Racionalización del uso hospitalario
Gracias a las informaciones de los medios de comunicación, he apreciado el aparente interés de la Caja de Seguro Social (CSS) por adquirir una instalación hospitalaria ubicada en el Distrito de San Miguelito, bajo el nombre de San Judas Tadeo, por una suma que sobre pasa los diez millones de balboas. En adición a este precio de compra, se contempla invertir algunos millones adicionales en la adaptación y habilitación del hospital para atender las necesidades del Seguro Social. De igual manera se han publicado algunas noticias sobre la situación crítica por la cual vienen atravesando los hospitales privados en nuestro país. La evaluación de estas informaciones me trae a mi consideración la fórmula matemática de que uno más uno es dos.
Tenemos una Caja de Seguro Social con serias limitaciones en sus proyecciones a largo plazo para atender las necesidades de los asegurados. Realidad que es producto de los enormes beneficios que garantiza la institución de seguridad social a la población panameña, frente a una realidad de contar con un flujo de efectivo o ingresos corrientes insuficientes ante los compromisos legales que debe de patrocinar.
Sobre la base de estas realidades, debo de concluir que existen alternativas mucho más prácticas y seguras para la Caja de Seguro Social que la inversión proyectada de adquirir un nuevo centro hospitalario. El Seguro Social, mediante un acuerdo de servicios médicos, puede contratar con el Hospital de San Judas Tadeo, como con otros hospitales, los servicios médicos correspondientes que le alivien la sobrecarga existente en el Centro Metropolitano y a su vez le generen un ingreso adicional a los hospitales privados existentes, evitando sus quiebras, dado el hecho que están atravesando situaciones precarias.
Las condiciones y los precios o costos de estas contrataciones son temas de fácil manejo, gracias a los antecedentes que existen en el mercado laboral e internacional sobre este particular. Muchas compañías y empresas aseguradoras privadas ofrecen las pólizas o coberturas de seguros médicos y hospitalarios a clientes particulares o corporativos y éstos son atendidos en diversos hospitales privados. Las compañías aseguradoras privadas se activan en este renglón de servicios, porque el mismo les representa una actividad lucrativa. No existe razón por la cual la Caja de Seguro Social no pueda establecer un sistema operativo similar que le genere ahorros y beneficios económicos.
Como ejemplo simplista del potencial que esta operación le puede representar al Seguro Social, la inversión proyectada para adquirir el Hospital San Judas Tadeo ha de representar una suma total cercana a los 15 millones de balboas. El interés bancario o de inversión que este capital pudiese producir, debe de estar en los niveles de un millón y medio de balboas al año. Esta suma representa el atender a 15 mil pacientes por año, o sea aproximadamente mil 200 pacientes por mes, con una facturación equivalente a cien balboas por paciente. Esto permite que la CSS no tenga que desembolsar unos 15 millones de balboas en una inversión que no es indispensable, fortaleciendo sus reservas económicas y a la vez evita que la empresa privada hospitalaria sufra un descalabro financiero.
Tenemos una Caja de Seguro Social con serias limitaciones en sus proyecciones a largo plazo para atender las necesidades de los asegurados. Realidad que es producto de los enormes beneficios que garantiza la institución de seguridad social a la población panameña, frente a una realidad de contar con un flujo de efectivo o ingresos corrientes insuficientes ante los compromisos legales que debe de patrocinar.
Sobre la base de estas realidades, debo de concluir que existen alternativas mucho más prácticas y seguras para la Caja de Seguro Social que la inversión proyectada de adquirir un nuevo centro hospitalario. El Seguro Social, mediante un acuerdo de servicios médicos, puede contratar con el Hospital de San Judas Tadeo, como con otros hospitales, los servicios médicos correspondientes que le alivien la sobrecarga existente en el Centro Metropolitano y a su vez le generen un ingreso adicional a los hospitales privados existentes, evitando sus quiebras, dado el hecho que están atravesando situaciones precarias.
Las condiciones y los precios o costos de estas contrataciones son temas de fácil manejo, gracias a los antecedentes que existen en el mercado laboral e internacional sobre este particular. Muchas compañías y empresas aseguradoras privadas ofrecen las pólizas o coberturas de seguros médicos y hospitalarios a clientes particulares o corporativos y éstos son atendidos en diversos hospitales privados. Las compañías aseguradoras privadas se activan en este renglón de servicios, porque el mismo les representa una actividad lucrativa. No existe razón por la cual la Caja de Seguro Social no pueda establecer un sistema operativo similar que le genere ahorros y beneficios económicos.
Como ejemplo simplista del potencial que esta operación le puede representar al Seguro Social, la inversión proyectada para adquirir el Hospital San Judas Tadeo ha de representar una suma total cercana a los 15 millones de balboas. El interés bancario o de inversión que este capital pudiese producir, debe de estar en los niveles de un millón y medio de balboas al año. Esta suma representa el atender a 15 mil pacientes por año, o sea aproximadamente mil 200 pacientes por mes, con una facturación equivalente a cien balboas por paciente. Esto permite que la CSS no tenga que desembolsar unos 15 millones de balboas en una inversión que no es indispensable, fortaleciendo sus reservas económicas y a la vez evita que la empresa privada hospitalaria sufra un descalabro financiero.