Proyecto de ley de comercio electrónico
Comercio Electrónico es la producción, publicidad, venta y distribución de bienes y servicios utilizando redes de telecomunicaciones, ya sea por intercambio electrónico de datos (EDI), Internet, correo electrónico, telegrama, telex o telefax. Diariamente se remiten documentos electrónicos firmados electrónicamente. Era necesario reconocer legalmente esta realidad dando seguridad legal, ya que los documentos electrónicos reúnen requisitos funcionales del papel al plasmarse contratos de forma inalterable donde las partes dan fe de su aceptación mediante firmas electrónicas y pueden reproducirlos ante autoridades, pues la tecnología lo permite.
Por ejemplo, mediante criptografía se convierte información en matemáticas. Claves "encriptan" información que sólo verá personal autorizado. Los alemanes la desarrollaron durante las dos guerras mundiales bajo la clave "enigma", por lo que esta tecnología fue arma de guerra y acuerdos internacionales así la definían.
La legislación internacional fue liberalizada y ahora es accesible al público para uso comercial, aunque mantiene ciertas restricciones. Se crearon entidades de Certificación, que son empresas privadas que dan este servicio tecnológico utilizando criptografía, certificados digitales o biometría (utilización del iris del ojo, huellas digitales, etc...). En Panamá, El Código de Comercio permite asambleas de accionistas y juntas directivas de sociedades por teléfono, telefax o medios de comunicación electrónicos.
La Ley 11 de 22 de enero de 1998 reconoció el archivo tecnológico de documentos. El Decreto Ley 1 de 8 de Julio de 1999 creó la Comisión Nacional de Valores y reconoció esta tecnología para presentación de solicitudes de registro, informes a la Comisión y desmaterialización de valores negociados en plaza. Luego que APEDE organizara el Primer Foro Internacional de Comercio Electrónico para Desarrollo del Comercio Electrónico y su Marco Legal, el 13 de junio de 2000, el Ministerio de Comercio creó una Comisión Interinstitucional con gremios privados para redactar un proyecto de ley de firmas y documentos electrónicos que fue aprobado en Consejo de Gabinete y presentado por el MICI a la Asamblea Legislativa el 14 de marzo de 2001. El proyecto define, regula y reconoce legalmente documentos y firmas electrónicas bajo un marco de tecnología neutral. No se regulan tecnologías específicas para no favorecer ni subsidiar tecnologías particulares permitiendo desarrollar esta actividad ampliamente. Se regulan Entidades de Certificación y su responsabilidad ante los usuarios. El MICI, como ente regulador del comercio tradicional, crea una Autoridad de Registro Voluntario para Entidades de Certificación que quedarán sujetas a su supervisión, aunque no se registren. No se crean requisitos adicionales a los existentes en comercio tradicional, ya que las transacciones comerciales por Internet siguen siendo las mismas del comercio tradicional y no debe existir discriminación.
La Ley garantiza la equivalencia jurídica entre el comercio tradicional y el comercio electrónico, debido a que las regulaciones existentes sobre contratos en cuanto a responsabilidades y obligaciones de las partes, siguen siendo las mismas. El proyecto al ser ley dará seguridad jurídica permitiendo desarrollar negocios y aprovechar nuestra infraestructura de telecomunicaciones. Cruzan por el Istmo cuatro cables submarinos de fibra óptica que podrían permitir convertir a Panamá en Centro Internacional de Comercio Electrónico.
Por ejemplo, mediante criptografía se convierte información en matemáticas. Claves "encriptan" información que sólo verá personal autorizado. Los alemanes la desarrollaron durante las dos guerras mundiales bajo la clave "enigma", por lo que esta tecnología fue arma de guerra y acuerdos internacionales así la definían.
La legislación internacional fue liberalizada y ahora es accesible al público para uso comercial, aunque mantiene ciertas restricciones. Se crearon entidades de Certificación, que son empresas privadas que dan este servicio tecnológico utilizando criptografía, certificados digitales o biometría (utilización del iris del ojo, huellas digitales, etc...). En Panamá, El Código de Comercio permite asambleas de accionistas y juntas directivas de sociedades por teléfono, telefax o medios de comunicación electrónicos.
La Ley 11 de 22 de enero de 1998 reconoció el archivo tecnológico de documentos. El Decreto Ley 1 de 8 de Julio de 1999 creó la Comisión Nacional de Valores y reconoció esta tecnología para presentación de solicitudes de registro, informes a la Comisión y desmaterialización de valores negociados en plaza. Luego que APEDE organizara el Primer Foro Internacional de Comercio Electrónico para Desarrollo del Comercio Electrónico y su Marco Legal, el 13 de junio de 2000, el Ministerio de Comercio creó una Comisión Interinstitucional con gremios privados para redactar un proyecto de ley de firmas y documentos electrónicos que fue aprobado en Consejo de Gabinete y presentado por el MICI a la Asamblea Legislativa el 14 de marzo de 2001. El proyecto define, regula y reconoce legalmente documentos y firmas electrónicas bajo un marco de tecnología neutral. No se regulan tecnologías específicas para no favorecer ni subsidiar tecnologías particulares permitiendo desarrollar esta actividad ampliamente. Se regulan Entidades de Certificación y su responsabilidad ante los usuarios. El MICI, como ente regulador del comercio tradicional, crea una Autoridad de Registro Voluntario para Entidades de Certificación que quedarán sujetas a su supervisión, aunque no se registren. No se crean requisitos adicionales a los existentes en comercio tradicional, ya que las transacciones comerciales por Internet siguen siendo las mismas del comercio tradicional y no debe existir discriminación.
La Ley garantiza la equivalencia jurídica entre el comercio tradicional y el comercio electrónico, debido a que las regulaciones existentes sobre contratos en cuanto a responsabilidades y obligaciones de las partes, siguen siendo las mismas. El proyecto al ser ley dará seguridad jurídica permitiendo desarrollar negocios y aprovechar nuestra infraestructura de telecomunicaciones. Cruzan por el Istmo cuatro cables submarinos de fibra óptica que podrían permitir convertir a Panamá en Centro Internacional de Comercio Electrónico.