default

¿Quién paga la campaña electoral?


Muchos desean ocupar cargos públicos. En Panamá, por lo general, lo puede hacer un sector minoritario de la población que cuenta con recursos económicos y poder político para solventar las campañas electorales. Las personas de escasos recursos tienen muchas limitaciones para poder ascender al poder. No es fácil, cuando no se cuenta con recursos, transmitir ideas y proyectos a la población y asumir los costos de la propaganda política a través de los medios. Ello explica porqué los pobres no gobiernan. Si lo hacen es con el apoyo de personas que acostumbran a poner dinero para recibir algo a cambio o bien recuperar con creces su inversión.
Los candidatos gastan gran cantidad de dinero que los pobres no tienen. Todo ello impide el nacimiento de nuevas propuestas, diferentes a las de los partidos tradicionales. Para estas campañas el Estado asigna una cantidad de dinero a cada partido político, dinero que pudiera emplearse para múltiples obras sociales. También son pagadas por candidatos que ya han ocupado altos cargos públicos en los gobiernos, situación que facilita su participación en la contienda. Además, mucho dinero se recibe a través de donaciones de nacionales y extranjeros, sin que haya un control. El fin de los candidatos es ganar, lograr el voto, cueste lo que cueste. El derroche de dinero en este proceso resulta preocupante, porque tarde o temprano la población lo paga sacrificando muchas obras sociales.
Para quienes se han espantado por todo el sufrimiento y la violencia mostrada a tal punto que les ha costado lágrimas correr por las mejillas, es importante recordarles que lo que vieron fue una película al gusto de su director, su equipo y actores que hicieron su trabajo.
En otras palabras, sus lágrimas fueron el resultado de buenos efectos y buena actuación, por lo que diríamos que son los aplausos que se dan al culminar una buena obra de teatro.
Resulta paradójico cómo el ser humano más importante de la historia de la humanidad cobra fuerza, recupera creyentes y todo gracias a la magia del cine, cuando lo que debe prevalecer es la fe que se profesa a quien le debemos nuestro pasado, presente y futuro.
De acuerdo al diccionario, uno de los significados teológicos de fe es: "Virtud sobrenatural por la que el hombre establece una relación con Dios, que se revela mediata o inmediatamente".
Para quienes han visto el filme, el personaje central es Jesús representado por un actor quien sufre y padece simuladamente lo narrado en la Biblia, opacando la participación de otras figuras como María y algunos de los apóstoles, ya que son pocos los que comentan sobre ella y ellos.
No cabe duda que a principios de este siglo XXI se ha redescubierto a un súper estrella llamado "Jesús" que hasta la Iglesia católica lo celebra.
Cabe recordar que para ver a Jesús no tenemos que buscarlo en una pantalla cinematográfica, ni siquiera en las alturas, porque Jesús está entre nosotros y con nosotros, y su sufrimiento lo podemos ver en la sonrisa del rico frente al pobre, en el desamparado ante el que ostenta, en la desigualdad que se vive y en la injusticia frente a los oprimidos.
Como reflexión no hay que olvidar: "Dichosos los pobres porque de ellos es el reino de Dios", " Dichosos los que padecen hambre y sed de justicia, pues quedaran saciados".

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América