Recordando a números y letras
Antes e inmediatamente después de las elecciones pasadas escribí tres artículos relacionados a números y letras y lo que estos representaban y recordaban. El resultado fue que ganó la letra “M” con su fatídico número “11”.
La “M”, a pesar de tener todas las esferas del gobierno a su favor, fue perdiendo aire y después de empezar como mayúscula, ahora para verla hay que utilizar una lupa.
Entre otras cosas la “M” nos prometió + seguridad y 0 corrupción; sin embargo, no sé qué pasó en el transcurso, pero hemos terminado con + corrupción y 0 seguridad; y como resultado estamos viviendo en Panamá la peor crisis de seguridad en su historia, y ya no se trata de manos suaves o duras, sino que hay que tener disposición de enfrentar el problema en todos los ángulos.
Otro gran fracaso de la “M” ha sido la educación, que prácticamente no existe, y las escuelas están en total abandono, con historias de corrupción en los contratos de limpieza, como la fibra de vidrio. A pesar de haber postergado el inicio de clases un mes, no se ha adelantado nada y nuestros estudiantes no sólo no tienen facilidades de estudio, sino que en algunos colegios no hay facilidades básicas de higiene y seguridad.
En el área del transporte, después de todo lo que hemos vivido gracias a los “diablos rojos”, y sus conductores diablos, había una luz en el túnel para comenzar a resolver el problema, pero hemos quedado con los mismos buses, más deteriorados y con los mismos conductores haciendo carrera en nuestras calles y acumulando más boletas que papel de propaganda política en éstas.
Siguiendo con el tema del tráfico, parece que hay una carrera entre la cinta costera y la autopista a Colón para ver cuál termina antes del 30 de junio, con o sin adendas, para que la M pueda cortar la cinta inaugural. Ojalá que cuando estén listas y los famosos semáforos inteligentes estén finalmente operando, mejore la caótica situación de tráfico en nuestra capital.
Estamos a pocos días de unas nuevas elecciones que serán de suma importancia para el futuro de Panamá, y el nuevo gobierno tendrá que trabajar como equipo de cambio las 24 horas del día y los 365 días del año, para poder vivir en un país tranquilo y próspero económicamente para todos.
Esta política nos ha traído nuevas letras y números al escenario con siglas como BH09, que más parece la matrícula de un avión en picada; pero también tenemos una nueva “M” que, a pesar de abandonar nuestro país en noviembre, tendrá una influencia marcada en las elecciones. Parece que los locos somos +, pero esto no significa que somos + locos, que a pesar de que pareciera igual, no lo es, y cambiar el escenario vivido estos últimos cinco años sería muy cuerdo.
Al votar este año tengan mucho cuidado con los números, ya que el “11” sigue siendo lo mismo.