Protejamos Bahía Honda
Es una gema biológica que debe ser protegida y no expuesta a riesgos, peligros y actos de destrucción. Situada en el sur de Veraguas, aloja algunos de los últimos vestigios de bosques de manglares originarios que tienen íntima relación simbiótica con su vecino Parque Nacional Coiba, de cuyos límites artificiales se halla separada a sólo seis kilómetros.
Cualquier derrame, exceso de ruido, quema de carburante, obra civil de gran impacto, excesiva presencia humana, contaminación o manejo inadecuado, puede alterar negativamente el frágil equilibrio del ecosistema de Bahía Honda y, de paso, a Coiba. El océano no tiene cercas, ni linderos que mantengan a salvo a la última del daño que se cause a Bahía Honda. Proponer y permitir la construcción, operación y desarrollo de una marina allí, implica una amenaza para ella y para Coiba, lo que sería una burla a los esfuerzos para preservar la última como patrimonio ecológico de la Humanidad y del país.
En Bahía Honda, más por iniciativa privada y de la comunidad, se ha creado una conciencia conservacionista ejemplar que la han convertido en un valioso activo ecológico y biológico cercano al Parque Nacional de Coiba. ¿Qué ganamos con permitir su destrucción? ¿Cuánto deja al país una marina lejana y cuánto nuestra Galápagos? Esperamos que las autoridades que hoy abanican la marina en Bahía Honda, se detengan y mediten antes de seguir, porque está en peligro lo logrado con el Parque Nacional de Coiba.