¿Relaciones Públicas... dónde están?
Durante el mes de octubre (28, para ser preciso) se conmemora la fecha clásica del relacionismo público panameño. Como función gerencial que evalúa las aptitudes públicas, identifica las políticas y procedimientos de una organización con el interés público, amén de ejecutar programas de acción y comunicación para ganar aceptación. Son las relaciones públicas la actividad moderna que hacen que las acciones contrarias al interés público les resulten atractivas para él. Y es que como profesión, las relaciones públicas versan sobre un mundo de acontecimientos que son difíciles de definir y explicar. No quisiera, en este artículo, tratar sobre su intangibilidad, del cómo se están llevando a cabo en el sector público o privado y hasta en las pequeñas empresas o los grupos sin fines de lucro. Hoy sería mucho más agradable hablar y escribir de la productividad de las relaciones públicas, que comentar sobre aspectos para cambiar una mala imagen por una buena; o, del giro completo que puede tomar cualquier actividad con el uso adecuado de esta herramienta del humanismo y la comunicación social.
El Panamá, muchos son los profesionales de relaciones públicas que están a disposición de organizaciones y empresas y se contratan para dar un verdaderos giro completo, específico y deseado, a una determinada situación que se ve o podría verse de otra manera. Convertirse en el más visible de una organización es saber escuchar, prestar atención e interpretar, puesto que se es necesario saber qué decir, a quién decirlo, cómo decirlo mejor y por qué decirlo. Se entiende entonces, que el profesional de las relaciones públicas debe poseer un instinto del hombre de negocios, las destrezas del periodista (no es que debe ser periodista) y la previsión del psicólogo (no es que deba ser psicólogo). En ese sentido, las personas que trabajan bajo el "paraguas" de esta profesión, deben establecer un conjunto de habilidades para las gamas de actividades, las cuales deben atender. Si su negocio, empresa, organización, institución, posee una oficina de relaciones públicas, la cual es atendida por un "profesional" en la materia asegúrese que por lo menos, éste profesional (fuere hombre o mujer) cumpla con las siguientes características: persona inteligente, lista, brillante, que al momento de atender un programa haga preguntas correctas, y que tenga habilidad única para crear credibilidad desde la primera vez; que sepa tratar a las personas, que trabaje bien con los jefes, compañeros y subalternos, con los clientes, proveedores y todo tipo de público y que sea persona emocionalmente estable e incluso cuando esté sometida a presiones; que esté motivada y que parte de esa motivación implique una capacidad para desarrollar soluciones creativas; que sepa escribir, articular su pensamiento de forma persuasiva y que instintivamente sepa lo que tiene que hacer y no esperar que le digan sus responsabilidades.
Hoy más que nunca todo profesional en las relaciones públicas hace que su organización dependa de la aceptación y el respaldo del público; es este profesional quien debe reconocer la necesidad de una sólida base de su organización para con sus públicos; es el responsable, ante la sociedad, de la opinión pública y del desarrollo de sus actividades tanto en los sectores privados como públicos. Un fracaso de personalidad (pública o privada) provocado por una falta de sensibilidad hacia la opinión pública, es responsabilidad del relacionista público. Por tanto, esta profesión y quienes las ejerzan deben desempeñar un papel muy crucial en el proceso de toma de decisiones.
Hoy más que nunca el éxito de las relaciones públicas dependerá en gran medida de la credibilidad de su público hacia ellos (personas y organizaciones), de lo escrupuloso que sean a la hora de mantener y aplicar, en todo lo que hagan, los principios éticos, morales, de credibilidad, de honestidad y del correcto ejercicio de la profesión. Aún cuando las relaciones públicas ayudan a las organizaciones y sus públicos a crear buenas relaciones, dentro del entorno de los continuos cambios, y enfrentando las diversas presiones, las relaciones públicas ya no se ven como una actividad de comunicación unidireccional ni como una simple "publicity", sino como un proceso de negociación y compromiso con una serie de públicos claves, estratégicos, lo cual exige que los relacionistas públicos sean directivos de comunicación estratégica, y no meros técnicos en comunicación.
Si su oficina de relaciones públicas es una mezcla de organización orgánica y mecánica, con servicio estandarizado, donde el personal que ahí labora está relegado a funciones técnicas, como la redacción de informes rutinarios sobre la empresa, que apenas tiene influencias sobre las decisiones de la dirección y la toma de decisiones públicas y no maneja situaciones de crisis, entonces ofrezca una razón de cambio conducente hacia la integración más moderna de sus relaciones públicas.
