torrijos, hubo una rechazada de inmediato. Le propuse, siguiendo el ejemplo de Costa Rica, que una vez ascendiera al poder presentara reforma constitucional o legal para que se prohibiera a los mandatarios y a su equipo de trabajo seguir activos en actividades político partidarias. Me indicó que en su partido eso no podía hacerse porque no lo dejarían gobernar. Era el tiempo que en el país se hablaba de todo el apoyo que los candidatos oficialistas estaban recibiendo del gobierno que, inclusive, terminó con el llamado a nuevas elecciones en Darién al comprobarse que se habían viciado las elecciones, precisamente, por el apoyo oficial recibido.
Al final de cuentas, el resultado ha sido casi el mismo porque la percepción ciudadana es que debido a las presiones y exigencias que recibe de sus propios copartidarios, más que de la oposición, el grado de gobernabilidad que se vive en el país no es el mejor. Traigo a colación el tema porque soy un convencido de que, una vez en el poder, quien gane la Presidencia se convierte en un funcionario al servicio del pueblo, al que el día de su instalación juro defenderlo y protegerlo, cumpliendo con el mandato constitucional. El electo fue juramentado para todos, no sólo para los que votamos por él. Por ello, el cargo de Presidente de la República no es compatible con continuar ejerciendo el liderazgo administrativo y político de un partido político, que según se vanaglorian sus directivos es el más grande que ha existido en la historia del país. Simplemente la ecuación no cuadra, porque lo que es bueno para el país y para los panameños, bien podría no ser lo mejor para el PRD y sus adherentes y viceversa. Hay muchos ejemplos que esa realidad demuestra.
Hace unos días dos ex alumnos míos, abogados, distinguidos miembros del PRD, se han visto en los medios de comunicación. Jerry Wilson Chen, suplente de su padre Jerry Wilson en la Asamblea Nacional -como si en el 8-10 no hubiesen otros miembros del PRD para ser suplentes de Wilson- y Carlos Pérez Herrera, Representante del Corregimiento de San Francisco de la Caleta, en la ciudad capital. El primero, designado como Magistrado del Tribunal de Contrataciones Públicas, si es que se llama así, porque es un organismo nuevo que nadie sabe a qué se dedicará. El segundo, aspirante y prácticamente ganador del cargo de Presidente del Consejo Provincial de Panamá, pero defenestrado de sus aspiraciones por decisión superior. El nombramiento de Wilson, de quien no puedo dudar de su honestidad, recibe toda clase de comentarios negativos porque pareciera que en el país no existieran más que "PRDes" o familiares de éstos. La eliminación de Pérez Herrera se dio, según me explicaron en detalle, violando las reglas democráticas del partido que hoy también se vanagloria de ser "el más democrático del país". No hubo discusión, ni siquiera el clásico derecho al pataleo. La orden fue de "a dedo", directa desde arriba en la misma Presidencia, cuyas oficinas se utilizaron para dilucidar estas elecciones entre representantes de corregimiento del partido oficial. Simplemente le dijeron: "No te vistas que no vas y el que va es fulano", que por cierto que ni siquiera había anunciado su aspiración. Es de imaginarse que con esto que le hicieron al colega Pérez Herrera le envían un mensaje directo para el 2009: "no vas para ningún lado".
El país no puede seguir manejándose así, como si fuera un feudo de un partido político determinado; el país nos pertenece a todos. Coincido con Severo Souza, presidente del CONEP, al referirse a la decisión del gobierno de no seguir con el tema de los articulados, que esperaba que tal decisión no tuviera trasfondo político. Ayer lo manejaron así los arnulfistas, hoy lo hace el PRD, mañana lo harán los partidos de oposición que ganen, porque con todas estas imposiciones que están haciendo con su propia gente, la suma de todos los descontentos y de todos aquellos que creían que Martín Torrijos sería diferente, servirá de freno para que el PRD vuelva a repetir en el 2009.
¿Es esa la clase de Presidente o Presidenta que aspira tener el país? Definitivamente que no, porque Panamá no puede seguir en manos de los caprichos y exigencias de los que pertenecen al partido gobernante. No se puede seguir confundiendo lo público con lo partidario; son cosas muy diferentes. Un buen compromiso de los que aspiren a gobernar en el 2009 podría ser el obligarse a cambiar la Constitución o la ley electoral para que quienes gobiernen no puedan ejercer cargos políticos partidistas. El país y su deteriorado sistema democrático saldrían ganando. O se es Presidente de la República o Secretario General del partido; los dos cargos a la vez como que son incompatibles.
