Propuesta nacional y limitación partidista
Salvo el planteamiento de FRENADESO y otros organismos de izquierda que presentan un enfoque clasista, las diferencias internas de los partidos de oposición respecto a la ampliación del Canal, ponen sobre el tapete las limitaciones con que esos colectivos enfocan una propuesta de carácter nacional.
No es posible entender cómo las cúpulas de muchos de esos organismos optan por una posición y sus bases por otra, en un doble juego que les permite ganar o ganar, sin perder, a partir del hecho de que saben que la ampliación es correcta, pero temen que un triunfo del Sí beneficie políticamente a las actuales fuerzas en el gobierno.
Oportunismo vergonzante, es un acto poco responsable y peligroso que solo respalda a quienes presentan el proyecto canalero con una línea divisoria entre ricos y pobres, transformando ese enfoque en la base de un desconocimiento sostenido de las instituciones legalmente establecidas, de los funcionarios que las representan y del proceso democrático que el país debe fortalecer.
Peor aun, sin definir la línea que separa los intereses nacionales de las diferencias sociales, la ambivalencia opositora partidista, solo avala a una izquierda trasnochada, que enfocada en viejos dogmas, pasa a ser hoy más una izquierda de derecha que una izquierda revolucionaria, como se empeñan en definirse.
Tanto la izquierda a la que nos referimos, como la ambivalencia de la oposición partidista, pierden de vista la incidencia del desarrollo de los medios de producción en los cambios cualitativos de la sociedad, y desembocan en un discurso irregular en el que presentan, limitadamente, al actual gobierno como la razón de una batalla que tiene mucho más alcance.
Es una situación que recuerda aquellas huelgas obreras absurdas contra las empresas que querían modernizar sus equipos para garantizar mejores condiciones de trabajo y productos de mayor calidad. Decían que los ricos querían dejar sin trabajo a los pobres, cuando en realidad eran ellos quienes no querían registrar cambios en situaciones que les beneficiaban, aunque afectaran al resto de los trabajadores sin empleos.
Apósitos: remedios que se aplica exteriormente, sujetándolo con vendas: me colocó un apósito sobre la herida.
No es posible entender cómo las cúpulas de muchos de esos organismos optan por una posición y sus bases por otra, en un doble juego que les permite ganar o ganar, sin perder, a partir del hecho de que saben que la ampliación es correcta, pero temen que un triunfo del Sí beneficie políticamente a las actuales fuerzas en el gobierno.
Oportunismo vergonzante, es un acto poco responsable y peligroso que solo respalda a quienes presentan el proyecto canalero con una línea divisoria entre ricos y pobres, transformando ese enfoque en la base de un desconocimiento sostenido de las instituciones legalmente establecidas, de los funcionarios que las representan y del proceso democrático que el país debe fortalecer.
Peor aun, sin definir la línea que separa los intereses nacionales de las diferencias sociales, la ambivalencia opositora partidista, solo avala a una izquierda trasnochada, que enfocada en viejos dogmas, pasa a ser hoy más una izquierda de derecha que una izquierda revolucionaria, como se empeñan en definirse.
Tanto la izquierda a la que nos referimos, como la ambivalencia de la oposición partidista, pierden de vista la incidencia del desarrollo de los medios de producción en los cambios cualitativos de la sociedad, y desembocan en un discurso irregular en el que presentan, limitadamente, al actual gobierno como la razón de una batalla que tiene mucho más alcance.
Es una situación que recuerda aquellas huelgas obreras absurdas contra las empresas que querían modernizar sus equipos para garantizar mejores condiciones de trabajo y productos de mayor calidad. Decían que los ricos querían dejar sin trabajo a los pobres, cuando en realidad eran ellos quienes no querían registrar cambios en situaciones que les beneficiaban, aunque afectaran al resto de los trabajadores sin empleos.
Apósitos: remedios que se aplica exteriormente, sujetándolo con vendas: me colocó un apósito sobre la herida.