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Propuestas electorales universitarias


Los universitarios se abocan, próximamente, a elegir las autoridades que empuñarán las riendas de la institución cual brioso corcel. Sin embargo, la familia universitaria sufre una especie de frustración por el cúmulo de necesidades insatisfechas, sobre todo, por la manipulación presupuestaria a que la tiene sometida el gobierno de turno.
A pesar de lo anotado, han surgido tres aspirantes a ocupar la Rectoría universitaria en el próximo período. Es también plural el número de aspirantes a decanos y directores de centros regionales. Todos coinciden en que deberán administrar en condiciones de escasez de recursos, lo que se ha calificado como período de "vacas flacas".
Pero el universitario sensato y perspicaz se pregunta: ¿Cómo llegó la Universidad a tal situación? ¿Podrá atribuirse el actual estado de insolvencia de la institución únicamente a la manipulación presupuestaria gubernamental o tienen alguna responsabilidad los rectores a quienes les tocó administrar? ¿Premiarán los universitarios con su voto a alguien que, actuando como rector, no dio respuesta a las necesidades más sentidas y que hoy son, precisamente, causales de frustración? ¿Votarán los universitarios por una personalidad desconocida?
222...tendrán que comprender que para aspirar a dirigir la cosa pública no basta presentar una imagen de maniquí, sino que es necesario bajar de la torre de marfil en que no pocos candidatos se han encumbrado...
No son pocos los que opinan que si los universitarios son capaces de echar en saco roto todas las situaciones que han tipificado una mala administración, no serán dignos de ser tenidos como tales.
En realidad, la situación es propicia para promover un rescate universitario, dice Gustavo García de Paredes; ya que nunca como hoy la Casa de Méndez Pereira vivió momentos semejantes. Pero, ¿estarán los promotores del mismo en capacidad de satisfacer las expectativas existentes?
Por otra parte, un nuevo liderazgo, señala Julio Vallarino, es lo que necesita la Universidad para salir del marasmo actual. Pero, la pregunta es: ¿Tienen, los que lo proclaman, las credenciales suficientes para proporcionarlo?
En esta oportunidad, como en las anteriores, aparecen personalidades con pretensiones de dirigir destacando la necesidad de nuevas caras en las autoridades universitarias, como lo expresa José Chen Barría al utilizar como consigna de campaña: "No a la reelección"; pero por su aislamiento o por falta de estatura o por ausencia de credenciales meritorias, no logran el arraigo y/o apoyos necesarios entre los universitarios.
Estas personalidades tendrán que comprender que para aspirar a dirigir la cosa pública no basta presentar una imagen de maniquí, sino que es necesario bajar de la torre de marfil en que no pocos candidatos se han encumbrado, y ahondar en el día a día de la población universitaria en los pasillos, en las polémicas, en las calles, en los medios, etc. Las fechas venideras sumirán a la Universidad en el momento álgido del torneo electoral.
Esperamos que el universitario elija a conciencia, porque la institución no se merece una irresponsabilidad más. La reflexión serena nos señala una sola alternativa sensata de cómo votar: Gustavo García de Paredes para rector 2003-2006.

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