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¿Quién nos defenderá de los verdes?


¿En qué grupos humanos se observa más depredación de recursos, contaminación y basura? En los más pobres, donde apenas se sobrevive y se usan tecnologías sucias. Así, si quiere cuidar el medio ambiente, lo primero es crecer.
¿Dónde se aprecia más mugre y deterioro? ¿En los bienes públicos, de todos, o en los que tienen propietarios que los cuidan? En los primeros, lo que llaman "la tragedia de los comunes". Para vivir en un ambiente limpio y descontaminado se deben extender los derechos de propiedad.
¿Y en qué países se observan procesos productivos más puros y menos contaminación de ríos, lagos, ciudades y bosques? ¿En los capitalistas o los socialistas? La ruina ambiental y tecnológica de los países comunistas habla por sí sola. Las naciones capitalistas son más limpias. Cuando sube el ingreso -algo que está directamente ligado a la libertad, la propiedad y la competencia-, la gente comienza a preocuparse de bienes superiores, como la conservación de los recursos.
Hay casos complejos, como el calentamiento de la Tierra y la contaminación de las ciudades, que se pueden manejar bien con bonos de contaminación o el proyecto para Santiago que duerme en el Congreso por el veto de los ambientalistas, que prefieren la represión, que no funciona, a las soluciones libres y voluntarias, que sí funcionan.
Los verdes gustan del prohibicionismo y de la propiedad común, en la antigua línea iniciada por las primeras leyes ecologistas, las de la Alemania nazi; en general, se oponen a cualquier desarrollo productivo. ¿Conoce algún proyecto de inversión promovido por los verdes en minería, comercio, madera, pesca, carne, construcción, celulosa, industria, energía o el tratamiento de residuos? En Chile boicotean todo y, si tienen éxito, terminaremos en la miseria. ¿Incomprensible? No, es que practican un fundamentalismo religioso, un panteísmo adorador de la naturaleza que postula que el hombre ha depredado el planeta y que la preservación de éste requiere de una reducción de la población, quizás por la vía del hambre que generaría el subdesarrollo.
Si los gobernantes no toman esto en serio, nuestros países se van a estancar. La legislación ambiental no es clara ni impersonal, pero sí es costosa. Además, hemos impuesto normas de nivel suizo. Y no se olvide de que variadas organizaciones ambientales criollas reciben plata de nuestros competidores foráneos, para desprestigiarnos y sacarnos de los mercados internacionales.
Este tema no debe tomarse olímpicamente, como se ha hecho desde mediados de los años 90, cuando se legisló, como siempre, para peor. En vez de enseñar mentiras en los colegios, leamos a los padres del fundamentalismo ambiental. Los guardianes morales del concepto cristiano de la naturaleza al servicio del hombre no deben seguir mudos. El empresariado no puede seguir pensando que no se trata de algo vital y que siempre se las arreglarán con la autoridad. Por último, no sé si a los políticos se les puede pedir que sean responsables y se metan a defender lo políticamente incorrecto.
(*) Profesor de economía, Universidad Finis Terrae, fue presidente del Banco Central de Chile.
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Con la construcción del Canal de Panamá, se logró el objetivo y nuestro país se convierte en "Puente del Mundo", pero a la vez limita su total soberanía.
Este corregimiento está conformado por un total de 9 comunidades: Balboa, Ancón, Amador, Altos de Jesús, Pedro Miguel, Paraíso, Gamboa, Kuna Nega, y Altos del Lago.

101 años de Panamá América

 
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