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Reformas a la Ley 17, regalo de Navidad


El Gobierno, y su mayoría en la Mesa del Diálogo, para demostrar el amor que siente por este pueblo, nos ha preparado y envuelto como "regalo de Navidad" las reformas a la Ley 17. Como todo regalo, se supone que debe ser una sorpresa, y nadie debe conocer su contenido antes de la fecha indicada, por ello Martín, Luciani y sus ministros, como buenos "Reyes Magos", han hecho imposible conocer la redacción exacta de las reformas a la "Ley de la Muerte". Pero, como siempre sucede, los niños nos ocupamos de examinar los paquetes puestos al pie del arbolito, pesarlos con las manos, sacudirlos y echar un ojito entre los envoltorios para conocer de antemano qué nos trajo el Niño Dios.
El primer regalito, primorosamente envuelto en un envase pequeñito, para que no se perciba que es el más caro, encontramos la privatización del Fondo de IVM: cerca de B/. 1,000 millones. Aunque ese dinerito es de todos nosotros los asegurados, ese regalo tiene escrito en letras doradas que es para los banqueros, nacionales y extranjeros: 25% se podrán depositar directamente en bancos privados (lástima que Banaico y Banco DISA cerraron antes de tiempo!); 25% servirán para comprar "activos financieros" de diverso tipo; y otro 15% en "activos de renta fija", incluido un pedacito para el FMI y el Banco Mundial. Siempre los niños ricos reciben los mejores regalos.
La TELETóN del CoNEP no se ha olvidado de los niños pobres, en especial para los que empiecen a trabajar en 2008, tenemos dos grandes paquetes: llamados "los dos pilares". Como siempre el paquete más grande esconde el peor regalo. El primer pilar, para la mayoría con salarios inferiores a B/. 500.00, la "jubilación mínima" (60% del promedio de los diez últimos años), es decir, una pensión inferior a los B/. 300.00, con la cual no se puede ni pagar la cuenta de la luz (ese es el regalito que la CLICAC nos tiene para el Día de Reyes).
Para los niños de la "clase media", a partir de 2008 tendrán su segundo pilar. Es decir, de sus primeros B/. 500.00, les tocará su parte de la "pensión mínima", y a partir de allí, según lo que ganen aportarán al segundo pilar, que será una cuenta de ahorro con un supuesto interés, que dependerá de los banqueros que manejen la plata, prorrateado según la esperanza de vida al momento de jubilarse (renta vitalicia). Imagínense que abren una cuenta de ahorros con Sambo y no la tocan de aquí a 20 años. O si se es empleado público, el ejemplo lo tienen en el SIACAP privatizado.
Pero el bonachón Prof. Jované, que ha podido examinar este regalo con su computadora, nos hizo las proyecciones en una pantalla y (¡sorpresa!), salvo que los niños de 2008 empiecen cotizando con salarios superiores a B/. 687.85, cosa difícil con los actuales sueldos, durante toda su vida laboral, sus jubilaciones siempre serán inferiores a las actuales pagadas con el sistema de reparto actual.
Pero los reyes magos del Diálogo, encabezados por los dirigentes del CoNATO (que tanto se preocupan por sus "bases") también traen regalos para los mayorcitos que hoy en día trabajamos:
1. Nos aumentan las cuotas obreras, del 6.75% al 9.25% de nuestros salarios (sumada la cuota patronal, que también es salario, llegará al 13%); 2. Nos aumentan la densidad de las cuotas, de 180 a 240, es decir, de 15 años de aportes continuos a 20 años de aportes (quienes hacen parte de ese 13% de desempleados y sobre el 40% de cuentapropistas, harían bien en dejar de soñar con una jubilación que, como el cheque del coronel Aureliano Buendía, nunca llegará).
Los reyes Luciani, Ambulo y Allen dicen que el mejor regalo es que no nos subieron la edad de jubilación. Pero, al aumentar las cuotas a 240, nos redujeron las pensiones en 6.25%, al quitarnos cinco años de incremento (al 1.25% anual), que tenemos ahora, por cada año cotizado sobre las 180 cuotas. Además, quién va a querer jubilarse en 2028 con una pensión inferior a B/. 300. Los de la "mesa", todos recibieron sus regalos por anticipado, en octubre (menos los de FRENADESO, que se portaron mal): un "weekend" todo incluido en el Gamboa Resort.
El último regalo bajo el arbolito lo trajo Martín para los futuros gobiernos, pues ha prometido (es sólo una promesa) aportes estatales de B/. 7,000 millones al fondo de IVM, hasta el 2060, hasta liquidar el actual sistema de reparto. Pero su gobierno sólo pondrá B/. 75 millones anuales hasta 2009, dejando el resto en veremos. Claro, los futuros Martincitos o Mireyitas no sacarán esos aportes de sus bolsillos, los pagaremos nosotros mismos con más impuestos.
Según los astrólogos, para 2006, el gobierno PRD-PP, con el guiño de la "oposición" oligárquica, nos tienen más regalitos: aumento de la luz, aumento de la canasta alimenticia, el TLC con EU (regalo para el sector agrario) y la ampliación del Canal (regalo para las navieras por cuenta de la deuda externa que tú y yo pagaremos).
La cuestión es: ¿Qué regalo le tenemos los trabajadores, educadores, estudiantes a este gobierno que tanto nos quiere? No está bien que no respondamos con reciprocidad a tanto cariño. Regalémosle a Martín otra huelga general en 2006.

101 años de Panamá América

 
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