Reconocimiento de China Popular por Panamá Viraje de Deng Xiaoping
LA MUERTE DE los otros dirigentes emblemáticos del Partido Comunista Chino y de la China durante la segunda mitad del siglo XX, así como su postura insistentemente crítica de los programas más radicales y menos exitosos de Mao hicieron posible el retorno de Deng Xiaoping al poder por tercera vez y esta vez al poder supremo. En el Dictionary of the Politics of the People´s Republic of China se describe así a Deng Xiaoping: " Sirvió en el frente militar de 1938 a 1952 y allí tuvo tanto éxito que desde ese entonces fue casi universalmente considerado como el funcionario político preferido por los militares ".
1977 Deng Xiaoping asumió el poder supremo en China y comenzó a modificar profundamente las políticas de China con respecto a su realidad económica interna y con respecto a los Estados Unidos, a Japón y a la comunidad internacional en general, estableciendo relaciones diplomáticas con cada país según los intereses propios de cada uno, siempre que quien tuviera tales relaciones con Beijín decididamente no las tuviera con Taipei.
Mao Zedong terminó de eliminar el pasado feudal y colonial de China, pero comprometió su futuro moderno tanto nacional como internacional. Den Xiaoping le abrió las puertas a este futuro, encaminándola hacia el mismo. En efecto, emprendió la política de "reforma y apertura", con las llamadas "cuatro modernizaciones" que Zhou Enlai había anunciado desde 1975 y que Den Xiaoping enfatizó y ahondó. Reconoció que el comunismo había propiciado pobreza y no bienestar. Aceptó la validez del enriquecimiento personal en la vida económica y acogió la economía de mercado en toda su dinámica. El resultado hasta ahora es una experiencia extraordinaria de desarrollo económico a lo largo de la costa de China, sobre todo en las cuatro zonas seleccionadas para ser motores y vanguardia de la modernización del resto del país. Sus sucesores el presidente Jiang Zemin (nacido en 1926) considerado el líder del grupo de Shangai, fue presidente de marzo de 1993, hasta marzo de 2002; y Hu Jintao (nacido en 1942) quien sustituyó a Zemin como presidente desde el 2002 hasta el presente. Éstos han seguido grosso modo el rumbo que trazó Deng Xiaoping.
Mientras China continental experimentaba estos cambios, Taiwan vivía también sus propios cambios. Primero, introdujo más temprano la economía de mercado, mereciendo consideración como uno de los cuatro "tigres" del sudeste asiático. Segundo, de un régimen autoritario bajo Chiang Kaishek, Taiwan ha evolucionado hacia una democracia pluralista y representativa, no sólo a nivel local sino a nivel presidencial y legislativo también. Los cambios que China Popular ha estado experimentando han sido más radicales que los de Taiwan, pero paradójicamente el sentido de los mismos ha sido fundamentalmente parecido: en economía, pues en los dos casos la economía adopta una aproximación o una variante de la economía de mercado; en política, aunque mantienen diferentes modelos de régimen, éstos comenzaron a acercarse el uno al otro, en la medida en que el régimen unipartidista de China ha perdido algo de su extrema rigidez y traumática represión y que el régimen pluralista y representativo de Taiwan ha tolerado y aún se ha acomodado a factores limitantes en razón de consideraciones de seguridad nacional.
Lo que hizo posible la unificación de Hong Kong a China, fue que la distinción entre los dos componentes por unificar era fundamentalmente económica y que el componente unificante (China Popular) se había acercado e incluso había adoptado características fundamentales del sistema económico del componente por unificar (Hong Kong). Por analogía, se puede pensar que la unificación entre China y Taiwan plantearía antes que nada problemas de índole política y no se daría a menos que los regímenes políticos no se acercaran el uno al otro, con el componente unificante (China Popular) adaptando rasgos políticos del componente por unificar en términos de una democracia que abarque el pluralismo representativo. Con la amenaza de hacer uso de la fuerza para efectuar la unificación, China Popular advierte a Taiwan, si ésta intentara postergar la unificación indefinidamente o tomara el camino de a independencia. Ahora bien, las amenazas mutuas son medios de presión en el contexto de una confrontación a la búsqueda de una solución negociada.
Vale la pena destacar que desde hace algún tiempo la cantidad de chinos que visitaban China continental por año se contaban por millones por razones de toda índole, mientras que en sentido inverso son escasos porque Taiwan lo prohíbe por razones de seguridad. Igualmente las inversiones de individuos y de empresas de Taiwan en China continental se cuentan ya en billones de dólares. Ello sugiere que entre China y Taiwan la reunificación, animada por el orgullo de la unidad del pueblo chino, colocándose a la cabeza del Asia y compitiendo con los Estados Unidos de América por el primer puesto, es muy difícil pero no pareciera imposible. Hay que tener presente que China hacia mediados o fines de este siglo puede llegar a ser la segunda potencia geopolítica del mundo. Y que ésta es la aspiración del mayor número de personas que comparten una patria de origen y tienen una nación como horizonte.
