Reparación de calle escalera: una de cal y otra de arena
Una de cal y otra de arena. Así se puede calificar la reparación de la denominada calle escalera, en el sector de San Isidro.
Mientras se llevan a cabo los trabajos en la popular vía, los moradores de Villa Zaíta han denunciado que se está deteriorando la vía principal hacia este sector y por ende, se "ha desmejorado su calidad de vida".
La reparación de la vía en San Isidro obligó a las autoridades a desviar el tránsito vehicular hacia la calle principal de Villa Zaíta, en el corregimiento de Las Cumbres, incluyendo a los denominados "diablos rojos".
Los más afectados de Villa Zaíta aseguran que desde que se iniciaron las labores en la calle escalera, han tenido que lidiar con las troneras, tocacintas y el exceso de velocidad, que generan estos autobuses, elementos prohibidos en el sistema de transporte colectivo.
Además, el deterioro de esta arteria es notorio, pues ya se observan hundimientos en el asfalto que, según los residentes del sector, no existían antes del paso de los buses.
Julio Cisneros tiene cerca de 30 años de habitar el lugar y explicó que este problema se ha tornado insoportable, ante lo cual solicita a las autoridades del tránsito que busquen una solución al problema, antes que el mismo se agrave.
Desde que los vehículos que frecuentaban la calle escalera se trasladó a Villa Zaíta, la tranquilidad del lugar se ha trastocado drásticamente, manifestó.
Según el morador, ha informado del problema al director de Operaciones de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Arturo González, no obstante, éste le informó que le remitió la información al director de Operaciones de Tránsito de la Policía Nacional, Roberto Joudry, sin embargo, el dilema persiste.
"Es evidente que entre los dos hay un problema de ejecución y de ponerse de acuerdo para atacar el problema, pues los pocos policías que se observan por el lugar me informan que no les permiten poner boletas, a pesar que en el listado de infracciones hay una denominada ruido innecesario", dijo Cisneros.
"Pareciera que las autoridades del Tránsito le tuvieran miedo a los dirigentes de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), pues parece que esta agrupación es la que manda y no las autoridades", señaló.
Precisó que ante la casi nula efectividad de las autoridades, a los residentes del sector no les queda otra alternativa que soportar los escándalos propios del deteriorado sistema de transporte en Panamá que inician desde las cuatro de la madrugada que es cuando salen a buscar pasajeros.
Argumentó que existen las medidas para sancionar y evitar que los autobuses operen con el relajo que lo hacen, pero las autoridades no adoptan los correctivos del caso.
"Pareciera que se tiene que registrar un accidente con consecuencias fatales para que hagan algo con este problema", dijo.
Acotó que ahora padecen de otro dilema, que es la destrucción de la calle principal. "Ahora hay que esperar que a los del Ministerio de Obras Públicas (MOP) les dé la gana de reparar la calle, inconveniente que no confrontábamos meses atrás", añadió.
Detalló que, como si fuera poco, carecen de aceras para caminar por la barriada. Perjuicio que aseguró se lo han hecho saber al representante del corregimiento, Carlos De León, pero éste nunca se ha apersonado para construirlas.
"Ante esta situación, los peatones se ven en la necesidad de caminar por la calle, arriesgando su seguridad física, acción que ya ha registrado accidentes", señaló.
Sobre los señalamientos vertidos por Cisneros, el representante del corregimiento, Carlos De León, manifestó que el problema del transporte debe ser tratado por las entidades correspondientes, sin embargo, con relación a la falta de aceras dijo que Cisneros, a quien aseguró conocer, sólo quiere este beneficio para hacer ejercicios.
"En el corregimiento hay problemas reales que necesitan ser tratados con verdadera urgencia como para construir una acera en Villa Zaíta que no beneficiará a una gran cantidad de personas", dijo.
"En el corregimiento hay comunidades que necesitan puentes para que las personas lleguen a sus hogares, casas que necesitan techo, aceras para conectar diferentes áreas humildes", sostuvo.
El edil recordó que la junta comunal no tiene los fondos suficientes para atender todos los problemas del corregimiento, sin embargo, diariamente atiende a una gran cantidad de personas que se presentan solicitando colaboración para la compra de alimentos, entierros, adquisición de útiles escolares, etc.
Indicó que los residentes de Villa Zaíta deben comprender que hay necesidades reales en otros sectores del corregimiento que necesitan prioridad.
Por su parte, el director de Operaciones de la ATTT, Arturo González, señaló que la decisión de trasladar a los usuarios de la calle escalera hacia la vía principal de Villa Zaíta mientras dure la reparación no fue inconsulta, y fue la alternativa más viable de las analizadas.
González añadió que otra arteria que se estudiaba era muy angosta y se encontraba sobre varias pendientes con curvas, lo que podía generar un accidente de grandes proporciones.
El director lamentó que los problemas de reparación de la calle escalera se hayan retrasado, pues éstos ya debían estar culminados y los buses a esta altura no debieran estar transitando por Villa Zaíta.
Manifestó que una vez culminen las labores en la calle escalera, el MOP tiene el compromiso de reparar la vía principal de Villa Zaíta, que ya presenta deterioro por el constante paso de los buses.
