Propaganda peligrosa
Aproximadamente hace dos meses, un conductor de autobús estuvo a punto de matarme, por encontrarse en una de sus acostumbradas regatas. Al pasar el susto, pensé en enviar una nota a la Dirección del Tránsito, sin embargo, esto me pareció una pérdida total del tiempo.
En el día de ayer me ocurrió una situación similar, con otro delincuente del camino, disfrazado de conductor de autobús. Nuevamente anoté el número de placa, sin embargo, en este país si no amaneces en la morgue, no hay nada que reclamar. La verdad es que todos los días vemos a estos maleantes cometiendo infracciones, incluso frente a la mal llamada "autoridad", y no pasa nada. No hay gobierno que tenga la voluntad de ponerle el cascabel al gato. La Dirección de Tránsito es una farsa y una burla para la comunidad.
Lastimosamente, lo único que recuerdo hoy de ambos incidentes, es que ambos autobuses estaban adornados con propagandas comerciales. Uno de una marca de pinturas y el otro de un almacén de la localidad.
Ambas propagandas son peligrosas, ya que el día que tenga que decidir por optar por una marca de pintura o ir a un almacén para comprar algo, al ver el nombre de estos anunciantes, lo primero que me hará recordar es que mi vida estuvo en peligro, por culpa de un irresponsable patrocinado por estos comerciantes.
Las posibilidades de que un letrero se caiga y te mate son bastante bajas, pero las posibilidades en este país, de que un conductor de autobús o de taxi te atropellen, choquen o maten son altísimas, situación que se deberá evaluar al momento de optar por esta herramienta de mercadeo.
El adornar autobuses y taxis con propaganda ha proliferado muchísimo últimamente, incluso, hasta los políticos están utilizando esta forma de mercadeo. Sin embargo, las agencias publicitarias y los comerciantes deberían ser más cautos en la selección de los autobuses y taxis que utilizan, ya que por culpa de un asesino del volante, su propaganda para atraer clientes, resulta en exceso negativa.
En el día de ayer me ocurrió una situación similar, con otro delincuente del camino, disfrazado de conductor de autobús. Nuevamente anoté el número de placa, sin embargo, en este país si no amaneces en la morgue, no hay nada que reclamar. La verdad es que todos los días vemos a estos maleantes cometiendo infracciones, incluso frente a la mal llamada "autoridad", y no pasa nada. No hay gobierno que tenga la voluntad de ponerle el cascabel al gato. La Dirección de Tránsito es una farsa y una burla para la comunidad.
Lastimosamente, lo único que recuerdo hoy de ambos incidentes, es que ambos autobuses estaban adornados con propagandas comerciales. Uno de una marca de pinturas y el otro de un almacén de la localidad.
Ambas propagandas son peligrosas, ya que el día que tenga que decidir por optar por una marca de pintura o ir a un almacén para comprar algo, al ver el nombre de estos anunciantes, lo primero que me hará recordar es que mi vida estuvo en peligro, por culpa de un irresponsable patrocinado por estos comerciantes.
Las posibilidades de que un letrero se caiga y te mate son bastante bajas, pero las posibilidades en este país, de que un conductor de autobús o de taxi te atropellen, choquen o maten son altísimas, situación que se deberá evaluar al momento de optar por esta herramienta de mercadeo.
El adornar autobuses y taxis con propaganda ha proliferado muchísimo últimamente, incluso, hasta los políticos están utilizando esta forma de mercadeo. Sin embargo, las agencias publicitarias y los comerciantes deberían ser más cautos en la selección de los autobuses y taxis que utilizan, ya que por culpa de un asesino del volante, su propaganda para atraer clientes, resulta en exceso negativa.