1977 Deng Xiaoping asumió el poder supremo en China y comenzó a modificar profundamente las políticas de China con respecto a su realidad económica interna y con respecto a los Estados Unidos, a Japón y a la comunidad internacional en general, estableciendo relaciones diplomáticas con cada país según los intereses propios de cada uno, siempre que quien tuviera tales relaciones con Beijín decididamente no las tuviera con Taipei.
Mao Zedong terminó de eliminar el pasado feudal y colonial de China, pero comprometió su futuro moderno tanto nacional como internacional. Den Xiaoping le abrió las puertas a este futuro, encaminándola hacia el mismo. En efecto, emprendió la política de "reforma y apertura", con las llamadas "cuatro modernizaciones" que Zhou Enlai había anunciado desde 1975 y que Den Xiaoping enfatizó y ahondó. Reconoció que el comunismo había propiciado pobreza y no bienestar. Aceptó la validez del enriquecimiento personal en la vida económica y acogió la economía de mercado en toda su dinámica. El resultado hasta ahora es una experiencia extraordinaria de desarrollo económico a lo largo de la costa de China, sobre todo en las cuatro zonas seleccionadas para ser motores y vanguardia de la modernización del resto del país. Sus sucesores el presidente Jiang Zemin (nacido en 1926) considerado el líder del grupo de Shangai, fue presidente de marzo de 1993, hasta marzo de 2002; y Hu Jintao (nacido en 1942) quien sustituyó a Zemin como presidente desde el 2002 hasta el presente. Éstos han seguido grosso modo el rumbo que trazó Deng Xiaoping.
Mientras China continental experimentaba estos cambios, Taiwan vivía también sus propios cambios. Primero, introdujo más temprano la economía de mercado, mereciendo consideración como uno de los cuatro "tigres" del sudeste asiático. Segundo, de un régimen autoritario bajo Chiang Kaishek, Taiwan ha evolucionado hacia una democracia pluralista y representativa, no sólo a nivel local sino a nivel presidencial y legislativo también. Los cambios que China Popular ha estado experimentando han sido más radicales que los de Taiwan, pero paradójicamente el sentido de los mismos ha sido fundamentalmente parecido: en economía, pues en los dos casos la economía adopta una aproximación o una variante de la economía de mercado; en política, aunque mantienen diferentes modelos de régimen, éstos comenzaron a acercarse el uno al otro, en la medida en que el régimen unipartidista de China ha perdido algo de su extrema rigidez y traumática represión y que el régimen pluralista y representativo de Taiwan ha tolerado y aún se ha acomodado a factores limitantes en razón de consideraciones de seguridad nacional.
Lo que hizo posible la unificación de Hong Kong a China, fue que la distinción entre los dos componentes por unificar era fundamentalmente económica y que el componente unificante (China Popular) se había acercado e incluso había adoptado características fundamentales del sistema económico del componente por unificar (Hong Kong). Por analogía, se puede pensar que la unificación entre China y Taiwan plantearía antes que nada problemas de índole política y no se daría a menos que los regímenes políticos no se acercaran el uno al otro, con el componente unificante (China Popular) adaptando rasgos políticos del componente por unificar en términos de una democracia que abarque el pluralismo representativo. Con la amenaza de hacer uso de la fuerza para efectuar la unificación, China Popular advierte a Taiwan, si ésta intentara postergar la unificación indefinidamente o tomara el camino de a independencia. Ahora bien, las amenazas mutuas son medios de presión en el contexto de una confrontación a la búsqueda de una solución negociada.
Vale la pena destacar que desde hace algún tiempo la cantidad de chinos que visitaban China continental por año se contaban por millones por razones de toda índole, mientras que en sentido inverso son escasos porque Taiwan lo prohíbe por razones de seguridad. Igualmente las inversiones de individuos y de empresas de Taiwan en China continental se cuentan ya en billones de dólares. Ello sugiere que entre China y Taiwan la reunificación, animada por el orgullo de la unidad del pueblo chino, colocándose a la cabeza del Asia y compitiendo con los Estados Unidos de América por el primer puesto, es muy difícil pero no pareciera imposible. Hay que tener presente que China hacia mediados o fines de este siglo puede llegar a ser la segunda potencia geopolítica del mundo. Y que ésta es la aspiración del mayor número de personas que comparten una patria de origen y tienen una nación como horizonte.