¿Quién es el insensible?
Recientemente la Primera Dama de la República calificó de inhumanos a los políticos de oposición que aspiran a la presidencia en 2009, por criticar lo que este gobierno puede o no puede hacer, o por lo que el Presidente de la República ha hecho o no ha hecho; ya que, supuestamente, no hablan de los problemas del pueblo, lo que los convierte en seres insensibles.
Ahora bien, tratemos de recordar algunas actuaciones del actual gobierno ante hechos ocurridos, para calificar en realidad quién o quiénes son los inhumanos o insensibles.
A raíz de la muerte de 18 panameños en un bus calcinado, el Gobierno decide pasar el problema a las siguientes administraciones y peor aún, mantener o facilitarles las reglas del juego a los transportistas; a raíz de la firma del TPC, cuya ratificación beneficiaría a miles de panameños humildes, el Gobierno decide colocar como presidente de la Asamblea a un panameño investigado en Estados Unidos por asesinato, a sabiendas de las consecuencias nefastas que hoy sufrimos; a raíz del robo descarado en el FECE, el Gobierno decide nombrar al ex Ministro de Educación como nuevo Embajador en España, y peor aún, el actual ministro no encuentra tiempo para formalizar la querella ante el Ministerio Público; a raíz de las muertes en el Seguro Social por los medicamentos contaminados, el Gobierno aplaude la actuación del ex Ministro de Salud y del Director de la CSS, y además, se le da una golpiza a los familiares de las víctimas en los predios de la Presidencia de la República; el Gobierno critica la corrupción, pero permite que la zarina promueva la candidatura de la Ministra de Vivienda en una actividad pagada con fondos del Estado; y, finalmente, el Gobierno otorga y justifica la entrega de tierras bajo el esquema de reforma agraria, a personas que no son ni humildes campesinos ni pequeños productores.
La limitación de espacio me impide continuar con esta larga lista de hechos y actitudes verdaderamente insensibles, en contra de esa gran cantidad de panameños de escasos recursos que pusieron en el más seguridad, más empleo y cero corrupción, una luz de esperanza que se desvaneció hace mucho tiempo.