Mientras se llevan a cabo los trabajos en la popular vía, los moradores de Villa Zaíta han denunciado que se está deteriorando la vía principal hacia este sector y por ende, se "ha desmejorado su calidad de vida".
La reparación de la vía en San Isidro obligó a las autoridades a desviar el tránsito vehicular hacia la calle principal de Villa Zaíta, en el corregimiento de Las Cumbres, incluyendo a los denominados "diablos rojos".
Los más afectados de Villa Zaíta aseguran que desde que se iniciaron las labores en la calle escalera, han tenido que lidiar con las troneras, tocacintas y el exceso de velocidad, que generan estos autobuses, elementos prohibidos en el sistema de transporte colectivo.
Además, el deterioro de esta arteria es notorio, pues ya se observan hundimientos en el asfalto que, según los residentes del sector, no existían antes del paso de los buses.
Julio Cisneros tiene cerca de 30 años de habitar el lugar y explicó que este problema se ha tornado insoportable, ante lo cual solicita a las autoridades del tránsito que busquen una solución al problema, antes que el mismo se agrave.
Desde que los vehículos que frecuentaban la calle escalera se trasladó a Villa Zaíta, la tranquilidad del lugar se ha trastocado drásticamente, manifestó.
Según el morador, ha informado del problema al director de Operaciones de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Arturo González, no obstante, éste le informó que le remitió la información al director de Operaciones de Tránsito de la Policía Nacional, Roberto Joudry, sin embargo, el dilema persiste.
"Es evidente que entre los dos hay un problema de ejecución y de ponerse de acuerdo para atacar el problema, pues los pocos policías que se observan por el lugar me informan que no les permiten poner boletas, a pesar que en el listado de infracciones hay una denominada ruido innecesario", dijo Cisneros.
"Pareciera que las autoridades del Tránsito le tuvieran miedo a los dirigentes de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), pues parece que esta agrupación es la que manda y no las autoridades", señaló.
Precisó que ante la casi nula efectividad de las autoridades, a los residentes del sector no les queda otra alternativa que soportar los escándalos propios del deteriorado sistema de transporte en Panamá que inician desde las cuatro de la madrugada que es cuando salen a buscar pasajeros.
Argumentó que existen las medidas para sancionar y evitar que los autobuses operen con el relajo que lo hacen, pero las autoridades no adoptan los correctivos del caso.
"Pareciera que se tiene que registrar un accidente con consecuencias fatales para que hagan algo con este problema", dijo.
Acotó que ahora padecen de otro dilema, que es la destrucción de la calle principal. "Ahora hay que esperar que a los del Ministerio de Obras Públicas (MOP) les dé la gana de reparar la calle, inconveniente que no confrontábamos meses atrás", añadió.
Detalló que, como si fuera poco, carecen de aceras para caminar por la barriada. Perjuicio que aseguró se lo han hecho saber al representante del corregimiento, Carlos De León, pero éste nunca se ha apersonado para construirlas.
"Ante esta situación, los peatones se ven en la necesidad de caminar por la calle, arriesgando su seguridad física, acción que ya ha registrado accidentes", señaló.
Sobre los señalamientos vertidos por Cisneros, el representante del corregimiento, Carlos De León, manifestó que el problema del transporte debe ser tratado por las entidades correspondientes, sin embargo, con relación a la falta de aceras dijo que Cisneros, a quien aseguró conocer, sólo quiere este beneficio para hacer ejercicios.
"En el corregimiento hay problemas reales que necesitan ser tratados con verdadera urgencia como para construir una acera en Villa Zaíta que no beneficiará a una gran cantidad de personas", dijo.
"En el corregimiento hay comunidades que necesitan puentes para que las personas lleguen a sus hogares, casas que necesitan techo, aceras para conectar diferentes áreas humildes", sostuvo.
El edil recordó que la junta comunal no tiene los fondos suficientes para atender todos los problemas del corregimiento, sin embargo, diariamente atiende a una gran cantidad de personas que se presentan solicitando colaboración para la compra de alimentos, entierros, adquisición de útiles escolares, etc.
Indicó que los residentes de Villa Zaíta deben comprender que hay necesidades reales en otros sectores del corregimiento que necesitan prioridad.
Por su parte, el director de Operaciones de la ATTT, Arturo González, señaló que la decisión de trasladar a los usuarios de la calle escalera hacia la vía principal de Villa Zaíta mientras dure la reparación no fue inconsulta, y fue la alternativa más viable de las analizadas.
González añadió que otra arteria que se estudiaba era muy angosta y se encontraba sobre varias pendientes con curvas, lo que podía generar un accidente de grandes proporciones.
El director lamentó que los problemas de reparación de la calle escalera se hayan retrasado, pues éstos ya debían estar culminados y los buses a esta altura no debieran estar transitando por Villa Zaíta.
Manifestó que una vez culminen las labores en la calle escalera, el MOP tiene el compromiso de reparar la vía principal de Villa Zaíta, que ya presenta deterioro por el constante paso de los buses.