¿Qué es lo que realmente hay detrás de todo?
Todo pareciera indicar que el caso de las visas a chinos se ha manejado con intenciones divorciadas al problema en sí y fines no muy diáfanos. Aunque carecemos de las pruebas necesarias pensamos que todo esto no es más que una tramoya para desacreditar al presidente de la República y restarle credibilidad ante el eminente debate que se dará, en el ámbito nacional, en torno a la permanencia de tropas norteamericanas en territorio nacional, así como el saneamiento de las áreas revertidas. Es conocido que el gobierno entrante ha tomado, en torno a la permanencia de las tropas norteamericanas en territorio nacional y la limpieza de los polígonos, una posición que discrepa con la que asumió el presente gobierno y fe de ello prestan las declaraciones que a este respecto ha dado el nuevo canciller designado, que han sido recogidas tanto por los medios de comunicación locales como extranjeros. En efecto, el diario The Dallas Morning News del 10 de agosto de 1999, dio a conocer que "Panamá está anuente a reabrir las conversaciones con los Estados Unidos con relación al uso del territorio nacional para operaciones militares y contra el narcotráfico" y que el gobierno de Mireya Moscoso desea cooperar en los esfuerzos regionales relacionados con el narcotráfico: "Panamá tiene una significante relación histórica, sociológica y económica con los Estados Unidos y en consecuencia desea mantener excelentes relaciones con los Estados Unidos y ayudar en cualquier asunto a los Estados Unidos en sus intereses nacionales", declaró el canciller designado de acuerdo con el aludido diario norteamericano. El canciller, no obstante, descartó la presencia de bases militares, pero expresó la anuencia de Panamá a considerar otras alternativas que conduzcan a la seguridad regional. El nuevo canciller ha puesto en duda también la necesidad real de que los polígonos revertidos sean necesario limpiarlos, como ha insistido la presente administración y ha solicitado un estudio ambiental. Por otro lado, el Presidente Pérez Balladares advirtió al gobierno entrante, en días pasados, que de accederse a la instauración de bases militares en Panamá el PRD estaría en las calles, lo que parece ha disgustado a los norteamericanos y sin interesarles la suerte de quien fue su socio económico han hecho de un problema inmigratorio, que es una decisión netamente soberana de cada país, un escándalo internacional.
De acuerdo con versiones recogidas en diversas fuentes, el gobierno norteamericano, desde hace algún tiempo, ha venido investigando la existencia de una organización de tráfico de indocumentados que desde Panamá se sacaban en buses por la frontera oeste para luego introducirlos a los EE.UU. Como consecuencia de esta investigación la Sra. Smith fue acusada de estar involucrada en este trasiego y el gobierno norteamericano le comunicó el 2 de junio del presente año que su visa a los Estados Unidos le había sido cancelada. Nueve días después de la suspensión de la visa a la Sra. Samantha Smith, el 11 de junio de 1999, renuncia a su cargo de jefa del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional y de acuerdo con su carta de dimisión, dirigida al presidente de la República, que publicó el diario La Prensa en la edición del miércoles 11 de agosto, asevera que su renuncia se debe a discrepancias con el jefe del Ejecutivo en cuanto a la política migratoria del país y le imputa toda la responsabilidad en torno a cualquiera excepción que se haya hecho en la concesión de visas a asiáticos.
Resulta curioso que esta aparente discrepancia de la ex jefa del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional no se da sino después de la acusación que le formula el gobierno norteamericano de estar implicada en el trasiego de indocumentados y la cancelación de su visa. ¿Por qué espera la aludida funcionaria hasta postrimería de la administración del presidente Pérez Balladares para hacerle conocer su aparente discrepancia con la política migratoria del país y no lo hizo antes?
De acuerdo con noticia de El Panamá América este trasiego tiene nexos en Centroamérica y fue descubierta gracias a una operación secreta realizada por la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), pero toda la operación quedó al descubierto "cuando los norteamericanos introdujeron en la organización a dos agentes encubiertos con rasgos orientales, quienes realizaron todo el recorrido y revelaron cómo se operaba y que incluso existen filmaciones de las operaciones en el aeropuerto de Tocumen".
No tenemos muy claro de dónde surgió una lista de 137 visas concedidas por el gobierno nacional a varios ciudadanos de nacionalidad china, en un período de nueve meses, publicadas el 11 de agosto por el diario La Prensa y que según este diario confirman la denuncia de la Sra. Smith en el sentido de que el presidente Pérez Balladares concedió 137 visas a inmigrantes chinos que planeaban ingresar a los EE.UU en forma ilegal y que ella no hubiese aprobado. Lo cierto es que el asunto de las 137 visas, salvo mejor criterio, nada tienen que ver con las acusaciones que el gobierno de EE.UU. le formuló a la Sra. Smith de estar involucrada en el trasiego de miles de indocumentados y que motivó le cancelaran su visa a ese país.
