A propósito del fondo
Todo indica que la idea del gobierno de usar la totalidad del Fondo (1300 millones) para cubrir compromisos financieros se descarta al menos en su versión original. La nueva alternativa, por demás negociada entre los aliados al oficialismo, apunta mucho más al criterio de diversificación de la inversión -"no poner todos los huevos en una sola canasta". Esta propuesta sugiere además usar los ingresos (700 millones) por venta de las acciones en C & W. e implícitamente, los de las empresas eléctricas (500 millones).
En suma serían unos 2,500 millones que se les pretende buscar rendimientos mayores al 5% a través de modalidades, a saber: 1) Acciones Preferenciales. 2) Banca Privada. 3) Mercado especulativo. 4) Título de Deuda. 5) Títulos valores de gobiernos locales. Por lo que se refiere a la 2,3,5 modalidad, el riesgo es considerable, habida cuenta la poca capacidad de pago de las entidades públicas y municipios y las extremas variaciones cíclicas de la Economía, que en una coyuntura como la actual generan sobreliquidez, abaratando el crédito o dificultando su colocación.
A nuestro juicio se debió primero: agilizar las normas tributarias a objeto de procurar mayores ingresos públicos vía mayor eficiencia en la recaudación y correspondencia entre compromiso y capacidad tributaria. Segundo: Legislar en torno al marco legal que regule el manejo de la Deuda (norma de endeudamiento, elementos de aplicación férrea del principio de austeridad). Tercero: Mejorar rendimiento del Fondo en modalidades de poco riesgo, pero que contribuyan a superar problemas sociales, vía préstamos de autogestión al IDAAN, DIMA, Canal y Areas Revertidas. Cuarto: Dada la casi inminente aprobación de lo relativo a la venta de las acciones más el Fondo, que reportarían beneficios cercanos a los 200 millones al año, sentimos que éstos se pueden destinar al pago anual de la Deuda con base a un renegociación. El gobierno cumpliría su agenda social con los ingresos corrientes que serían mayores en virtud de los ajustes tributarios recomendados y, en donde figurarán los cerca de 600 millones que anualmente se vienen destinando al pago de la Deuda. En resumen, somos partidarios de un mayor rendimiento del Fondo, pero no con modalidades de alto riesgo. Riesgo que de por sí está dando por la falta de credibilidad, por la cultura de la "doble moral" que tradicionalmente han practicado quienes gobiernan. Empero, lo positivo de todo esto es que estamos cerca a un acuerdo, con lo que podrían superarse un tanto la incertidumbre y la mayor agudización de las distorsiones sociales.
En suma serían unos 2,500 millones que se les pretende buscar rendimientos mayores al 5% a través de modalidades, a saber: 1) Acciones Preferenciales. 2) Banca Privada. 3) Mercado especulativo. 4) Título de Deuda. 5) Títulos valores de gobiernos locales. Por lo que se refiere a la 2,3,5 modalidad, el riesgo es considerable, habida cuenta la poca capacidad de pago de las entidades públicas y municipios y las extremas variaciones cíclicas de la Economía, que en una coyuntura como la actual generan sobreliquidez, abaratando el crédito o dificultando su colocación.
A nuestro juicio se debió primero: agilizar las normas tributarias a objeto de procurar mayores ingresos públicos vía mayor eficiencia en la recaudación y correspondencia entre compromiso y capacidad tributaria. Segundo: Legislar en torno al marco legal que regule el manejo de la Deuda (norma de endeudamiento, elementos de aplicación férrea del principio de austeridad). Tercero: Mejorar rendimiento del Fondo en modalidades de poco riesgo, pero que contribuyan a superar problemas sociales, vía préstamos de autogestión al IDAAN, DIMA, Canal y Areas Revertidas. Cuarto: Dada la casi inminente aprobación de lo relativo a la venta de las acciones más el Fondo, que reportarían beneficios cercanos a los 200 millones al año, sentimos que éstos se pueden destinar al pago anual de la Deuda con base a un renegociación. El gobierno cumpliría su agenda social con los ingresos corrientes que serían mayores en virtud de los ajustes tributarios recomendados y, en donde figurarán los cerca de 600 millones que anualmente se vienen destinando al pago de la Deuda. En resumen, somos partidarios de un mayor rendimiento del Fondo, pero no con modalidades de alto riesgo. Riesgo que de por sí está dando por la falta de credibilidad, por la cultura de la "doble moral" que tradicionalmente han practicado quienes gobiernan. Empero, lo positivo de todo esto es que estamos cerca a un acuerdo, con lo que podrían superarse un tanto la incertidumbre y la mayor agudización de las distorsiones sociales.