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Queremos turistas, tengamos turismo


Si en un artículo escribí que en Panamá no tendríamos un buen turismo si ni siquiera se encuentra un baño limpio a lo largo de la carretera, ahora que he regresado de República Dominicana, no sé qué diré.
Tengo que reconocer que es un país hermoso con una gente bonita, amable, con deseos de servir, con una sonrisa permanente y la dulzura en la voz. No se dirigen a las otras personas con voz fuerte, casi grosera; no dan una indicación sin acompañar a las personas al lugar donde desear ir.
Si queremos desarrollar el turismo realmente, tenemos que ofrecer algo que puedan visitar, que sea atractivo y que esté bien cuidado y mantenido. Todavía no hemos logrado poner el Casco Viejo en condiciones de atracción turística: falta tanto que no podemos darnos el lujo de decir que lo sea. En Santo Domingo se puede caminar por el centro de la ciudad sin encontrar un papel, un vaso, nada que parezca basura. Debo decir que, averiguando, me dijeron que se trata de una educación a la gente y parte de esa educación es una policía especial que sí cumple con la ley y sus obligaciones. Es una policía que se dirige a las personas con decencia, con clase y que no pide coimas ni se le ocurre levantar la voz para imponer su autoridad.
Señores lectores, en pocas palabras, me dieron a entender que tienen una cultura envidiable. Los guías turísticos estudian dos años universitarios. Lo que los dominicanos poseen, lo han arreglado en tal forma que tienen mucho que mostrar a los turistas. Entre lo que visité, me llevaron a un acuarium grande; no puedo decir que sea perfecto, pero tiene tantos peces que puede uno demorar horas visitándolo. Si nosotros nos enorgullecemos de tener dos mares disímiles, hermosos, en donde la fauna marina es abundante y variada, nunca se nos ha ocurrido hacer algo parecido, con peces de agua dulce y salada, con los coloridos de nuestros animales. Me daba dolor ver lo que tienen los dominicanos y no tenemos nosotros.
Creo que falta creatividad. Si pensamos que porque somos un país de servicio, la gente que viene a Panamá hace turismo, estamos equivocados. Están en nuestro país el tiempo necesario para hacer sus diligencias, algunas "compritas" por encargo de la familia y... hola y adiós. No sé cómo ven las autoridades el turismo porque no he conversado con ellos, pero pienso que así no tendremos desarrollo de esa industria.
¿Saben una cosa? De nada servirá tener grandes hoteles, buenos restaurantes, si no le damos importancia a lo que atraiga a los turistas. Tenemos una agua maravillosa, infraestructuras que no tienen nada que envidiar a otros países; un clima para que los nórdicos tomen sol y gocen de piscina y playa ¿Y qué más? Poco. No contamos con la cultura turística; no nos importa si esa gente nos deja divisas o no; si es conveniente que se vayan contentos y satisfechos para que regresen y no digan afuera que fueron asaltados y las autoridades panameñas no les solucionaron su problema.
Así es, la pasé tan bien en República Dominicana que quisiera que los turistas que vienen a Panamá dijeran lo mismo de este país. ¿Faltará voluntad política, capacidad, conocimientos? ¡Qué triste desperdicio de tiempo y oportunidad! No es por falta de no decirlo. En fin, no lo entiendo. Sencillamente, hagan lo elemental para que el turismo se desarrolle porque no se necesitan ideas sofisticadas, sólo creatividad y voluntad. ¡Manos a la obra!

101 años de Panamá América

 
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