Reflexiones acerca del sector agropecuario (Primera parte)
Leímos recientemente que el aporte del sector agropecuario del año 2009, fue menor en 61 millones de balboas con relación a! 2008. Esto para nosotros significa lo que se ha venido afirmando, que sufrimos una crisis alimentaria, este paradigma no se entiende y estudia de manera integral y coordinada.
Si nuestra población crece a un 2% anual, entonces la economía en general debería crecer 5-6% al año, de manera de mejorar los niveles económicos de la población, s¡ ello no sucede la producción de alimentos no se desarrollará aceleradamente.
Si lo vemos desde este punto de vista, en Panamá, hemos crecido en los últimos años, de manera sostenida, entonces porqué el sector agropecuario no despega realmente? Creemos que son muchos los factores que hay que considerar de manera que se pueda resolver esta situación. Este problema no lo resolveremos en conferencias, seminarios o charlas, es necesario que los agricultores y técnicos estén dispuestos a aceptar los cambios necesarios, por supuesto que esto costará dinero, pero esto es relativamente fácil de solventar en los actuales momentos.
Es conocido que hay 4 grandes factores que intervienen en el desarrollo del sector y son: las condiciones físicas (suelo, agua, clima), el ambiente economíco, la investigación y la educación, así como la organización adecuada para manejar estos temas.
Sin embargo, para poder iniciar un proceso de cambios y fijar políticas claras, que es parte de lo que se quejan los productores del campo, hay que saber con qué o quienes vamos a trabajar. Debemos poder diferenciar lo que llamamos el campesino tradicional, que mantiene una cultura ancestral, no instruido generalmente, que desconfía del cambio e innovación, no está habituado a asumir los riesgos que supone producir para un mercado cada vez más exigente, y un agricultor verdadero, empresario, comerciante, inversionista que acepta los conocimientos, reglas del mercado e incentivos económicos.
De esta manera las políticas del Estado no estarán, como hasta ahora, dispersas, sino concentrada en sectores específicos, con necesidades claramente diferenciadas.
Los profesionales sabemos que el desarrollo del sector es problema de sistemas, funcionará si logramos atender todos o la mayor parte de ellos, en conjunto, por eso se deben identificar los problemas adecuadamente y aplicar esfuerzos en donde se logren los mejores beneficios.
Acciones a tomar.
Hay que hacer entender a las autoridades que el desarrollo nacional tiene mucho que ver con el desarrollo agropecuario, sin ser economistas, es fácil entender que siendo este desarrollo una parte importante del Producto Interno Bruto, un sector estático o con crecimiento negativo, es una rémora estadística que golpea los índices totales e inhibe por lo tanto el crecimiento del resto de la economía. Pero aun peor si se sigue favoreciendo el crecimiento de otros sectores de la economía, se producirá una demanda inflacionaria de los productos agropecuarios, que creo yo, que es lo que nos está sucediendo actualmente.
Esto es una reacción en cadena, habrá que importar alimentos, subirán los precios y la especulación. Luego vienen los aumentos de salarios, subsidios y otros costos, creando mayor demanda aún, así la inflación podría convertirse en acumulativa y acelerada.
Para iniciar programas viables y realistas debemos estar seguros de que las autoridades nacionales y locales tienen la voluntad de desarrollar el sector, y además debe haber continuidad de esos programas. Hay que contar con competencia organizadora y administrativa, contar con técnicos con conocimientos y la mística necesaria que genere confianza y actuar en consecuencia.
Es necesario contar con mercados para dar salidas a los productos, no podemos producir para después ver dónde y cómo comercializamos. El desarrollo forestal de Chile en gran parte se ha debido a que el gobierno entendió esto y facilitó la construcción de plantas procesadoras, aserraderos, etc., antes de que se tuvieran las primera cosechas. Por lo tanto hay que invertir en mercados, caminos rurales, cadena de frío, etc., antes de aumentar la producción en general.
Otro requisito por supuesto son las necesidades de capital, los productores deben contar con créditos accesibles en monto, plazo y oportunidad, para la adquisición de bienes de capital.
Por nuestros conocimientos bancarios, podemos decir con seguridad que es necesario que el BDA, sea convertido en un Banco Agropecuario, de ser posible mixto, y anexarle la cartera del Banconal, así podría generar sus propios recursos, dar todo tipo de servicios que producirían rentas extras y pensamos que se debe legislar para que la Banca privada redescuente hipotecas que le permitan al Banco captar dinero fresco para seguir invirtiendo en el sector. Esto se practica en casi todos los países, sin ir muy lejos, solo tendríamos que ir donde nuestros vecinos ticos y colombianos. (Segunda parte y final continúa mañana).
*Ingeniero Agrónomo, con 50 años de experiencia ocupando posiciones de relevancia en entidades estatales, privadas, gremiales y cívicas.