Realismo mágico al estilo panameño y la CSS
Un tiempo atrás escribí una glosa en la cual recordaba que el realismo mágico en la literatura latinoamericana, no era más que la narración de cómo se desarrolla la vida en estos lares. Es decir, fantasía y realidad mezcladas conviven en nuestra América.
Un día vi en la TV a un señor con cara de pocos amigos, miembro de la Junta Directiva de la CSS, informando al país que ya se había seleccionado los 23 finalistas a ser entrevistados para el puesto de Director General. Que ya se les estaba informando telefónicamente a los interesados. Y que como había candidatos que tenían más de un título universitario, habían adoptado una escala para reconocer esos créditos adicionales. Mi reacción fue que como no me habían avisado, no estaba en la lista finalista. Me llamó la atención que aparentemente se introdujo un elemento de evaluación adicional a los previamente indicados en la convocatoria. El cambio de criterios de evaluación sin aviso previo a todos los participantes en cualquier proceso competitivo serio, es causal para demandar la nulidad del proceso. Pero no me preocupé más y procedí a confirmar para el lunes siguiente, 6 de julio, un viaje para atender una consultoría en el exterior.
El día viernes de esa semana, me llamó un funcionario de la CSS para avisarme que estaba en la lista de finalistas, con cita para las 11 de la mañana del día 7 de julio para entrevista. Le dije que tenía un viaje programado para el lunes 6 de julio; me sugirió que buscase un médico que me diera un certificado de enfermedad, para que la empresa aérea no me multase por cambiar la fecha de vuelo. Me dejó atónito la recomendación y le dije que de ninguna manera yo haría eso. Es incorrecto ese juega vivo al que estamos malacostumbrados. Entonces me ofreció una carta explicando la cita, para la compañía aérea. Al final tuve que pagar 150 dólares de multa.
Mi entrevista empezó a las 12.10 m. La explicación que me dieron es que dos candidatos no preseleccionados amenazaron con demandar el proceso y eso atrasó las entrevistas. No sé si la amenaza de impugnación aumentó o no el número de entrevistados.
Durante la entrevista de 20 minutos para exponer un plan de trabajo de 5 años, dos veces tuve que dejar de hablar porque miembros de la Junta Directiva conversaban mientras exponía mis ideas. Quien dirigía la sesión les llamó dos veces la atención a los que interrumpían mi exposición. Supe que ya había perdido esos votos. Dos señoras me hicieron preguntas. Como nadie más preguntaba, el mismo señor que presidía la sesión dio por terminada mi entrevista. Una de las señoras quiso ampliaciones de mi exposición y no le fue permitido, a pesar de que no habían transcurrido los 20 minutos para preguntas. La señora salió conmigo y fuera de la Sala le di más explicaciones.
Columnistas nacionales han comentado este proceso. Creo que la importancia del tema demanda que los tres candidatos pre seleccionados le hagan conocer sus planes de trabajo a los verdaderos dueños de la CSS empleadores y asegurados. Y que estos le hagan llegar su recomendación a las autoridades.
Yo soy uno del casi un millón de panameños que votó por el cambio. Ojalá que el mismo sea una realidad y no una fantasía. Transparencia y que el mejor candidato sea el elegido, por el bien de Panamá.
Franciscobu01@yahoo.com.mx