Hoy más que nunca, las relaciones públicas desarrollan, de entre tantas, estrategias para soluciones de problemas de las organizaciones, objetivos y metas para las empresas, analizan el entorno, investigan los segmentos de los públicos, negocian con los públicos, apoyan a la dirección de la institución en la comprensión de los públicos, utilizan teorías en la resolución de conflictos, consiguen que los públicos se comporten como quiere la organización, etc.
Qué espera; actúe y dé a las relaciones públicas su nuevo rol en este milenio.
El Panamá, muchos son los profesionales de relaciones públicas que están a disposición de organizaciones y empresas y se contratan para dar un verdaderos giro completo, específico y deseado, a una determinada situación que se ve o podría verse de otra manera. Convertirse en el más visible de una organización es saber escuchar, prestar atención e interpretar, puesto que se es necesario saber qué decir, a quién decirlo, cómo decirlo mejor y por qué decirlo. Se entiende entonces, que el profesional de las relaciones públicas debe poseer un instinto del hombre de negocios, las destrezas del periodista (no es que debe ser periodista) y la previsión del psicólogo (no es que deba ser psicólogo). En ese sentido, las personas que trabajan bajo el "paraguas" de esta profesión, deben establecer un conjunto de habilidades para las gamas de actividades, las cuales deben atender. Si su negocio, empresa, organización, institución, posee una oficina de relaciones públicas, la cual es atendida por un "profesional" en la materia asegúrese que por lo menos, éste profesional (fuere hombre o mujer) cumpla con las siguientes características: persona inteligente, lista, brillante, que al momento de atender un programa haga preguntas correctas, y que tenga habilidad única para crear credibilidad desde la primera vez; que sepa tratar a las personas, que trabaje bien con los jefes, compañeros y subalternos, con los clientes, proveedores y todo tipo de público y que sea persona emocionalmente estable e incluso cuando esté sometida a presiones; que esté motivada y que parte de esa motivación implique una capacidad para desarrollar soluciones creativas; que sepa escribir, articular su pensamiento de forma persuasiva y que instintivamente sepa lo que tiene que hacer y no esperar que le digan sus responsabilidades.
Hoy más que nunca todo profesional en las relaciones públicas hace que su organización dependa de la aceptación y el respaldo del público; es este profesional quien debe reconocer la necesidad de una sólida base de su organización para con sus públicos; es el responsable, ante la sociedad, de la opinión pública y del desarrollo de sus actividades tanto en los sectores privados como públicos. Un fracaso de personalidad (pública o privada) provocado por una falta de sensibilidad hacia la opinión pública, es responsabilidad del relacionista público. Por tanto, esta profesión y quienes las ejerzan deben desempeñar un papel muy crucial en el proceso de toma de decisiones.
Hoy más que nunca el éxito de las relaciones públicas dependerá en gran medida de la credibilidad de su público hacia ellos (personas y organizaciones), de lo escrupuloso que sean a la hora de mantener y aplicar, en todo lo que hagan, los principios éticos, morales, de credibilidad, de honestidad y del correcto ejercicio de la profesión. Aún cuando las relaciones públicas ayudan a las organizaciones y sus públicos a crear buenas relaciones, dentro del entorno de los continuos cambios, y enfrentando las diversas presiones, las relaciones públicas ya no se ven como una actividad de comunicación unidireccional ni como una simple "publicity", sino como un proceso de negociación y compromiso con una serie de públicos claves, estratégicos, lo cual exige que los relacionistas públicos sean directivos de comunicación estratégica, y no meros técnicos en comunicación.
Si su oficina de relaciones públicas es una mezcla de organización orgánica y mecánica, con servicio estandarizado, donde el personal que ahí labora está relegado a funciones técnicas, como la redacción de informes rutinarios sobre la empresa, que apenas tiene influencias sobre las decisiones de la dirección y la toma de decisiones públicas y no maneja situaciones de crisis, entonces ofrezca una razón de cambio conducente hacia la integración más moderna de sus relaciones públicas.
Hoy más que nunca, las relaciones públicas desarrollan, de entre tantas, estrategias para soluciones de problemas de las organizaciones, objetivos y metas para las empresas, analizan el entorno, investigan los segmentos de los públicos, negocian con los públicos, apoyan a la dirección de la institución en la comprensión de los públicos, utilizan teorías en la resolución de conflictos, consiguen que los públicos se comporten como quiere la organización, etc.
Qué espera; actúe y dé a las relaciones públicas su nuevo rol en este milenio.