El diario El Panamá América dio a conocer en la edición del 12 de agosto que el gobierno nacional prepara pruebas con las que busca demostrar que los chinos que recibieron visas por encargo del presidente Ernesto Pérez Balladares no ingresaron ilegalmente a Estados Unidos. Nosotros tenemos entendido que el gobierno nacional ya ha ubicado más del 70% de los beneficiados con dichas visas en las provincias de Panamá, Chiriquí y Veraguas. Es decir, se trata de ciudadanos de nacionalidad china, algunos menores de edad, que residen en Panamá con familiares aquí. De ser esto cierto se derrumbarán todas las imputaciones formuladas al jefe del Ejecutivo.
Llama la atención que la ex jefa del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional, de acuerdo con información obtenida de buena fuente, se trata de una ex funcionaria que los propios norteamericanos entrenaron y pusieron en el CSPDN durante la "cooperación" que ellos establecieron con el gobierno del presidente Endara.
De acuerdo con versiones recogidas en diversas fuentes, el gobierno norteamericano, desde hace algún tiempo, ha venido investigando la existencia de una organización de tráfico de indocumentados que desde Panamá se sacaban en buses por la frontera oeste para luego introducirlos a los EE.UU. Como consecuencia de esta investigación la Sra. Smith fue acusada de estar involucrada en este trasiego y el gobierno norteamericano le comunicó el 2 de junio del presente año que su visa a los Estados Unidos le había sido cancelada. Nueve días después de la suspensión de la visa a la Sra. Samantha Smith, el 11 de junio de 1999, renuncia a su cargo de jefa del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional y de acuerdo con su carta de dimisión, dirigida al presidente de la República, que publicó el diario La Prensa en la edición del miércoles 11 de agosto, asevera que su renuncia se debe a discrepancias con el jefe del Ejecutivo en cuanto a la política migratoria del país y le imputa toda la responsabilidad en torno a cualquiera excepción que se haya hecho en la concesión de visas a asiáticos.
Resulta curioso que esta aparente discrepancia de la ex jefa del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional no se da sino después de la acusación que le formula el gobierno norteamericano de estar implicada en el trasiego de indocumentados y la cancelación de su visa. ¿Por qué espera la aludida funcionaria hasta postrimería de la administración del presidente Pérez Balladares para hacerle conocer su aparente discrepancia con la política migratoria del país y no lo hizo antes?
De acuerdo con noticia de El Panamá América este trasiego tiene nexos en Centroamérica y fue descubierta gracias a una operación secreta realizada por la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), pero toda la operación quedó al descubierto "cuando los norteamericanos introdujeron en la organización a dos agentes encubiertos con rasgos orientales, quienes realizaron todo el recorrido y revelaron cómo se operaba y que incluso existen filmaciones de las operaciones en el aeropuerto de Tocumen".
No tenemos muy claro de dónde surgió una lista de 137 visas concedidas por el gobierno nacional a varios ciudadanos de nacionalidad china, en un período de nueve meses, publicadas el 11 de agosto por el diario La Prensa y que según este diario confirman la denuncia de la Sra. Smith en el sentido de que el presidente Pérez Balladares concedió 137 visas a inmigrantes chinos que planeaban ingresar a los EE.UU en forma ilegal y que ella no hubiese aprobado. Lo cierto es que el asunto de las 137 visas, salvo mejor criterio, nada tienen que ver con las acusaciones que el gobierno de EE.UU. le formuló a la Sra. Smith de estar involucrada en el trasiego de miles de indocumentados y que motivó le cancelaran su visa a ese país.
El diario El Panamá América dio a conocer en la edición del 12 de agosto que el gobierno nacional prepara pruebas con las que busca demostrar que los chinos que recibieron visas por encargo del presidente Ernesto Pérez Balladares no ingresaron ilegalmente a Estados Unidos. Nosotros tenemos entendido que el gobierno nacional ya ha ubicado más del 70% de los beneficiados con dichas visas en las provincias de Panamá, Chiriquí y Veraguas. Es decir, se trata de ciudadanos de nacionalidad china, algunos menores de edad, que residen en Panamá con familiares aquí. De ser esto cierto se derrumbarán todas las imputaciones formuladas al jefe del Ejecutivo.
Llama la atención que la ex jefa del Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional, de acuerdo con información obtenida de buena fuente, se trata de una ex funcionaria que los propios norteamericanos entrenaron y pusieron en el CSPDN durante la "cooperación" que ellos establecieron con el gobierno del presidente Endara.