Recuerdo de los muertos entre
Los 18 muertos del bus 8B-06, de la ruta Mano de Piedra-Corredor, pugnan por no ser olvidados. Están luchando contra la indolencia endémica de este pueblo, que se traduce en silencio social y oficial. El político que no cumplió su deber de administrador en el sistema, mira hacia otro lado, mientras los paisanos agachan la cerviz y se quedan en casa, ignorando el problema porque "eso no es conmigo", y "para qué mezclarme en esas cosas".
Panamá es un país de olvidos, de lamentables pragmatismos. Es una tierra de descreimiento, donde no se le tiene fe a quienes se yerguen como líderes y enarbolan banderas y pancartas. La historia nos ha convertido en sordos, en gente descorazonada.
Es contra esta enfermedad del alma que luchan las víctimas del 8B-06. Batallan contra la historia, contra las desilusiones y contra el oportunismo de quienes aprovechan la turbidez del agua para sacarse la lotería.
Hoy, cuando a las 6 de la tarde durante la misa en la Basílica Menor Don Bosco, y a las 9 de la noche cuando podamos ver recreadas las impresionantes escenas a través de las pantallas de TVN en el documental "23.10.06 Un Día Diferente", todos debemos sumarnos a la lucha de esas víctimas, para que no se nos olviden nunca jamás las causas que encendieron las llamas de aquella trágica tarde.