Referéndum al estilo PRD
El referéndum para la aprobación de los tratados Torrijos-Carter se celebró el 23 de octubre de 1977, o sea, a cuarenta y seis días de haber sido firmado los mismos. De acuerdo a cifras oficiales, dadas a conocer por la Contraloría General de la República, el resultado de la votación fue el siguiente. 506,805 votos SI; 245,117 votos NO y 14,310 votos anulados. Sin embargo, la legitimidad de estos resultados se vio en entredicho por los acontecimientos que sucedieron seguidamente.
Efectivamente, el 23 de agosto de 1979 el Ing. René Crespo, en su condición de Presidente del Frente Nacional de Oposición, solicitó al Tribunal Electoral que le informara el número de ciudadanos: a) con cédula de identidad personal; b) inscritos en los partidos políticos; y c) que, de acuerdo con las proyecciones de los años anteriores tendrían cédula en junio de 1980.
El Secretario del Tribunal Electoral tuvo a bien contestar dicha misiva mediante nota 775 SG de 30 de agosto de 1979, la cual contenía copia de los reportes a él entregados por los Directores Generales interinos de la Cedulación y de Organización Electoral. De acuerdo con el primero, en el último censo electoral, es decir, el realizado del 22 al 29 de julio de 1979, el número de ciudadanos con cédula de Identidad Personal en toda la República de Panamá era de 642,767 y el "número de ciudadanos que, de acuerdo con la proyección de los cedulados en los años anteriores, tendrán cédula para junio de 1980 sería de 700,000, si logramos - agregaba el informe - que las giras ya programadas, tanto de solicitudes como de fotografía, se puedan llevar a cabo, aprovechando al máximo la estación seca". De acuerdo con el segundo reporte el número de ciudadanos inscritos en los partidos políticos en formación ascendía a 237,341. En otras palabras, y tomando en consideración las cifras oficiales del mismo gobierno revolucionario, conformado por miembros del hoy P.R.D., en el referéndum del 23 de octubre de 1977 votaron 123,465 personas más de las que tenían cédula en toda la República de Panamá en junio de 1979 y 66,232 personas más de las que se esperaba tendrían cédula en junio de 1980, o sea tres años después de realizado el referéndum, lo cual es, a todas luces, ilógico.
Ante la repulsa que causó esta información, el 11 de septiembre de 1979, el Tribunal Electoral se vio obligado a hacer una aclaración pública, en la que expresó lo siguiente:
"En el referéndum de 1977 había una población electoral de 787,251 (no se dice la procedencia de esta cifra) electores y votó un total de 766,232 ciudadanos. Por tratarse de un problema de importancia nacional se permitió votar a los ciudadanos que tenían cédula de identidad y a los ciudadanos que tenían constancia de solicitud de cédula por razón de pérdida de la misma o por estas tramitando su cédula de identidad por primera vez. En el III Censo Electoral realizado por la Contraloría General de la República del 22 al 29 de julio de este año se registró un total de 642,767 ciudadanos con cédula. Siendo este el dato que solicitaba el Ing. Crespo esa fue la información que se le suministró. Empero, a la cifra anterior hay que adicionarle la suma de 39,131 ciudadanos con cédulas perdidas y 33,090 ciudadanos con solicitud de cédula en trámite lo cual da un gran total de 714,988 personas. En este total no se toma en cuenta los ciudadanos que aún teniendo su documento de identidad no quisieron empadronarse y que alcanzan un promedio de omisiones de 45,900 personas aproximadamente".
Esta declaración en vez de aclarar la situación oscureció aún más los resultados del referéndum de 23 de octubre de 1977 y a continuación les explicó el porqué. Si en julio de 1979 había 642,767 ciudadanos con cédula, 39,131 ciudadanos con cédulas perdidas, 33,090 ciudadanos con solicitud de cédula en trámite y 45,900 ciudadanos, aproximadamente, que no quisieron empadronarse, la población electoral para esa fecha ascendía a 760,888 electores, esto es, 5,344 electores menos que los que votaron en el referéndum del 23 de octubre de 1977. Sorprendente fue también el hecho que el 97.33 por ciento de la población electoral haya salido a votar ese día cuando nuestra costumbre electoral nos ha indicado que en esta clase de consultas populares el promedio de abstención es superior al 50 por ciento. En vista de todas estas irregularidades, y tomando en consideración lo sucedido en las elecciones de 1984 y 1989, ¿creen ustedes verdaderamente que los Tratados Torrijos-Carter fueron aprobados por el pueblo panameño? De igual forma, ¿están seguros plenamente que el gobierno P.R.D., no cometería las mismas irregularidades, por decir lo menos, en las próximas consultas electorales que se avecinan, como ya ha sido su costumbre? Estas son partes de las interrogantes que nos deben responder los actuales gobernantes y darnos mayores garantías que su palabra para efectos de ganar cierto grado de confianza de toda la población.
