Principios fundamentales para el Código Agrario (II)
Ayer explicamos que habían dos problemas con el anteproyecto del Código Agrario, uno conceptual, y el otro institucional. El problema conceptual consiste en que el gobierno tiene la capacidad de desconocer los derechos posesorios para alcanzar cualquier meta, y de obligar a su dueño a usar la tierra de la forma como el gobierno dirija.
El segundo problema al cual nos enfrentamos, es que el modelo institucional encargado del programa nacional de tierras esta totalmente colapsado y obsoleto, y es por esto que después de casi 50 años desde que se inicio la Reforma Agraria, el 70% del territorio nacional todavía no tiene título, una situación que tiene estancado el progreso del interior del país.
Actualmente hay siete instituciones del Estado involucrados en la titulación de tierras, incluyendo la Dirección Nacional de Catastro del MEF, la Reforma Agraria del MIDA, los municipios, PRONAT, el MIVI, la ACP, ANAM, IPAT, y el Ministerio de Salud, y cada institución tiene sus propios criterios y pasos burocráticos.
El país necesita una sola ley de tierras, consistente, transparente, y precisa que cubra todo el territorio nacional, y no leyes que imponen diferentes criterios dependiendo donde este localizada la tierra o que institución sea la que la aplique. Ya es hora que se consolide todas estas instituciones en una sola. Es por esto que nosotros apoyamos la creación de la Autoridad Nacional de la Tierra (ANATI), la cual fue propuesta por el Presidente de la República hace meses, y la cual tendría como objetivos lo siguiente:
-Eliminar duplicación de competencia institucionales sobre el tema de tierras;
-Facilitar el establecimiento de procesos de adjudicación ligados a las prioridades del Estado en relación con la administración de tierras;
-Reconocer y garantizar la figura de los derechos posesorios para brindar una mayor seguridad jurídica en la propiedad de la tierra y facilitar la simplificación en la solución de conflictos;
-Crear un ente especializado, operativo, desburocratizado, eficiente, autónomo con capacidad de gestión;
-Acelerar el proceso de integración de la información catastral con la registral a fin de contar con un sistema orientador del usuario.
Para poder analizar cuáles son las verdaderas necesidades del país, y escuchar las inquietudes del hombre que vive, ocupa, trabaja o conserva la tierra, era necesario que esta nueva ley saliera de la subcomisión agraria y se discutiese en el Consejo Consultivo de PRONAT para que éste, en conjunto con miembros del Ejecutivo encargado del programa de tierras, así como miembros de la sociedad civil locales y asesores internacionales, pueda finalmente redactar una ley que cumpla con las aspiraciones de cientos de miles de panameños y especialmente las del hombre del campo, y que haga que el problema de los derechos posesorios sea cuestión del pasado.