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Reagan, el gran motivador


" El anhelo de libertad es la llama que arde en el corazón y en la mente del hombre y que al margen de las circunstancias y el silencio obligado, une a los hombres dignos y libres".
Estando en una cafetería, en los días en los que Reagan hacía campaña para por primera vez aspirar a ser el candidato a la presidencia de Estados Unidos (EU), en una mesa contigua tres conocidos sujetos amanuenses de la dictadura que padecíamos en Panamá, comentaban alto y haciendo ademanes exagerados, que cómo era posible que un actorcito, un vaquero, pretendiera la osadía de ser presidente de la potencia mundial, y peor aún pretendiera reemplazar nada ni nada menos al presidente de USA que más había protegido y enaltecido el "proceso".
Apostaría un maní que a ningún panameño pensante se le habrá olvidado quién era el sujeto que denigró la presidencia de EU, y al cual el trío de marras hacía referencia como gran amigo de las 21 lunas que oscurecieron a Panamá.
Les dije:
"Comprendo la preocupación de ustedes, ya que últimamente en nuestro continente latino para llegar a ser gobernante en esta época se precisan requisitos y una escala de valores para nada enaltecedores, desde cleptomanía a alto nivel estatal, hasta torturas y crímenes, en EU es factible que un hombre honesto y capaz, aunque sea un actorcito, llegue a la presidencia sin necesidad de lamer botas". Me alejé escuchando gritos y cuestionamientos.
En esa misma época, Richard Nixon, ex presidente de EU, publicó un libro en el que planteaba que ya la tercera guerra mundial se había iniciado sin que soviéticos ni yankes, se hubiesen disparado entre sí, pero que sí se enfrentaban indirectamente en las diversas guerras convencionales y guerrillas de financiamiento mutuo. Nixon concluía que aunque la Unión Soviética parecía estar ganando la batalla, particularmente sí se sobreponía a un mapa de 1945 uno de la década del 70.
Pese a eso, aún Occidente unido podía hacer frente a la amenaza marxista. Nixon se quejaba de la ausencia de líder a nivel mundial, que condujera y motivara a Occidente, despertando al mundo libre del letargo y resignación que emanaba de la paralizante política de contención. Pronto dejaría de quejarse de esta ausencia de liderazgo fuera de serie tan pronto apareció en el escenario mundial Ronald Reagan.
Dos afortunadas coincidencias se dieron conjuntamente a su presidencia, la elección Margaret Tatcher y la presencia del Papa en el escenario mundial.
Este imbatible trío fue arrinconando ideológica, militar y sicológicamente a los "sobrinos y nietos" del asesino por excelencia: Stalin. El símbolo de oprobio que implicaba el maldito muro de Berlín, fue destruido por los propios alemanes y europeos. En fin, gracias a este trío, tan denigrado por los que simpatizaban con el sistema esclavizante, el propio representante de la dictadura del oso ruso hizo catarsis confesando públicamente los crímenes del sistema. Adicionalmente, los soviéticos decidieron someterse a la escala de valores política del mundo libre y hoy día eligen en elecciones populares a sus gobernantes.
Valedero destacar que en años recientes, el personal de una emisora en Los Angeles, descubrió una serie de grabaciones, las cuales para sorpresa de ellos correspondían a las emisiones de un programa radial que Reagan emitía todos los días en la época en que fue presidente de la Sociedad de Actores de Hollywood, y cuando estaba en su exitosa campaña para ser gobernador de California. El programa era un efecto probatorio irrefutable de su capacidad analítica y de su energía y decisión, que luego serían más evidentes aún durante se exitosa gestión presidencial. Todo este valioso material ha sido impreso en un libro.
En memorable ocasión Churchill, haciendo referencia a la batalla aérea de Inglaterra, dijo: "Nunca tantos le han debido tanto a tan pocos". Parodiando podríamos decir: "Nunca tantos le han debido tanto a un trío de estadistas".los soviéticos decidieron someterse a la escala de valores política del mundo libre y hoy día eligen en elecciones populares a sus gobernantes.

101 años de Panamá América

 
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