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Recordar el Futuro Desarrollo del Estado Nacional. Quince años de inestabilidad e inconstitucionalidad


La semana antepasada completé el análisis de la primera presidencia de Arnulfo Arias, indicando que la política internacional, especialmente con los Estados Unidos (EU), había sido su talón de Aquiles y señalando como el mismo provocó su caída. Luego comencé a considerar los quince años siguientes de inestabilidad e inconstitucionalidad entre 1941, cuando Arnulfo Arias fue derrocado por la primera vez, y 1956, cuando terminó el período para el cual fue electo Remón. Concluí con la afirmación que incluso en esos años hubo beneficios para Panamá, tal la Constitución de 1946.
Fue lamentable que los constituyentes que la aprobaron hayan decidido do al mantener a Jiménez como presidente más allá de la fecha de aprobación de la Constitución, convirtiéndose ellos mismos en legisladores regulares, y que lo intentaran una segunda vez sin éxito, tratando de asumir nuevamente su papel constituyente para poder anular las elecciones de 1948 y nombrar a Henrique Obarrio, contralor y cuñado del Coronel Remón, presidente hasta 1952, continuando ellos con las funciones legislativas por igual lapso de tiempo. La Asamblea Constituyente que aprobó nuestra mejor Constitución reveló desgraciadamente tener una disposición al golpismo legislativo.
Debemos estar advertidos de este peligro ahora que algunos propugnan por una constituyente paralela.
En este período de gran inestabilidad se dieron importantes manifestaciones populares que revelaron que sectores de la población, política y socialmente más conscientes y participativos, se convertían en nuevos actores importantes de la vida nacional. En la medida en que tales manifestaciones fueron reprimidas por la Policía Nacional, dejaron en diversas oportunidades un saldo de muertos, heridos y detenidos. En estas manifestaciones se destacó la participación de la Asociación Federada del Instituto Nacional (AFIN) y de la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP), ambas establecidas en 1943. La celebración del Primer Congreso de Juventud en febrero de 1944 tuvo un importante impacto en la actividad pública del país y condujo a la creación en enero de 1945 del Frente Patriótico de Juventud.
Todo ello era fruto del papel que habían comenzado a jugar la Universidad de Panamá y las otras instituciones educativas superiores. En efecto, estas instituciones fortalecieron el papel de las clases medias más allá de lo que hizo Acción Comunal, intensificando su contraposición a la elite política tradicional y al poder estatal establecido. El papel de estudiantes y jóvenes profesionales fue decisivo en el surgimiento de una corriente de pensamiento y acción a la vez nacionalista, popular y antimilitarista, diferente al panameñismo porque no se fundamentaba en la lealtad a un único líder. Esta corriente contribuyó al rechazo del Convenio Filós-Hines que prolongaba los sitios de defensa norteamericanos por un período de cinco a 10 años.
No se puede dejar de reconocer, sin embargo, que bajo algunos presidentes de este período de quince años, Panamá logró beneficios. Bajo Enrique A. Jiménez comenzó a funcionar el Ministerio de Trabajo, Previsión Social y Salud Pública, a través del cual se puso en vigencia el Código Laboral y se estableció el Código Sanitario. Se construyeron los hospitales Nicolás Solano, para tuberculosis, y el de Penonomé. Se le otorgó autonomía a la Universidad de Panamá y se construyeron la Ciudad Universitaria y los edificios de la Escuela Artes y Oficio, del Colegio Abel Bravo en Colón y del Colegio Félix Olivares. Se estableció la Zona Libre de Colón y se construyó el Aeropuerto de Tocumen.
También cabe destacar en el plano internacional, la participación asidua y relevante de Panamá en la recién fundada Organización de las Naciones Unidas (ONU), especialmente por intermedio del Dr. Ricardo J. Alfaro, quien jugó un papel de consideración en la redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos. El gobierno fracasó, sin embargo, en su intento por hacer aprobar el Tratados Filós- Hines.
EL presidente Enrique A. Jiménez se reveló así como una singular combinación de político liberal tradicional (de allí el apodo por el cual se le conocía, "el submarino") y de estadista de iniciativas modernizadoras.
Al presidente Remón le reconoce Humberto Ricord, quien es un crítico lúcido de su gobierno, en su libro "Cinco Ensayos" (Editora Vanguardia, México, 1962), que: "desde los primeros meses del gobierno empezó una tendencia al incremento de la industria y de la agricultura, estimulada por las condiciones de estabilidad política en que se tradujo el comienzo de la presidencia de Remón". Y añade que "tras las frases pomposas de "independencia económica nacional"... se oculta el interés específico del capital criollo, que ya empieza a adquirir una especie de conciencia casi nacionalista". Se comenzó a abogar porque se consumiera lo que se producía, en aplicación incipiente de la tesis de sustitución de importaciones.