La buena noticia es que somos más independientes. La no tan buena noticia es que, ante la polarización política entre izquierda y derecha, las posiciones moderadas y conservadoras tienen pocas posibilidades, aunque tal vez tengan las mejores propuestas. Así, a los panameños se nos reducirá el camino para escoger entre un buen gerente que quiere profundizar los cambios avanzados por esta administración y un veterano político que nos pone a soñar con las grandes cosas que se puede hacer con uno nuevo texto constitucional.
Habrá otros que prefiramos votar pensando en el futuro mediato más que en el futuro inmediato. Para gustos, los colores. Lo realmente importante es saber si usted, ¿tiene claro el panorama, para saber por quién votará en el 2009?
Según estudios del MOP, en la ciudad de Panamá hay 73 puntos considerados "críticos", que inciden directamente en el desarrollo del tráfico vehicular.
Para ello se necesita construir 23 puentes en puntos considerados "súper críticos".
El ministro Benjamín Colamarco informó la construcción de 9 pasos vehiculares para agilizar el tráfico.
Paralelo al puente de Las Acacias se construye el de Los Pueblos, en la vía Domingo Díaz.
"Los pasos vehiculares comienzan a construirse en 2007 y deben estar terminados en agosto o septiembre de 2008", dijo Colamarco.
El parque vehicular de la capital, de cerca de 327 mil vehículos, crece a un ritmo anual de 10% y 12%.
El presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Martín Isaac, señaló que se pueden reventar 29 intersecciones y construir los 23 pasos vehiculares simultáneamente.
A su juicio, eso es posible.
"Pero usted sabe el caos que se generaría en la ciudad por la construcción de ellos", advirtió.
Si eso ocurre, chisteando, dijo que mejor hay que dejar el vehículo en la casa y caminar, porque habrá enormes tranques.
El presidente de la SPIA es partidario de la construcción de puentes para ayudar al tráfico.
Lo que expuso fue que la construcción de obras no solo debe verse en la parte técnica, sino también la social.
Es decir que con los trabajos no se puede afectar a los ciudadanos, de manera que sea imposible la circulación vehicular.
Pero, sugirió que se haga por etapas, aunque habrá oposiciones.
"En vez de ver que se busca mejorar la ciudad, lo que van a hacer es lo imposible para entorpecer cualquier actividad que se genere", indicó.
Habló del puente en la entrada a Cerro Patacón, donde comentó que hay un tranque descomunal.
Las piezas de metal tipo Mabey están a la vista.
Al final de cuentas, el resultado ha sido casi el mismo porque la percepción ciudadana es que debido a las presiones y exigencias que recibe de sus propios copartidarios, más que de la oposición, el grado de gobernabilidad que se vive en el país no es el mejor. Traigo a colación el tema porque soy un convencido de que, una vez en el poder, quien gane la Presidencia se convierte en un funcionario al servicio del pueblo, al que el día de su instalación juro defenderlo y protegerlo, cumpliendo con el mandato constitucional. El electo fue juramentado para todos, no sólo para los que votamos por él. Por ello, el cargo de Presidente de la República no es compatible con continuar ejerciendo el liderazgo administrativo y político de un partido político, que según se vanaglorian sus directivos es el más grande que ha existido en la historia del país. Simplemente la ecuación no cuadra, porque lo que es bueno para el país y para los panameños, bien podría no ser lo mejor para el PRD y sus adherentes y viceversa. Hay muchos ejemplos que esa realidad demuestra.
Hace unos días dos ex alumnos míos, abogados, distinguidos miembros del PRD, se han visto en los medios de comunicación. Jerry Wilson Chen, suplente de su padre Jerry Wilson en la Asamblea Nacional -como si en el 8-10 no hubiesen otros miembros del PRD para ser suplentes de Wilson- y Carlos Pérez Herrera, Representante del Corregimiento de San Francisco de la Caleta, en la ciudad capital. El primero, designado como Magistrado del Tribunal de Contrataciones Públicas, si es que se llama así, porque es un organismo nuevo que nadie sabe a qué se dedicará. El segundo, aspirante y prácticamente ganador del cargo de Presidente del Consejo Provincial de Panamá, pero defenestrado de sus aspiraciones por decisión superior. El nombramiento de Wilson, de quien no puedo dudar de su honestidad, recibe toda clase de comentarios negativos porque pareciera que en el país no existieran más que "PRDes" o familiares de éstos. La eliminación de Pérez Herrera se dio, según me explicaron en detalle, violando las reglas democráticas del partido que hoy también se vanagloria de ser "el más democrático del país". No hubo discusión, ni siquiera el clásico derecho al pataleo. La orden fue de "a dedo", directa desde arriba en la misma Presidencia, cuyas oficinas se utilizaron para dilucidar estas elecciones entre representantes de corregimiento del partido oficial. Simplemente le dijeron: "No te vistas que no vas y el que va es fulano", que por cierto que ni siquiera había anunciado su aspiración. Es de imaginarse que con esto que le hicieron al colega Pérez Herrera le envían un mensaje directo para el 2009: "no vas para ningún lado".
