¡Qué “lástima” por Martín…!
Convencidos de que podría ser el estandarte de los cambios que el país necesitaba en probidad y cambios profundos lo apoyamos en 2004; su juventud y su cara de buena gente generaron esperanzas. Nos había arrasado un gobierno pavoroso: partidas "discrecionales" para regalos, trajes, joyas, viajes; amigazos que se aprovechaban de Palacio; casas particulares como la de Punta Mala, reparadas con fondos públicos; donaciones de Taiwán a tutiplén; Primera Dama en descarados robos de fondos donados por gobierno extranjero…
Nuestro celo por el país estaba por encima de todo: por eso apoyamos entusiastas todo aquello de "cero corrupción".
Hoy Martín le ha ganado la partida a Mireya en lo que tanto le censuró. El MOP le hace una calle derechito a su casa en Río Hato, mientras la mayoría de la gente en el poblado siguen andando entre huecos porque la constructora quebró. Han encontrado en las arcas del Estado otras fuentes de financiamiento alternas a aquellas partidas discrecionales. Martín no ha bastado una crítica hacia un ministro que comprobadamente esquilmó fondos de Educación, y que ahora se sienta a su diestra en el seno del CEN del PRD. Quieren aprobar un plan de seguridad sin la amplia discusión pública que exige. Las promesas de probidad, consulta y transparencia se quedaron en eso… Éste ha sido un gobierno más de compichismo y parentela; el de Mireya es una sombra.
Quedan muchas preguntas en el aire:
¿Será cierto que Martín saldrá multimillonario del gobierno? ¿Qué no reconocer a China Popular, conllevó prebendas muy grandes de parte de Taiwán? ¿Será cierto que un porcentaje de acciones de empresas nuevas han sido regaladas al mandatario? ¿Qué bienes declaró Martín al asumir la Presidencia? ??" Boris Barrios, el Notario Público que recibió esa declaración -hoy Fiscal Electoral- se negó a entregar a hacerla pública.
Ésa es una de las grandes razones por las que decidí apoyar a Ricardo Martinelli cuando proclama que hay que acabar con la práctica de que entran limpios y salen millonarios. La población está harta de tanto político ladrón y corrupto; de tanta mediocridad. El país requiere con urgencia un cambio democrático REAL.