Promesas para veinte meses
El precandidato Marco Ameglio presentó, sus promesas de campaña. Es importante que los aspirantes coincidan en temas vitales, ya que ello aumenta las posibilidades de concretar las soluciones a problemas como el de la violencia delincuencial, los altísimos impuestos a la clase media profesional y asalariada, la tragedia de nuestra educación pública y el caótico transporte público de pasajeros.
Es llamativo, que lo que no se ha resuelto en lustros, el precandidato lo ofrezca resolver en 20 meses. No sólo ofrece una velocidad pasmosa e inusitada para el sector público panameño, sino que nos deja la pregunta sobre qué piensa hacer los otros 40 meses de gobierno. No podemos tirar al saco un conjunto de propuestas valientes y que podrían ser atinadas.
A cada candidato le seguiremos la pista en este proceso y exigiremos rendición de cuentas. Sin embargo, hoy en día los electores no se pueden satisfacer con promesas –por más sensatas que parezcan– si no vienen acompañadas con lo que los norteamericanos llaman “ways and means”, que se podría traducir por métodos y recursos.
Algo preocupante de la propuesta del pre candidato Ameglio es su afán de convocar una Asamblea Constituyente en sus primeros 18 meses de gobierno. Es preocupante y él mismo reconoce el principal por qué, al señalar en su texto que se compromete a impulsar esta iniciativa “estableciendo las garantías necesarias para respetar la estabilidad del régimen especial que auspicia la operación y expansión del Canal”. No queda claro cómo un presidente puede dar esas garantías frente a una Constituyente plenipotenciaria ni si los financistas de la obra lo considerarán suficiente.
Aplaudimos la iniciativa del señor Ameglio de poner sus compromisos en blanco y negro desde el principio, pero los 20 minutos no han sido suficientes para aclarar muchas inquietudes.