Propuesta eminente, soluciones permanentes
No hay duda que la inflación médica ha sido un tema que ha captado la atención de los panameños en los últimos meses. En Panamá, no sólo ha aumentado el precio del 20% de las medicinas, sino que también se ha incrementado el precio del salón de operaciones, del cuarto de urgencia, de la cama de hospital, de la sala de cuidado intensivo, los honorarios médicos, las primas de hospitalización y las pólizas de los seguros en general. En fin, ya no se puede uno enfermar porque cuesta "un ojo de la cara".
No obstante, tratar de echarle el muerto y culpar a los distribuidores de medicinas por el 12% de inflación médica registrado durante el último año es querer ver la situación con una lupa divergente que no enfoca correctamente la realidad.
Es por eso que la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) ha manifestado en innumerables ocasiones que los problemas que originan el alza en los precios de algunos medicamentos requieren soluciones integrales, con visión de largo alcance, que consideren que se trata de una industria oligopólica, altamente concentrada, conformada por mega empresas de fama mundial, que acuerdan precios a nivel internacional, y que invierten miles de millones de dólares en investigaciones, publicidad y promoción.
La CLICAC, consciente de esta realidad y de su responsabilidad de asegurar el funcionamiento del libre mercado, considera que hay que minimizar las intervenciones del Estado y promover la libre competencia y la libre concurrencia a toda causa. Es decir, el control de precios no es una solución permanente, y muy por el contrario, traería consecuencias graves que lesionarían el bienestar de todos los consumidores.
Con la experiencia de los últimos dos años de desregulación de precios, podemos manifestar con toda seguridad que a pesar de todo, vamos en el camino correcto. Cuando se examina con seriedad el conjunto de medidas que forman lo que llamamos la política económica, es necesario y positivo atender a la clave del cambio. La clave es la competencia y es allí donde radica la transformación que nos va a llevar en el camino de la modernidad. Y yo se los digo, no sólo porque es así, sino porque cada día que transcurre me siento más convencido de que lo que estamos haciendo está basado en las enseñanzas de la realidad nacional e internacional. Las soluciones generadas por las fuerzas del mercado a través del prisma de la competencia son de carácter permanente y se traducen en bienestar para todos los panameños. Podemos mencionar como ejemplo el comportamiento de los productos de la canasta básica de alimentos, otros productos de consumo masivo y algunos materiales de construcción, cuyos precios están por debajo del último precio regulado y que tienen tendencia a la baja desde hace un par de años.
Con todas las irregularidades que existen en el mercado de medicamentos, con toda la inercia arrastrada por los 50 años de política de control de precios, y con toda la cultura de fijaciones de márgenes y de creaciones de barreras a la entrada de nuevos agentes económicos, es oportuno señalar que de los 9,000 medicamentos registrados, el 20% ha aumentado de precios. De ese 20%, 2% ha aumentado más del 30%, y solamente el 1% ha aumentado más del 100%. No obstante, paralelamente a esta situación, también se ha observado disminuciones en los precios de un 8% de los medicamentos registrados y han ingresado al mercado más de 1,500 productos nuevos, todo esto en beneficio de los consumidores.
Es verdad, el mercado necesita un "jump-start"; hay que empujarlo para que despierte y comience a competir. Pero eso no se logra de la noche a la mañana; son muchos años de control de precios que están "pesando" sobre la conducta de los agentes económicos. Estamos convencidos que los agentes necesitan aprender sobre las nuevas reglas establecidas en la Ley 29 de 1996, y que los consumidores requieren orientación porque aún no comprenden que existen productos substitutos económicos de buena calidad.
Con el objetivo de promover la competencia, educar a los agentes y orientar al consumidor, la CLICAC emitió una opinión técnica y ha propuesto un anteproyecto de ley con el propósito de mejorar las condiciones de mercado de medicamentos, garantizar la seguridad de la calidad de los medicamentos y asegurar la información oportuna a los consumidores.
Esta propuesta generará soluciones permanentes al promover la competencia a través de la alternativa de medicamentos genéricos y de una estricta fármaco-vigilancia. En este sentido, es importante educar al consumidor para que comprenda que existen medicamentos genéricos de bajo precios y buena calidad. Para este fin, la CLICAC, al igual como lo ha venido haciendo con los precios de los alimentos, iniciará campañas de divulgación de tablas genéricas y precios comparativos para facilitar la información al consumidor.
También la propuesta intenta levantar las barreras de acceso al mercado flexibilizando el proceso mediante el cual se otorga el registro sanitario. Consideramos que es inaceptable que los agentes económicos importen medicamentos de un país específico, perdiendo de perspectiva la posibilidad de procurar el suministro desde aquellos países en donde los precios son más competitivos, ya que el registro sanitario no es del producto sino del país de procedencia, impidiendo así la importación a precios más competitivos.
La propuesta también va a promover la producción local de medicamentos genéricos, ya que en el pasado este mecanismo ha generado rebajas significativas en los precios. Conocemos de casos en licitaciones públicas en que los precios bajaron en un 100% después que los fabricantes nacionales cotizaron sus productos. No tenemos duda que la industria farmacéutica nacional será una fuerza generadora de precios bajos de una gran cantidad de medicamentos, principalmente de aquellos que se comercializan a nivel institucional.
