Recomendaciones al candidato Martinelli
Señor Ricardo Martinelli, me dirijo a usted porque es el candidato que aparenta ser el virtual ganador de las elecciones del 3 de mayo próximo. Permítame decirle que hace tiempo dejé de creer en los políticos y de ejercer el derecho al sufragio, por consiguiente, no confío en usted, ni en el candidato Guillermo Endara y mucho menos en la candidata Balbina Herrera, porque todos son homogéneos, hasta que alguno demuestre lo contrario.
Soy un hombre de 49 años y desde que tuve uso de razón escuchaba a mis padres quejarse de las promesas incumplidas de los políticos; y, durante el trayecto de mi vida, nunca he sabido que ningún presidente haya cumplido con lo prometido.
Todos ustedes se han comprometido ante la ciudadanía en sus apariciones en público, en sus cuñas radiales, televisadas y algunos, para ganar más credibilidad, en ocasiones anteriores, han optado hasta por hacerlo ante un notario público. Usted afirma que es el verdadero cambio, que va a poner los intereses del pueblo por encima de sus intereses personales, que va a hacer las cosas bien; quizás sea usted el candidato enviado por Dios para cambiar el rumbo que lleva el país.
Es muy fácil hacerles promesas a las personas comunes y corrientes, pero si usted dice que es distinto, realice lo que ningún candidato ha realizado en los 105 años que llevamos de vida republicana: rompa el esquema, comprométase públicamente, mande a confeccionar una cuña televisada en donde jure ante Dios que va a cumplir todas las promesas que ha realizado, y si incumple, que lo castigue suprimiéndole su inmensa fortuna. Comprométase también fuera de cámara consigo mismo, a gobernar como si estos fueran los últimos cinco años, haciendo todas las cosas que un mandatario debe hacer para que, por primera vez, las personas decentes de este país efectúen un balance positivo de las actuaciones de cualquier presidente saliente. Trate de quedar en la historia con la satisfacción del deber cumplido. Piense y actúe como quizás lo hizo el primer presidente de Panamá; sea serio, culto y honrado. Su actuación será un ejercicio para muchas personas frustradas. Ya es muy tarde, sólo faltan escasos días. De su actuación depende que nos animemos a votar si el Creador nos mantiene con vida, pero no lo haremos ahora, tal vez en el 2014. Usted decide.