Reflexiones sobre el diálogo de la CSS
LOS DIVERSOS acontecimientos que se han dado en el transcurso del diálogo de la Caja de Seguro Social, me ha llevado ha hacer algunas reflexiones y llegar a conclusiones no muy alentadoras
La primera reflexión que hago, es que los participantes del diálogo no tienen conciencia real del problema que se está tratando. De que aún están muy lejos de entender que el futuro de la Nación está en peligro, es más, en grave peligro. Pareciera que nadie todavía ha comprendido que si se da una solución real y honesta al problema de pensiones, estamos superando una de las barreras más importantes para superar la condición de país pobre. Que lo que está en juego es más que nuestra condiciones de pensión, es la de nuestros hijos y nietos, que serán los más afectados al no tomar las medidas correctas y necesarias, y los niveles de pobreza o riqueza de Panamá.
Estas reflexiones están basadas en los tristes espectáculos que todos los panameños hemos asistidos por los medios de comunicación. Conflictos internos entre gremios, insultos verbales, sustitución de representantes de forma poco transparente, llegando a los conflictos violentos entre los gremios sindicales. Todo esto ha dejado una imagen muy deteriorada de cada uno de estas organizaciones y que envían un mensaje del poco conocimiento e interés que existe sobre un tema crucial para nuestra patria.
Esto me lleva a la conclusión de que además de desconocer el tema de manera profunda y amplia, estas circunstancias han servido para ver que provecho se obtiene en lo personal o gremial, sobre una solución de un problema nacional; que existe una lucha por el poder de las dirigencias de estas organizaciones, para ellos, es más importante que el futuro del país; que este problema les ha servido para tratar de poner en ejecución agendas personales, sin importarle lo más mínimo la población panameña, que dicen que están luchando por ella.
Conclusión final, Panamá es lo que menos le interesa, y que esta crisis sea el trampolín para sus proyectos egoístas, sean estos, personales, gremiales o políticos, que tristeza.
Señores del diálogo quiero señalarles con toda sinceridad, que ustedes están jugando con el futuro de nuestra nación, la crisis del Seguro Social de no resolverse de manera profunda y verdadera, lo único que se está haciendo es condenar a nuestro país a un grado mayor de pobreza. Los que tenemos más de 50 años de edad, seremos los menos afectados, pero todos el resto de la población, que es la mayoría, y que estoy seguro que están incluidos sus hijos y nietos, serán los grandes afectados y mañana cuando se lo reclamen, sus excusas no servirán de nada, porque el mal está hecho y no se podrá remediar.
Tienen la oportunidad de convertirse en protagonistas de primera línea de trazar el despegue de la pobreza hacia la riqueza de nuestro Panamá, y esto que señalo no es simple retórica sino la gran verdad.
Al realizar las transformaciones profundas del actual sistema de pensiones, podremos promover los niveles de ahorros a tal magnitud, que nos daría una independencia financiera para liberarnos de los países e instituciones internacionales, que tanto criticamos. Que ironía, ahora que podemos alcanzar dicha independencia no lo sabemos hacer, porque nuestro egoísmo y nuestra corta visión de país, no nos deja ver el futuro que tenemos. Ustedes están jugando con el mañana de sus herederos, y no tienen ninguna excusa para justificar sus errores, y más que estos serán irreversibles y con consecuencias que perdurarán por muchas décadas. Aún están en tiempo de hacer los correctivos, Panamá se lo merece.
Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar. Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)
La primera reflexión que hago, es que los participantes del diálogo no tienen conciencia real del problema que se está tratando. De que aún están muy lejos de entender que el futuro de la Nación está en peligro, es más, en grave peligro. Pareciera que nadie todavía ha comprendido que si se da una solución real y honesta al problema de pensiones, estamos superando una de las barreras más importantes para superar la condición de país pobre. Que lo que está en juego es más que nuestra condiciones de pensión, es la de nuestros hijos y nietos, que serán los más afectados al no tomar las medidas correctas y necesarias, y los niveles de pobreza o riqueza de Panamá.
Estas reflexiones están basadas en los tristes espectáculos que todos los panameños hemos asistidos por los medios de comunicación. Conflictos internos entre gremios, insultos verbales, sustitución de representantes de forma poco transparente, llegando a los conflictos violentos entre los gremios sindicales. Todo esto ha dejado una imagen muy deteriorada de cada uno de estas organizaciones y que envían un mensaje del poco conocimiento e interés que existe sobre un tema crucial para nuestra patria.
Esto me lleva a la conclusión de que además de desconocer el tema de manera profunda y amplia, estas circunstancias han servido para ver que provecho se obtiene en lo personal o gremial, sobre una solución de un problema nacional; que existe una lucha por el poder de las dirigencias de estas organizaciones, para ellos, es más importante que el futuro del país; que este problema les ha servido para tratar de poner en ejecución agendas personales, sin importarle lo más mínimo la población panameña, que dicen que están luchando por ella.
Conclusión final, Panamá es lo que menos le interesa, y que esta crisis sea el trampolín para sus proyectos egoístas, sean estos, personales, gremiales o políticos, que tristeza.
Señores del diálogo quiero señalarles con toda sinceridad, que ustedes están jugando con el futuro de nuestra nación, la crisis del Seguro Social de no resolverse de manera profunda y verdadera, lo único que se está haciendo es condenar a nuestro país a un grado mayor de pobreza. Los que tenemos más de 50 años de edad, seremos los menos afectados, pero todos el resto de la población, que es la mayoría, y que estoy seguro que están incluidos sus hijos y nietos, serán los grandes afectados y mañana cuando se lo reclamen, sus excusas no servirán de nada, porque el mal está hecho y no se podrá remediar.
Tienen la oportunidad de convertirse en protagonistas de primera línea de trazar el despegue de la pobreza hacia la riqueza de nuestro Panamá, y esto que señalo no es simple retórica sino la gran verdad.
Al realizar las transformaciones profundas del actual sistema de pensiones, podremos promover los niveles de ahorros a tal magnitud, que nos daría una independencia financiera para liberarnos de los países e instituciones internacionales, que tanto criticamos. Que ironía, ahora que podemos alcanzar dicha independencia no lo sabemos hacer, porque nuestro egoísmo y nuestra corta visión de país, no nos deja ver el futuro que tenemos. Ustedes están jugando con el mañana de sus herederos, y no tienen ninguna excusa para justificar sus errores, y más que estos serán irreversibles y con consecuencias que perdurarán por muchas décadas. Aún están en tiempo de hacer los correctivos, Panamá se lo merece.
Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar. Gandhi.
(cdabadia@cwpanama.net)