default

Que no prostituyan esa palabra


No hay que dejarse engañar sobre qué significa un "verdadero cambio" en la historia política de un país. Para decirlo en forma responsable -sin manipular ese concepto para fines demagógicos- no cualquier mudanza o trapicheo es un "cambio" en el sentido positivo de la palabra. Para quien toma este concepto en serio, cambio es un proceso de transformaciones sociales, políticas y económicas para impulsar el desarrollo nacional.

Al contrario, en los últimos años los politiqueros más frívolos han querido coger ese concepto a relajo, acomodándolo a sus intereses electorales. Primero fue la señora Moscoso con aquello de "Mireya es el cambio", la línea publicitaria con que ella llegó a encabezar un gobierno verdaderamente desastroso. Pero lo peor es que esa degradación quiera repetirse. Uno de quienes fueron parte de aquel desastre ahora se anuncia como el líder de un "verdadero cambio", o sea, más de lo mismo y en sobredosis. ¡Que Dios nos ampare!

Por eso conviene recordar que mucho antes el concepto de transformación -de cambio renovador- sí ha tenido un sentido constructivo para los panameños. No hay que ir lejos para comprobarlo. En contraste con esas manipulaciones politiqueras, los orígenes y la evolución del PRD han estado muy vinculados a grandes procesos de cambio, entendidos como procesos de impulso al desarrollo y la equidad social, y por defender la soberanía panameña.

El torrijismo procede directamente de un anhelo de cambios fundamentales, que este pueblo expresó en sus movilizaciones patrióticas de 1947 y de 1958, así como en la gesta de enero del 64. Que el PRD surgió del proceso transformador iniciado por Omar Torrijos a inicios de los años 70. Que se organizó, precisamente, como un instrumento nacional y popular para esa clase de cambios, los encaminados a impulsar el desarrollo y modernizar al país.

Cuando se habla con responsabilidad, cambios son la desaparición de la Zona del Canal, la creación del los comités de salud, la expansión de la seguridad social, la reforma agraria, el Código de Trabajo, la ampliación de la Zona Libre, la del sistema bancario internacional y del complejo marítimo-portuario. Cambio ha sido salvar al Seguro Social, modernizar la red de carreteras, llevar las ganancias canaleras a la alimentación, la salud y la educación de millares de familias pobres. Cambio ha sido reducir el desempleo y la pobreza, entre otras cosas.

Por eso en Panamá miles de personas señalan que "cuando el PRD gobierna, el país avanza". Tienen toda la razón, porque este partido es eso: un instrumento de transformaciones para el desarrollo, de crecimiento económico y de mejor distribución social de la riqueza. Este es el sentido torrijista del concepto y por él seguiremos trabajando, para que esta nación y este pueblo sigan avanzando.

Que no vengan ahora los demagogos a prostituir la palabra cambio.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América