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¿Qué pasa con la Visión Nacional 2020?


Las veces que me encuentro con el Ing. Ramón Arias, actual Presidente de la Comisión Justicia y Paz, él no titubea en preguntarme: ¿Qué pasa con la Visión 2020?, y siempre le respondo que nos contamos entre los pocos que reiteran sobre esa idea, pero al mismo tiempo coincidimos que el planteamiento se ha desdibujado de la agenda nacional.
En momentos cuando diversos sectores claman por un una propuesta común de país, o proyecto nacional panameño, la Visión Nacional de 2020, ofrece la posibilidad repensar el país entre todos.
Recordemos que el 29 de mayo de 1998, el documento Visión partidos políticos, sociedad política y la sociedad civil panameña, que hicieron un alto en las pugnas políticas y sociales que se vivían, para suscribir una visión conjunta de país. El PNUD fue el factor clave de apoyo para todo este proceso. Luego a lo largo de ese año, el documento Visión Nacional 2020 fue discutido con 1,500 dirigentes de la sociedad civil en todas las provincias y comarcas indígenas del país de través de talleres participativos y productos comunicativos populares, los eventos se convirtieron en espacio de encuentro y articulación de la sociedad civil en el ámbito local.
¿Qué país queremos? ¿Qué país podemos construir? ¿En qué país viviremos nosotros, nuestros hijos o nietos? Fueron y siguen siendo las preguntas clave para formular e impulsar esta visión nacional. No son preguntas fáciles de responder, pero es absolutamente necesario hacérselas.
Mirar hacia el futuro y visualizarlo intencionando lo que se quiere construir en forma realista no es escaparse de la realidad, los problemas cotidianos no debe ahogar hasta el punto de limitar y paralizar la acción necesaria, pues precisamente para superar los problemas de hoy se debe contar con la posibilidad transformadora, que otorga el tener la capacidad de levantar un horizonte futuro (el allá) ligado íntimamente a la situación actual (el aquí). El aquí y el allá son interactivos, pues permanecer solo en el aquí es pecar de falta de visión estratégica, pero situarse solamente en el allá divorcia de las situaciones y posibilidades concretas. Al mismo tiempo el allá, debe ser producto de la relación estrecha y necesaria entre lo que se quiere y lo que se puede, entre una perspectiva utópica que debe ir de la mano con la factibilidad de lo que se quiere realizar.
Por otra parte construir una visión significa partir de la constatación de que existen muchas realidades que deben ser superadas, y que son necesarios procesos de cambios para erigir ese país que se quiere y que se puede. Eduardo Galeano lo escribió así "los sueños y las pesadillas están hechas de los mismos materiales", una perspectiva propositiva de país es el sueño que debemos elaborar a partir de las pesadillas.
Juntar a gente con intereses, necesidades y aspiraciones para ponerse de acuerdo en la clase de país que se quiere, no fue ni es una tarea fácil. El producto es el documento Visión Nacional 2020 que señala a temas como la democracia, el desarrollo económico, la equidad social, la autodeterminación y la sostenibilidad ambiental como las cinco puntas de la misma estrella, como los cinco aspectos claves que articulados entre sí dibujan la sociedad que queremos tener y construir para el futuro marcado por el año 2020. Es importante señalar que ninguna de estas puntas debe proyectarse prescindiendo de las otras lo que mutilaría la integralidad necesaria para el pleno desenvolvimiento, por que por ejemplo el crecimiento económico sin equidad es excluyente para las mayorías, la autodeterminación sin democracia está huérfana de su base de sustentación, la democracia sin desarrollo económico no se sostiene por mucho tiempo, y el crecimiento económico sin sostenibilidad ambiental puede atentar contra la sobrevivencia y la calidad de vida de la gente.
La Visión Nacional 2020 afirma la posibilidad que Panamá pueda ser un país con capacidad de mantener y elevar la calidad de vida de la mayoría de sus habitantes, disminuyendo la pobreza en general y eliminando la pobreza extrema, dotado de un excelente sistema educativo, descentralizado en funciones y recursos, con una institucionalidad democrática sólida, sin discriminación de ningún tipo, con participación real de los ciudadanos en la democracia y el desarrollo, manteniendo y ampliando sus bosques, con un desarrollo urbano integral y sin militarismo de ninguna clase, atravesado todo esto desde una mirada ética. Todos los elementos que se afirman en la Visión Nacional son realizables, son posibles pues el país posee suficientes recursos y capacidades para lograrlos dependiendo de la voluntad humana, previsión y decisión para lograrlo.
Los partidos políticos, gobernantes y oposición, la sociedad civil deberían retomar este documento como un material para el diálogo y para proponer un país mejor. Es clave una campaña nacional de difusión de lo contenido en la Visión, la aplicación de un instrumento de monitoreo o "visionómetro". Es necesario volver a reunir a todos los actores nacionales en torno a la Visión Nacional, para readecuar los pasos y formular un proyecto nacional de sociedad y país. Amén, Ramón, amén.

101 años de Panamá América

 
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