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Proyecto de Ley 84: Un veto más que inconveniente... "insensible"


Hemos decidido, muy respetuosamente, dirigir estas líneas a consideración de la señora Presidenta de la República y a la ciudadanía en general, mujeres y hombres involucrados en la actividad económica de nuestro país y, por ende, cotizantes activos y dueños todos de nuestra querida Caja de Seguro Social igualmente jubilados y pensionados.
Se trata del más que inconveniente... insensible veto por parte del Organo Ejecutivo al Proyecto de Ley 84 reformando la Ley Orgánica de la Caja de Seguro Social en el Artículo 22 de la Ley 15 de 31 de marzo de 1975, donde se adiciona una excepción más a las tres ya existentes en la misma, de manera que, en caso de concurrencia, las jubiladas-viudas de este país que no calificamos podamos optar simultáneamente al goce de la propia jubilación y al goce de la pensión de viudez, sin que las sumas de ambas prestaciones se excedan el límite de B/.1,500.00 (mil quinientos balboas), por un período de 5 años" parámetro éste previamente establecido en la Ley vigente.
Con ello, se corrige un vacío de solidaridad humana y justicia social, tratando de mejorar, aunque por un período corto de tiempo, la calidad de vida de jubiladas-viudas que ven súbitamente reducidos sus ingresos familiares a causa del fallecimiento del cónyuge asegurado, otorgándoles la pensión de viudez que, por derecho propio les corresponde, producto de las cotizaciones aportadas por el asegurado fallecido a través de su vida económica activa. Se enmienda así, volvemos a repetir, una injusticia social que se ha venido cometiendo en la fórmula utilizada por la entidad.
El trauma emocional que se vive al perder a la pareja de toda una vida es de indescriptibles dimensiones y, aunado al desajuste económico que se produce en el presupuesto familiar, pues generalmente el ingreso mayor en el hogar es el del varón, la situación se torna aún más grave. Sólo quien la vive en carne propia sabe de lo que estamos hablando. Es por ello que somos del criterio que las propias aportaciones del asegurado fallecido reportadas en su vida laboral a la institución para su pensión de vejez, bastan y sobran para financiarnos nuestras propias pensiones de viudez. Así, en innumerables conversaciones sostenidas con el director de la Caja de Seguro Social, Prof. Juan Jované se lo dejamos saber. Nunca se pensó ni se habló de otra fuente de financiamiento que no fuera la propia. Pero si se podía generar algo adicional para incrementar los fondos de la institución... "Vénganos en tu reino".
Es obvio que quien no tiene derecho a una pensión de vejez, no puede generar una pensión de viudez... entonces así como se reconocen las pensiones de viudas y jubiladas-viudas que si califican, de la misma manera hágase con las jubiladas-viudas que no califican, con los propios recursos generados de la pensión de vejez previamente cotizada por el cónyuge fallecido. La entidad nunca pierde, pues cada cual ha aportado sus cuotas con creces y ambos desembolsos están planificados presupuestariamente para ello... entonces sólo hay que aplicar el sentido de solidaridad, inicialmente, con su viuda.
Actualmente la Pensión de Sobreviviente o Viudez se origina a la muerte de un pensionado de invalidez de origen no profesional y de un pensionado de vejez (Artículos 55, 56 y 56-A de la Ley), por lo que obviamente, "tendrá derecho a su pensión de viudez, la viuda del asegurado o pensionado fallecido". El Artículo 56B es muy claro cuando se refiere a la "Cuantía de la Pensión de Viudez" "esta será equivalente al 50% de la Pensión de Vejez o Invalidez de que gozaba el causante o de la que le habría correspondido al momento de su fallecimiento"... tan claro como el agua su concepción y es aquí donde se centra nuestra petición... la propia pensión de vejez a que tenían derecho nuestras parejas... y continua el Artículo 56-B..." se paga por cinco años, pero si a la expiración de este plazo la viuda llega a la edad de jubilación reglamentaria esta Pensión de Viudez se torna vitalicia". Mucha solidaridad y justicia social... Se aplaude.
El Proyecto de Ley 84, a pesar de que ya somos jubiladas y hemos enviado, nos brinda el beneficio de los cinco años de pensión de viudez simultáneamente con la nuestra. En estos casos, como es obvio, no se torna vitalicia, pero si se hace solidaria y justa aunque sea por un período corto de tiempo que, para quien mucho ha perdido, este Proyecto de Ley 84 brinda la opción de un ajuste momentáneo a quienes también tenemos el derecho propio para ese otorgamiento y la sensibilidad de la entidad previamente consultada de permitirnos calificar. Al finalizar los cinco años, obvio es que los dineros revierten a los fondos de la Caja de Seguro Social. La entidad nunca pierde y cumple así con un cometido social confirmando lo que reza en un renglón de su cuña radial: "Caja de Seguro Social... más que salvaguarda en la salud". Que bien se escucha pero mejor seria aplicarlo.
Ojalá y nadie tuviera la necesidad de hacer uso de esta prestación pues no hay nada como tener a tu pareja al lado, protegiéndote, acompañándote, apoyándote, compartiéndolo todo... Pero los designios del Señor son incuestionables...
La Caja de Seguro Social a través del despacho superior estuvo siempre anuente a compartir con nosotras, por lo que el Proyecto de Ley tuvo la acogida favorable en la Asamblea Legislativa. En todo momento se contó en las diferentes reuniones de la Comisión de Trabajo, con la presencia de altos directivos de la entidad en representación del Prof. Juan Jované. (actuaria, abogados, director de Prestaciones Económicas, etc.).
Lamentablemente al Ejecutivo le faltó la buena voluntad y la solidaridad humana que sobradamente encontramos en las dos bancadas de la Asamblea Legislativa y en los altos directivos de la Caja de Seguro Social, especialmente el Prof. Juan Jované, a quienes les estaremos eternamente agradecidos. De ahí las opiniones vertidas a consulta que les hiciera el Organo Ejecutivo... los comentarios favorables... ¿qué fue lo que paso? ¿Nos quedamos con la interrogante? Pero como en esta vida para lo único que no hay remedio es para la muerte, la lucha continúa y estamos muy animadas a rescatar lo positivo que siempre tuvo el Proyecto de Ley 84 para ver si en el mes de septiembre el Ejecutivo reconsidera su decisión y encontremos la factibilidad y el apoyo solidario que se necesita de parte de la mujer más importante de nuestro país, la señora Presidenta de la República y cumpla su Agenda Social, con uno de los cometidos como lo son la solidaridad humana y la justicia social y cómo dice el pensamiento de PNUD en su propaganda por el Diálogo Nacional: "Que tal si... Pensamos que nuestras esposas y madres deben tener la protección que merecen". Entonces amigos, nosotros estamos hablando en nuestro propio nombre, ¿es o no así?.
Estimada señora Presidenta:

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