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Presión, chantaje y ejecución


Para mí las presiones excesivas, indebidas, terminan siendo chantaje. Eso es lo que pienso de las amenazas de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) al aprovecharse del alza del precio del combustible para imponer un aumento en las tarifas del transporte. Igual pienso de los chantajes que intentan, tanto los supuestos miembros del Pacto de la Pintada como los de la aplanadora PRD, en el campo legislativo.
A inicios del gobierno mireyista no me gustó para nada la presión acentuadamente intensa que aplicaron algunos sindicalistas para que se nombrara a su candidato preferido como Director de la CSS. Tanto así que para mis adentros pensé que éste no debería ser nombrado. La presidenta Moscoso sorprendió a muchos cuando seleccionó a Jované para ese cargo. Muchos reconocimos como excelente la decisión política de la presidenta.
He expresado hasta el cansancio, mi profunda preocupación por que se saneen las finanzas de la CSS. Haciendo abstracción de los atracos que ha sufrido, por tirios y troyanos, siempre tengo muy presente el fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). Este pende como una espada de Damocles sobre miles de humildes panameños, porque en unos pocos años podrían verse adversamente afectados por el colapso de dicho fondo. En términos generales, los problemas de la CSS lesionan a un alto porcentaje de las personas más necesitadas del país.
Por consiguiente, me siento eufórico porque Mireya ha pedido apoyo a una cruzada del gobierno para buscar soluciones a la precaria situación financiera de la CSS, para lo cual nombrará una comisión que analice y sugiera las medidas rectificativas del caso. Para mí lo medular es que estas medidas se pongan en ejecución tan pronto como sea posible. El director Jované ha respaldado prontamente las declaraciones de la Presidenta de la República.
Debo confesar que me he sentido desilusionado ante la aparente abulia demostrada hasta el momento por parte de los sindicalistas que tanto presionaron para que se escogiera a Jované como máximo administrador de la CSS. Dieron la impresión, entonces, de que iban a paralizar la economía del país. (Igual hacen la CANATRA y ciertos legisladores chantajistas, amén de los que cierran calles a diestra y siniestra sin necesidad, a veces).
No puedo dejar de recordar que entre los sindicalistas, que repetidamente ejercen presiones exageradas, hubo uno que sentenció que si Mireya no sabía gobernar debería darle el gobierno a los trabajadores. Esos son los que en estos escasos siete meses del nuevo gobierno no parecen haber hecho nada para que se busquen soluciones en la CSS, que es una institución que beneficia mayormente a los sectores populares.
Ahora tienen la responsabilidad ineludible de coadyuvar en esta noble e impostergable tarea. Estoy seguro que la solución implicará que los patronos se metan la mano en el bolsillo. Pero también los trabajadores lo tendrán que hacer. Bien reza el dicho, más vale prevenir que curar. Las medidas de prevención en este caso están hartos rezagadas.
En breve, estoy de acuerdo con las presiones debidas. Pero el mayor énfasis debe asignarse a la ejecución de acciones objetivas y constructivas. Esto es aplicable en todas las esferas del quehacer humano. Instamos a toda la ciudadanía a que permanezca vigilante y exija las acciones, que no la retórica, que prevengan el colapso del IVM.
Las medidas que deberán ejecutarse necesitarán el apoyo patriótico, altruista, de todos los sectores. La opinión pública tiene que desempeñar un papel importantísimo. Por supuesto, y repetimos, el gobierno y la clase patronal también. De más está señalar que la participación constructiva de los trabajadores es de superlativa significación. La mayor presión está ahora en el campo sindical. Toda la ciudadanía espera que actúen de manera seria, responsable y objetiva. Panamá es inmortal.

101 años de Panamá América

 
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