Efectivamente, el 23 de agosto de 1979 el Ing. René Crespo, en su condición de Presidente del Frente Nacional de Oposición, solicitó al Tribunal Electoral que le informara el número de ciudadanos: a) con cédula de identidad personal; b) inscritos en los partidos políticos; y c) que, de acuerdo con las proyecciones de los años anteriores tendrían cédula en junio de 1980.
El Secretario del Tribunal Electoral tuvo a bien contestar dicha misiva mediante nota 775 SG de 30 de agosto de 1979, la cual contenía copia de los reportes a él entregados por los Directores Generales interinos de la Cedulación y de Organización Electoral. De acuerdo con el primero, en el último censo electoral, es decir, el realizado del 22 al 29 de julio de 1979, el número de ciudadanos con cédula de Identidad Personal en toda la República de Panamá era de 642,767 y el "número de ciudadanos que, de acuerdo con la proyección de los cedulados en los años anteriores, tendrán cédula para junio de 1980 sería de 700,000, si logramos - agregaba el informe - que las giras ya programadas, tanto de solicitudes como de fotografía, se puedan llevar a cabo, aprovechando al máximo la estación seca". De acuerdo con el segundo reporte el número de ciudadanos inscritos en los partidos políticos en formación ascendía a 237,341. En otras palabras, y tomando en consideración las cifras oficiales del mismo gobierno revolucionario, conformado por miembros del hoy P.R.D., en el referéndum del 23 de octubre de 1977 votaron 123,465 personas más de las que tenían cédula en toda la República de Panamá en junio de 1979 y 66,232 personas más de las que se esperaba tendrían cédula en junio de 1980, o sea tres años después de realizado el referéndum, lo cual es, a todas luces, ilógico.
Ante la repulsa que causó esta información, el 11 de septiembre de 1979, el Tribunal Electoral se vio obligado a hacer una aclaración pública, en la que expresó lo siguiente:
"En el referéndum de 1977 había una población electoral de 787,251 (no se dice la procedencia de esta cifra) electores y votó un total de 766,232 ciudadanos. Por tratarse de un problema de importancia nacional se permitió votar a los ciudadanos que tenían cédula de identidad y a los ciudadanos que tenían constancia de solicitud de cédula por razón de pérdida de la misma o por estas tramitando su cédula de identidad por primera vez. En el III Censo Electoral realizado por la Contraloría General de la República del 22 al 29 de julio de este año se registró un total de 642,767 ciudadanos con cédula. Siendo este el dato que solicitaba el Ing. Crespo esa fue la información que se le suministró. Empero, a la cifra anterior hay que adicionarle la suma de 39,131 ciudadanos con cédulas perdidas y 33,090 ciudadanos con solicitud de cédula en trámite lo cual da un gran total de 714,988 personas. En este total no se toma en cuenta los ciudadanos que aún teniendo su documento de identidad no quisieron empadronarse y que alcanzan un promedio de omisiones de 45,900 personas aproximadamente".
Esta declaración en vez de aclarar la situación oscureció aún más los resultados del referéndum de 23 de octubre de 1977 y a continuación les explicó el porqué. Si en julio de 1979 había 642,767 ciudadanos con cédula, 39,131 ciudadanos con cédulas perdidas, 33,090 ciudadanos con solicitud de cédula en trámite y 45,900 ciudadanos, aproximadamente, que no quisieron empadronarse, la población electoral para esa fecha ascendía a 760,888 electores, esto es, 5,344 electores menos que los que votaron en el referéndum del 23 de octubre de 1977. Sorprendente fue también el hecho que el 97.33 por ciento de la población electoral haya salido a votar ese día cuando nuestra costumbre electoral nos ha indicado que en esta clase de consultas populares el promedio de abstención es superior al 50 por ciento. En vista de todas estas irregularidades, y tomando en consideración lo sucedido en las elecciones de 1984 y 1989, ¿creen ustedes verdaderamente que los Tratados Torrijos-Carter fueron aprobados por el pueblo panameño? De igual forma, ¿están seguros plenamente que el gobierno P.R.D., no cometería las mismas irregularidades, por decir lo menos, en las próximas consultas electorales que se avecinan, como ya ha sido su costumbre? Estas son partes de las interrogantes que nos deben responder los actuales gobernantes y darnos mayores garantías que su palabra para efectos de ganar cierto grado de confianza de toda la población.