Reliquias
La prensa local ha informado que en Ecuador robaron en un templo católico una reliquia muy venerada. Esa es una vieja práctica establecida especialmente en el mundo moderno en cuadros de pintores famosos.
"La Gioconda" de Leonardo Da Vinci fue robada del Museo del Louvre en París en 1911 y el caso fue de tanta repercusión y causó tan grande malestar que el propio Ministro de la Cultura se apersonó al museo para notificarle al Director su destitución.
Otro atentado contra el cuadro ocurrió en 1957 cuando un boliviano le lanzó una piedra pero no le causó mucho daño porque le dio en un brazo y ello no fue de difícil restauración. Detenido por la policía, explicó haberlo hecho con el sólo propósito de que se hablara de él y salir en la prensa. (Segundo Eróstrato que incendió en Efeso, Grecia, el Templo de Diana con el propósito de que su nombre pasara a la historia.)
Los cuadros de pintores famosos cuando son robados dejan la esperanza de poderse encontrar algún día, como en efecto ocurre a veces, puesto que se conservan tal cual se pintaron.
No obstante, no corren la misma suerte las reliquias. Si contienen oro, los ladrones lo funden, y si están incrustadas de piedras preciosas y no se recuperan en tiempo perentorio, es casi imposible lograrlo porque las desfiguran por completo al removerle las gemas.