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Ratificación en Washington, última etapa


EL 28 DE JUNIO pasado, faltando sólo 48 horas para que venciera el Trade Promotion Authority (TPA), se firmó en el salón de Las Américas de la OEA en Washington, el Acuerdo de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos (EE.UU.). Se culminó así una etapa importante de las muchas de este largo proceso que me tocó iniciar en 1991 entre los gobiernos Endara-Bush (padre) con la entonces embajadora Carla Hills (USTR).
La firma de ese "Acuerdo Marco" que puso en marcha todo, se efectuó en la Casa Blanca, en el jardín de Las Rosas, en la presencia del propio presidente Bush y su esposa Bárbara y me acompañó el entonces Embajador de Panamá, Don Jaime Ford. Años más tarde, en el 2003, me correspondió participar en otra etapa al impulsar el inicio de las negociaciones bilaterales durante las administraciones Moscoso-Bush (hijo) junto con el embajador Robert Zoelick, representante de Comercio (USTR).
Le tocó al ministro Ferrer, en la administración Torrijos-Bush, culminar con éxito la negociación y firma de los tratados. Queda ahora pendiente otra difícil tarea con la gran potencia para perfeccionar la obra, su aprobación por parte del Congreso y Senado de los EE.UU.
Por un lado, tenemos dos países que culminaron sus TLC´s mucho antes que nosotros y que esperan con ansias su ratificación, son Colombia y Perú. Por el otro, tenemos un Ejecutivo con poco caudal de negociación política, ante dos cámaras legislativas controladas por sus adversarios (Demócratas) y un país agobiado por una guerra (Irak) que ha costado más vidas y dinero que lo que nunca pensaron. Por todo lo anterior, es obvio que las cosas no pintan nada fáciles.
Por nuestra parte, la Asamblea Nacional de Diputados, en sesiones extraordinarias y en forma maratónica, aprobó el Tratado con el objetivo de enviar una clara señal a Washington de que en Panamá sí estamos interesados y a favor del acuerdo. Los sectores productivos (agro e industria), con algo de cautela y pocas reservas, manifestaron estar a favor, no así algunos sectores laborales (SUNTRAC y FRENADESO) que con mucha retórica, pero poca sustancia, se declararon en contra.
En contraposición los gremios empresariales, entre los que se encontraba APEDE, Cámara de Comercio y Sindicato de Industriales, dieron su apoyo total al documento negociado. Adicionalmente y con el objetivo de palanquear al Gobierno Nacional en la promoción en el Congreso y Senado de los Estados Unidos, se ha formado la Coalición de Gremios Empresariales Pro TLC y se contrató una firma importante de cabilderos en Washington. Adicionalmente, se han planeado tres misiones para visitar legisladores con el objeto de obtener aliados en ambas Cámaras.
Con el mismo convencimiento que me inspiró hace quince años, de que esta herramienta comercial será altamente favorable para Panamá, así me siento hoy satisfecho con el producto final y sus beneficios para el país. Es cierto, no cubre todas las aspiraciones de todos los sectores, pero sí es el más amplio y comprensivo acuerdo que se ha negociado hasta ahora con la "Potencia Norteña".
Felicito a todos los que han participado y hecho posible a través de tantos años esta realidad histórica y confío en que los parlamentarios de los Estados Unidos cumplirán con su parte y ratifiquen el TLC antes de octubre próximo.
Las piezas de metal tipo Mabey están a la vista.

101 años de Panamá América

 
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