Reingeniería a lo político
Está resultando difícil lograr un verdadero cambio en el ambiente político, sobre todo en los partidos que continúan con su esquema caciquista, unipersonal, que permite a la opinión pública dar el título de el partido de tal o cual. Pareciera que en la política, en los partidos y en las campañas, sólo existiera el dinero como factor predominante para lograr un triunfo, sin tomar en cuenta los méritos de cada persona o de los candidatos. Hemos cambiado la meritocracia por el poder económico, y esto es negativo.
Actualmente se discute en la Asamblea un proyecto de ley en donde, entre otras cosas, pretende limitarse los costos de campaña y vigilar las donaciones particulares. Me parece estupendo, porque en esa forma tendremos oportunidad, aunque no contemos con el dinero que invierte, por ejemplo, el PRD. Cada vez que llega una campaña estamos en el dilema de cómo conseguir donaciones que nos permitan elevar el costo de la campaña y salir al frente de gastos inmensos. Lamentablemente, los políticos hemos acostumbrado a los votantes a lucrar de una campaña política. Pero, no es necesario llegar a ello pues, si queremos hacer una inscripción, hay que pagar hasta las chancletas que usará el que se va a inscribir para levantarse ese día de la cama.
El panameño se ha mal acostumbrado a pedir y pedir; no importa qué, si es un sueter, una gorra, un desayuno, una ayuda; lo peor es que, si no hay esa ayuda, no quieren saber del partido. Ahora tenemos uno que gasta millones en campaña proselitista y trata de comprar a los votantes con esas dádivas. Es una lástima que utilice ese método y no el de vender sus propios méritos como presidente de un partido o posible candidato.
He dicho hasta la saciedad que, con la tendencia moderna al triunfo de gobiernos izquierdistas en América, con la influencia de un dictador como Chávez en la política de nuestros países, los partidos deben verificar sus organizaciones para hacer de ellos colectivos modernos, democráticos y participativos. Mientras queramos manejarlos en forma cerrada y en el silencio de una Junta Directiva como casi único rector de la política interna, no lograremos nada positivo.
El desastre de gobierno que tenemos en este momento nos indica la ineficiencia de las personas y del partido gobernante para manejar los problemas de Estado. Han demostrado no ser estadistas, ser sólo aprovechadores del poder para intereses propios y poca capacidad para resolver los problemas del país. Por esto he insistido mucho en la necesidad de implantar en las escuelas o en las universidades, en forma obligatoria, la materia de Educación Política. Somos un país eminentemente político y necesitamos aprender cómo jugar ésta, como formar estadistas, cómo adecentar a los políticos, cómo crear el concepto de la moral y los valores en la política. Igual que se aprende una profesión, debemos enseñar a ser responsables en las actuaciones que tomemos en cada momento. Enseñar a ser diputados serios y honestos; a trabajar por los intereses del país y no de grupos o personas. Si una ley llega a la Asamblea, buscar el beneficio colectivo y no aprobar o improbarla por consideraciones personales. Así haremos patria, porque si nos adecentamos los dirigentes, podremos terminar con la corrupción que hay.
Hasta cuándo los elevados salarios con prebendas, hasta cuándo las apariencias de una toga para los magistrados si dentro de ellos llevan las malas intenciones, la corrupción también y el juega vivo de "si me das, te resuelvo el caso a tu manera". La mona aunque se vista de seda, mona se queda y el hábito no hace al monje.
Hago un llamado a los políticos a estudiar la materia para ser verdaderos profesionales; a dar más de sí; a tener más visión política que lleve al país por el sendero de la honestidad. Terminemos con el materialismo; pensemos hacia el futuro, con visión de estadistas como lo hicieron los primeros gobernantes del inicio de la patria; que piensen más en la educación, la salud, y los principales problemas del país para que hagan historia y sean reconocidos como buenos gobernantes.
marisin@movistar.com.pa
Redefinir las funciones y responsabilidades del nivel central, regional y de centros educativos. Capacitar al recurso humano en función de nuevas exigencias y destrezas en áreas críticas como: planeamiento estratégico, evaluación técnico profesional, currículum y otros, aprovechando las becas que, para este fin, otorgan instituciones como SENACYT e IFARHU. Formular políticas educativas de Estado, que estén alejadas de influencias político - partidistas.
raulleisr@hotmail.com
García señaló que las empresas que se les compruebe que acopian, compran o venden bienes del Estado, tales como alcantarillas, postes, casetas, estructuras, paradas colectivas o demás bienes del Estado, se les aplicarán medidas drásticas, incluido el cierre.
José Carías, jefe de Aguas Servidas del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), advirtió en su momento sobre el peligro de la modalidad de hurto de tapas de alcantarilla.
Efectivamente si estaba en un área pública, causa accidentes vehiculares e incluso, las personas pueden fracturarse al caer en los huecos.
Añadió que cada tapa, cuyo peso aproximado es de 50 libras, cuesta unas B/.100.
