Reflexiones sobre el ambiente
¿Cómo es posible que se autorice la deforestación de mil hectáreas de humedales y manglares en Colón? ¿Hasta dónde va a llegar la barbarie? Galeta peligra y si no hacemos nada pues morirá y también nos tocará una cuota.
De qué vale tener millones de dólares si no los vamos a poder disfrutar, más bien los pagaremos en hospitales y burbujas. ¿Quieres esto?
¿No es mejor disfrutar el dinero con libertad; bañándome en playas limpias, respirando aire limpio, disfrutando de alimentos sanos y sabrosos, disminuyendo el estrés con recreación natural?
Pues, ¿qué mundo queremos? ¿Solamente patios de contenedores? ¿Edificios? ¿Selvas de cemento y asfalto? ¿Aguas negras en nuestros ríos, lagos y mares?
Ayúdanos a salvar Galeta y comprométete con las organizaciones e instituciones que protegen tu ambiente.
El 2008 es el año del compromiso ciudadano por el ambiente y la vida.
Feliz Navidad y que el nuevo año sea de éxitos y bienaventuranzas con un compromiso ambiental por la vida.
Gabriel Despaigne
Ambientalista y conservacionista
Carta respuesta
Estimado ingeniero Gabriel Despaigne: Deseo felicitarle por su constante preocupación hacia la conservación de los recursos naturales, un medio ambiente puro y, sobre todo, por los mamíferos marinos en especial ballenas y delfines.
El resumen de los efectos verdaderos destructivos hacia la salud nada fantásticos que usted expresa con tanta precisión en lacónicas líneas, constituye toda una realidad. Le daré un ejemplo avalado por el Ministerio de Salud y la Universidad de Panamá.
Las enfermedades de las vías respiratorias, órgano de la visión y enfermedades cardiacas han tenido mayor incidencia en las estadísticas a partir del 2005, en la población del distrito de San Miguelito, a consecuencia de la devastación de unas 600 hectáreas de bosques vírgenes, para dar cabida al conocido Corredor Norte.
Comprendo que había que construir estas vías de desalojo para vehículos, empero, se decidió por la ruta del menor esfuerzo y rentabilidad para los dueños del proyecto, existiendo otra menos perjudicial al medio ambiente y salud de la población. Y todo bajo la protección desconsiderada con su prójimo de aquél ex presidente que exclamó: "No podemos detener el desarrollo por complacer aquellos que quieren ver periquitos, monitos y conejos en el borde de la ciudad".
Allí están las consecuencias en los hospitales y cementerios.
Como comentario final, en estos días contemplé preocupado la destrucción del Club de Montañas, un pulmón, aunque pequeño, vecino que respira por los pacientes del hospital San Miguel Arcángel, ¡averigüe usted si se realizó un confiable Estudio de Impacto Ambiental (EIA)! Atentamente,
Rubén darío Paredes
General retirado