Por otra parte, el presidente Remón tomó la iniciativa en 1953 de solicitar la revisión de las relaciones entre Panamá y lo Estados Unidos resultantes del Canal. Se asesoró con los ex presidentes Ricardo J. Alfaro y Harmodio Arias, ambos con conocimiento y experiencia en la materia, a pesar de que el segundo había sido su sistemático adversario. En el Tratado de Mutuo Entendimiento y Cooperación Remón-Eisenhower, junto con el Memorándum de Entendimientos, se logró para Panamá, todavía en la perspectiva revisionista, aumentar la anualidad, igualar la escala de salarios y jubilaciones de panameños y norteamericanos, poniéndole fin de esta manera a una de las formas más flagrantes de discriminación racial, abrir el mercado de la Zona a bienes y servicios panameños, abrir y precisar mejor la oportunidad de vender a barcos de tránsito por el Canal, devolver a Panamá algunas tierras, como Punta Patilla, y que todos los ciudadanos panameños, incluyendo los que trabajaban en el Canal y la Zona, tuvieran que pagar impuesto sobre la renta
Remón aumentó a 45,000 el número de inscritos requeridos para formar un partido, con lo cual redujo el número de partidos a dos, la Coalición Patriótica Nacional y el Partido Liberal, limitando así drásticamente el pluralismo político. Por la Ley No. 44 del 23 de diciembre de 1953, la Policía Nacional se convirtió en Guardia Nacional, siguiendo el modelo de Nicaragua. Remón estableció "un dominio total sobre todos los resortes del poder político," según juzga Ricord y se tornaba difícil imaginárselo fuera del Ejecutivo. Ello pudo haber motivado su asesinato.
El acceso de Remón a la presidencia, junto con la fusión de los Partidos Revolucionario Auténtico, Renovador, Liberal y Unión Popular en la Coalición Patriótica Nacional, subordinada expresamente a Remón, al mismo tiempo que la reducción drástica de la posibilidad de una amplia pluralidad de partidos, marcó un nuevo e importante avance en el desarrollo del militarismo ascendente en Panamá y prefiguró lo que más tarde sería la desviación hacia un estado militarista. Pero todavía en tiempos de Remón se podía argumentar, como lo hace Ricord, "que la Oligarquía ha asimilado el poder policiaco" y no inversamente que el poder policiaco-militar ha subordinado todos los demás poderes del Estado, incluso el económico, como sucedió bajo la dictadura militar posterior.
Al asumir la presidencia como segundo vicepresidente, Ricardo Manuel Arias Espinosa heredó una situación potencialmente explosiva y destructiva. En Cinco Capítulos se describe a Remón como "la expresión personal de un proyecto de dictadura criolla" y su asesinato como "el crimen... que proclama el más alto nivel de la corrupción política de la Oligarquía". Por ello era de esperar un desastre político como consecuencia. Pero el presidente Arias Espinosa supo sortear las numerosas y variadas trampas de la situación. Muy especialmente, para conmemorar el Congreso Anfictiónico de 1826, convocó a la primera Cumbre de Mandatarios de América, a la que asistieron el presidente Eisenhower de los Estados Unidos y un conjunto de presidentes democráticos como José Figueres de Costa Rica y Juscelino Kubitschek de Brasil y de dictadores como Anastasio Somoza de Nicaragua y Alfredo Strossner de Paraguay. La participación plena hizo el éxito de la reunión, que proyectó una imagen positiva de Panamá en el exterior y apuntaló la cuestionada legitimidad de Arias Espinosa en el interior.
También se debe mencionar que bajo su presidencia se inició la reforma constitucional que creó el Tribunal Electoral "independiente de los Órganos Ejecutivo y Judicial y con privativa competencia para interpretar y aplicar la ley electoral y para dirigir, vigilar y fiscalizar todas las fases del proceso electoral " (Constitución de 1946, art. 105) por el Acto Legislativo No. 2 del 16 de Febrero de 1956. De hecho, el gran logro del presidente fue terminar el período sin sobresalto y contribuir así a enrumbar el país hacia una período de doce años de relativa estabilidad constitucional.
Continuará la próxima semana
(ariyan@sinfo.net)

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