El país no puede seguir manejándose así, como si fuera un feudo de un partido político determinado; el país nos pertenece a todos. Coincido con Severo Souza, presidente del CONEP, al referirse a la decisión del gobierno de no seguir con el tema de los articulados, que esperaba que tal decisión no tuviera trasfondo político. Ayer lo manejaron así los arnulfistas, hoy lo hace el PRD, mañana lo harán los partidos de oposición que ganen, porque con todas estas imposiciones que están haciendo con su propia gente, la suma de todos los descontentos y de todos aquellos que creían que Martín Torrijos sería diferente, servirá de freno para que el PRD vuelva a repetir en el 2009.
¿Es esa la clase de Presidente o Presidenta que aspira tener el país? Definitivamente que no, porque Panamá no puede seguir en manos de los caprichos y exigencias de los que pertenecen al partido gobernante. No se puede seguir confundiendo lo público con lo partidario; son cosas muy diferentes. Un buen compromiso de los que aspiren a gobernar en el 2009 podría ser el obligarse a cambiar la Constitución o la ley electoral para que quienes gobiernen no puedan ejercer cargos políticos partidistas. El país y su deteriorado sistema democrático saldrían ganando. O se es Presidente de la República o Secretario General del partido; los dos cargos a la vez como que son incompatibles.
La buena noticia es que somos más independientes. La no tan buena noticia es que, ante la polarización política entre izquierda y derecha, las posiciones moderadas y conservadoras tienen pocas posibilidades, aunque tal vez tengan las mejores propuestas. Así, a los panameños se nos reducirá el camino para escoger entre un buen gerente que quiere profundizar los cambios avanzados por esta administración y un veterano político que nos pone a soñar con las grandes cosas que se puede hacer con uno nuevo texto constitucional.
Habrá otros que prefiramos votar pensando en el futuro mediato más que en el futuro inmediato. Para gustos, los colores. Lo realmente importante es saber si usted, ¿tiene claro el panorama, para saber por quién votará en el 2009?
Según estudios del MOP, en la ciudad de Panamá hay 73 puntos considerados "críticos", que inciden directamente en el desarrollo del tráfico vehicular.
Para ello se necesita construir 23 puentes en puntos considerados "súper críticos".
El ministro Benjamín Colamarco informó la construcción de 9 pasos vehiculares para agilizar el tráfico.
Paralelo al puente de Las Acacias se construye el de Los Pueblos, en la vía Domingo Díaz.
"Los pasos vehiculares comienzan a construirse en 2007 y deben estar terminados en agosto o septiembre de 2008", dijo Colamarco.
El parque vehicular de la capital, de cerca de 327 mil vehículos, crece a un ritmo anual de 10% y 12%.
Se construirá un puente vehicular frente a Autodepot, sobre Calle 50 y vía Brasil, la salida de avenida La Amistad, el cruce de Albrook con Clayton, la salida del Puente Centenario en la Tumba Muerto, en la entrada de San Isidro, y otras áreas.
Se invertirán B/. 80 millones en ampliación de vías y carreteras en la ciudad de Panamá y sus cercanías.
El presidente de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Martín Isaac, señaló que se pueden reventar 29 intersecciones y construir los 23 pasos vehiculares simultáneamente.
A su juicio, eso es posible.
"Pero usted sabe el caos que se generaría en la ciudad por la construcción de ellos", advirtió.
Si eso ocurre, chisteando, dijo que mejor hay que dejar el vehículo en la casa y caminar, porque habrá enormes tranques.
El presidente de la SPIA es partidario de la construcción de puentes para ayudar al tráfico.
Lo que expuso fue que la construcción de obras no solo debe verse en la parte técnica, sino también la social.
Es decir que con los trabajos no se puede afectar a los ciudadanos, de manera que sea imposible la circulación vehicular.
Pero, sugirió que se haga por etapas, aunque habrá oposiciones.
"En vez de ver que se busca mejorar la ciudad, lo que van a hacer es lo imposible para entorpecer cualquier actividad que se genere", indicó.
Habló del puente en la entrada a Cerro Patacón, donde comentó que hay un tranque descomunal.
Las piezas de metal tipo Mabey están a la vista.