Quiero diferencias en el Canal
Quiero que en él trabajen las personas más competentes y responsables, y que logren su ingreso y promociones por sus méritos; quiero que siga siendo una empresa que brinde buenos salarios, seguridad, incentivos y capacitación a los trabajadores. Quiero que por servir al mundo, continúe siendo eficiente y confiable; quiero que en vista que trabaja sin interrupciones y sometida a desgastes industriales y de los elementos, adquiera maquinarias, productos y accesorios de la mejor calidad, que cumpla y exija el cumplimiento de sus normas y reglamentos para una navegación feliz y cuidando su entorno ecológico; quiero que todas sus áreas y propiedades se conserven limpias y bien mantenidas y que funcione con tecnología de punta; quiero que siga siendo emblemático de la seriedad del país; quiero que sus dirigentes recorran el mundo dándolo a conocer y buscando innovaciones; quiero que se comparta con sus usuarios y se escuche la voz de expertos que puedan mejorar sus servicios.
Quiero que los panameños podamos conocerlo; que ayude a educar a los niños sobre su impacto y el cuidado de la cuenca; quiero que podamos visitar sus bibliotecas y conocer su historia; que aún siendo una empresa única, contribuya para que nuestros artesanos, empresas e industrias cada día le suministren más servicios y productos; quiero que consulte con los entes del Estado y la sociedad cada vez que sea necesario y en un plano estrictamente profesional; que haga los reconocimientos que se deben a la gente que lo concibió y construyó y que comparta más con los panameños sin perder las distancias que su misión impone; quiero saber que sus ingresos están ayudando al país y que siga siendo único, pero cercano.
“No obstante, es un análisis injusto”, afirma Naumann, recordando los numerosos compromisos adoptados por Schroeder en defensa de la democracia y los derechos humanos, inclusive el envío de tropas de paz alemanas a Kosovo y el decido apoyo que su gobierno ha prestado a la ONU, en la cual en enero entrará a ocupar un lugar en el Consejo de Seguridad.
Quiero que los panameños podamos conocerlo; que ayude a educar a los niños sobre su impacto y el cuidado de la cuenca; quiero que podamos visitar sus bibliotecas y conocer su historia; que aún siendo una empresa única, contribuya para que nuestros artesanos, empresas e industrias cada día le suministren más servicios y productos; quiero que consulte con los entes del Estado y la sociedad cada vez que sea necesario y en un plano estrictamente profesional; que haga los reconocimientos que se deben a la gente que lo concibió y construyó y que comparta más con los panameños sin perder las distancias que su misión impone; quiero saber que sus ingresos están ayudando al país y que siga siendo único, pero cercano.
“No obstante, es un análisis injusto”, afirma Naumann, recordando los numerosos compromisos adoptados por Schroeder en defensa de la democracia y los derechos humanos, inclusive el envío de tropas de paz alemanas a Kosovo y el decido apoyo que su gobierno ha prestado a la ONU, en la cual en enero entrará a ocupar un lugar en el Consejo de Seguridad.