Principios inspiradores
Los principios que me guiaron para encontrar una apropiada solución al proyecto del Canal a Nivel fueron las siguientes:
1. Solución al problema del gran diferencial de mareas del Pacífico.
2. Evitar que cualquiera importante corriente de mareas entre ambos océanos mezclara sus aguas y sus biotas flotantes.
3. Un canal autosuficiente para barcos Panamax y Postpanamax de 250 mil toneladas o más, y que haría innecesario el presente canal a esclusas.
4. Un canal de uso continuo, no intermitente, de tránsito simultáneo en ambas direcciones, y seguro para la navegación marítima internacional.
5. La disposición más racional de los excedentes de excavaciones, que a la vez reportaría grandes beneficios para la economía nacional y mundial.
6. Encontrar la metodología de construcción más conveniente, económica y que representará la menor fuga de divisas del país.
7. Un diseño que permitiría disponer de toda el agua de la actual cuenca canalera y fuera de ella para fines humanitarios y para generación de energía hidroeléctrica.
8. En especial, una metodología que permitiera utilizar nuestra propia agua como medio alternativa y principal de acarreo de los excedentes de excavaciones.
9. Una disposición de los excedentes de excavaciones para crear dos bahías portuarias, una en el Pacífico y otra en el Atlántico, que a la vez que solucionarían los problemas de las mareas y de la ecología, brindarían asiento a las megápolis de las mayores zonas portuarias y emporios industriales del Continente.
10. El barco de diseño debería ser el de 250 mil toneladas de peso muerto, ya adoptado por el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos en su Informe Final de 1970.
11. El Canal debería ofrecer la máxima seguridad en materia de sabotaje y terrorismo.
12. Debería mantenerse la capacidad de operación de las actuales esclusas como canal de repuesto por unos cuantos años. Este podría servir para astilleros de agua dulce, turismo ecológico, etc.
1. Solución al problema del gran diferencial de mareas del Pacífico.
2. Evitar que cualquiera importante corriente de mareas entre ambos océanos mezclara sus aguas y sus biotas flotantes.
3. Un canal autosuficiente para barcos Panamax y Postpanamax de 250 mil toneladas o más, y que haría innecesario el presente canal a esclusas.
4. Un canal de uso continuo, no intermitente, de tránsito simultáneo en ambas direcciones, y seguro para la navegación marítima internacional.
5. La disposición más racional de los excedentes de excavaciones, que a la vez reportaría grandes beneficios para la economía nacional y mundial.
6. Encontrar la metodología de construcción más conveniente, económica y que representará la menor fuga de divisas del país.
7. Un diseño que permitiría disponer de toda el agua de la actual cuenca canalera y fuera de ella para fines humanitarios y para generación de energía hidroeléctrica.
8. En especial, una metodología que permitiera utilizar nuestra propia agua como medio alternativa y principal de acarreo de los excedentes de excavaciones.
9. Una disposición de los excedentes de excavaciones para crear dos bahías portuarias, una en el Pacífico y otra en el Atlántico, que a la vez que solucionarían los problemas de las mareas y de la ecología, brindarían asiento a las megápolis de las mayores zonas portuarias y emporios industriales del Continente.
10. El barco de diseño debería ser el de 250 mil toneladas de peso muerto, ya adoptado por el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos en su Informe Final de 1970.
11. El Canal debería ofrecer la máxima seguridad en materia de sabotaje y terrorismo.
12. Debería mantenerse la capacidad de operación de las actuales esclusas como canal de repuesto por unos cuantos años. Este podría servir para astilleros de agua dulce, turismo ecológico, etc.