En el hurto de estos materiales se incluyen también los cables telefónicos de la empresa Cable & Wireless.
El primer semestre de este año le ha significado a la compañía una inversión de más de B/. 1.8 millón para reponer los daños ocasionados por quienes se dedican a esa práctica.
Actualmente se discute en la Asamblea un proyecto de ley en donde, entre otras cosas, pretende limitarse los costos de campaña y vigilar las donaciones particulares. Me parece estupendo, porque en esa forma tendremos oportunidad, aunque no contemos con el dinero que invierte, por ejemplo, el PRD. Cada vez que llega una campaña estamos en el dilema de cómo conseguir donaciones que nos permitan elevar el costo de la campaña y salir al frente de gastos inmensos. Lamentablemente, los políticos hemos acostumbrado a los votantes a lucrar de una campaña política. Pero, no es necesario llegar a ello pues, si queremos hacer una inscripción, hay que pagar hasta las chancletas que usará el que se va a inscribir para levantarse ese día de la cama.
El panameño se ha mal acostumbrado a pedir y pedir; no importa qué, si es un sueter, una gorra, un desayuno, una ayuda; lo peor es que, si no hay esa ayuda, no quieren saber del partido. Ahora tenemos uno que gasta millones en campaña proselitista y trata de comprar a los votantes con esas dádivas. Es una lástima que utilice ese método y no el de vender sus propios méritos como presidente de un partido o posible candidato.
He dicho hasta la saciedad que, con la tendencia moderna al triunfo de gobiernos izquierdistas en América, con la influencia de un dictador como Chávez en la política de nuestros países, los partidos deben verificar sus organizaciones para hacer de ellos colectivos modernos, democráticos y participativos. Mientras queramos manejarlos en forma cerrada y en el silencio de una Junta Directiva como casi único rector de la política interna, no lograremos nada positivo.
El desastre de gobierno que tenemos en este momento nos indica la ineficiencia de las personas y del partido gobernante para manejar los problemas de Estado. Han demostrado no ser estadistas, ser sólo aprovechadores del poder para intereses propios y poca capacidad para resolver los problemas del país. Por esto he insistido mucho en la necesidad de implantar en las escuelas o en las universidades, en forma obligatoria, la materia de Educación Política. Somos un país eminentemente político y necesitamos aprender cómo jugar ésta, como formar estadistas, cómo adecentar a los políticos, cómo crear el concepto de la moral y los valores en la política. Igual que se aprende una profesión, debemos enseñar a ser responsables en las actuaciones que tomemos en cada momento. Enseñar a ser diputados serios y honestos; a trabajar por los intereses del país y no de grupos o personas. Si una ley llega a la Asamblea, buscar el beneficio colectivo y no aprobar o improbarla por consideraciones personales. Así haremos patria, porque si nos adecentamos los dirigentes, podremos terminar con la corrupción que hay.
Hasta cuándo los elevados salarios con prebendas, hasta cuándo las apariencias de una toga para los magistrados si dentro de ellos llevan las malas intenciones, la corrupción también y el juega vivo de "si me das, te resuelvo el caso a tu manera". La mona aunque se vista de seda, mona se queda y el hábito no hace al monje.
Hago un llamado a los políticos a estudiar la materia para ser verdaderos profesionales; a dar más de sí; a tener más visión política que lleve al país por el sendero de la honestidad. Terminemos con el materialismo; pensemos hacia el futuro, con visión de estadistas como lo hicieron los primeros gobernantes del inicio de la patria; que piensen más en la educación, la salud, y los principales problemas del país para que hagan historia y sean reconocidos como buenos gobernantes.
marisin@movistar.com.pa
Redefinir las funciones y responsabilidades del nivel central, regional y de centros educativos. Capacitar al recurso humano en función de nuevas exigencias y destrezas en áreas críticas como: planeamiento estratégico, evaluación técnico profesional, currículum y otros, aprovechando las becas que, para este fin, otorgan instituciones como SENACYT e IFARHU. Formular políticas educativas de Estado, que estén alejadas de influencias político - partidistas.
raulleisr@hotmail.com
García señaló que las empresas que se les compruebe que acopian, compran o venden bienes del Estado, tales como alcantarillas, postes, casetas, estructuras, paradas colectivas o demás bienes del Estado, se les aplicarán medidas drásticas, incluido el cierre.
José Carías, jefe de Aguas Servidas del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), advirtió en su momento sobre el peligro de la modalidad de hurto de tapas de alcantarilla.
Efectivamente si estaba en un área pública, causa accidentes vehiculares e incluso, las personas pueden fracturarse al caer en los huecos.
Añadió que cada tapa, cuyo peso aproximado es de 50 libras, cuesta unas B/.100.
En el hurto de estos materiales se incluyen también los cables telefónicos de la empresa Cable & Wireless.
El primer semestre de este año le ha significado a la compañía una inversión de más de B/. 1.8 millón para reponer los daños ocasionados por quienes se dedican a esa práctica.