Es oportuno señalar que, sólo cuando se logre fortalecer el libre mercado, mediante una verdadera libre competencia y libre concurrencia, los panameños tendremos acceso a medicamentos a precios competitivos. Por eso la propuesta de la CLICAC, por la cual se agiliza el proceso de registro sanitario y se intensifica el control posterior, garantizará que nuevos agentes ingresen en el mercado y aseguren que las medicinas que se comercialicen en Panamá sean de calidad satisfactoria y a precios bajos.
No obstante, tratar de echarle el muerto y culpar a los distribuidores de medicinas por el 12% de inflación médica registrado durante el último año es querer ver la situación con una lupa divergente que no enfoca correctamente la realidad.
Es por eso que la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) ha manifestado en innumerables ocasiones que los problemas que originan el alza en los precios de algunos medicamentos requieren soluciones integrales, con visión de largo alcance, que consideren que se trata de una industria oligopólica, altamente concentrada, conformada por mega empresas de fama mundial, que acuerdan precios a nivel internacional, y que invierten miles de millones de dólares en investigaciones, publicidad y promoción.
La CLICAC, consciente de esta realidad y de su responsabilidad de asegurar el funcionamiento del libre mercado, considera que hay que minimizar las intervenciones del Estado y promover la libre competencia y la libre concurrencia a toda causa. Es decir, el control de precios no es una solución permanente, y muy por el contrario, traería consecuencias graves que lesionarían el bienestar de todos los consumidores.
Con la experiencia de los últimos dos años de desregulación de precios, podemos manifestar con toda seguridad que a pesar de todo, vamos en el camino correcto. Cuando se examina con seriedad el conjunto de medidas que forman lo que llamamos la política económica, es necesario y positivo atender a la clave del cambio. La clave es la competencia y es allí donde radica la transformación que nos va a llevar en el camino de la modernidad. Y yo se los digo, no sólo porque es así, sino porque cada día que transcurre me siento más convencido de que lo que estamos haciendo está basado en las enseñanzas de la realidad nacional e internacional. Las soluciones generadas por las fuerzas del mercado a través del prisma de la competencia son de carácter permanente y se traducen en bienestar para todos los panameños. Podemos mencionar como ejemplo el comportamiento de los productos de la canasta básica de alimentos, otros productos de consumo masivo y algunos materiales de construcción, cuyos precios están por debajo del último precio regulado y que tienen tendencia a la baja desde hace un par de años.
Con todas las irregularidades que existen en el mercado de medicamentos, con toda la inercia arrastrada por los 50 años de política de control de precios, y con toda la cultura de fijaciones de márgenes y de creaciones de barreras a la entrada de nuevos agentes económicos, es oportuno señalar que de los 9,000 medicamentos registrados, el 20% ha aumentado de precios. De ese 20%, 2% ha aumentado más del 30%, y solamente el 1% ha aumentado más del 100%. No obstante, paralelamente a esta situación, también se ha observado disminuciones en los precios de un 8% de los medicamentos registrados y han ingresado al mercado más de 1,500 productos nuevos, todo esto en beneficio de los consumidores.
Es verdad, el mercado necesita un "jump-start"; hay que empujarlo para que despierte y comience a competir. Pero eso no se logra de la noche a la mañana; son muchos años de control de precios que están "pesando" sobre la conducta de los agentes económicos. Estamos convencidos que los agentes necesitan aprender sobre las nuevas reglas establecidas en la Ley 29 de 1996, y que los consumidores requieren orientación porque aún no comprenden que existen productos substitutos económicos de buena calidad.
Con el objetivo de promover la competencia, educar a los agentes y orientar al consumidor, la CLICAC emitió una opinión técnica y ha propuesto un anteproyecto de ley con el propósito de mejorar las condiciones de mercado de medicamentos, garantizar la seguridad de la calidad de los medicamentos y asegurar la información oportuna a los consumidores.
Esta propuesta generará soluciones permanentes al promover la competencia a través de la alternativa de medicamentos genéricos y de una estricta fármaco-vigilancia. En este sentido, es importante educar al consumidor para que comprenda que existen medicamentos genéricos de bajo precios y buena calidad. Para este fin, la CLICAC, al igual como lo ha venido haciendo con los precios de los alimentos, iniciará campañas de divulgación de tablas genéricas y precios comparativos para facilitar la información al consumidor.
También la propuesta intenta levantar las barreras de acceso al mercado flexibilizando el proceso mediante el cual se otorga el registro sanitario. Consideramos que es inaceptable que los agentes económicos importen medicamentos de un país específico, perdiendo de perspectiva la posibilidad de procurar el suministro desde aquellos países en donde los precios son más competitivos, ya que el registro sanitario no es del producto sino del país de procedencia, impidiendo así la importación a precios más competitivos.
La propuesta también va a promover la producción local de medicamentos genéricos, ya que en el pasado este mecanismo ha generado rebajas significativas en los precios. Conocemos de casos en licitaciones públicas en que los precios bajaron en un 100% después que los fabricantes nacionales cotizaron sus productos. No tenemos duda que la industria farmacéutica nacional será una fuerza generadora de precios bajos de una gran cantidad de medicamentos, principalmente de aquellos que se comercializan a nivel institucional.
Es oportuno señalar que, sólo cuando se logre fortalecer el libre mercado, mediante una verdadera libre competencia y libre concurrencia, los panameños tendremos acceso a medicamentos a precios competitivos. Por eso la propuesta de la CLICAC, por la cual se agiliza el proceso de registro sanitario y se intensifica el control posterior, garantizará que nuevos agentes ingresen en el mercado y aseguren que las medicinas que se comercialicen en Panamá sean de calidad satisfactoria y a precios bajos.