default

Repercusiones económicas


Recordemos que desde mucho antes del atentado contra las torres gemelas, en Nueva York, y el Pentágono, en Washington, la economía estadounidense parecía dirigirse hacia una recesión. Los principales países en Europa, América y Asia, ya mostraban síntomas claros en esa dirección y se anticipaba que sería imposible evitarla. La última recesión mundial - es decir, la contracción del producto interno bruto del mundo - fue durante los años 30 y tomó tres décadas y la Segunda Guerra Mundial para salir de ella.
El atentado del martes pasado causó el cierre de la Bolsa de Valores de Nueva York por cuatro días, plazo que sólo es superado por el cierre ocurrido durante la Primera Guerra Mundial. Esa bolsa reanudará operaciones hoy lunes y los Estados Unidos y el mundo entero esperan ansiosos la reacción de los inversionistas. Muchas de las principales empresas financieras en Estados Unidos - como Morgan Stanley Dean Witter, Credit Suisse, Commerzbank y Deutsche Bank - tenían oficinas en las torres gemelas y el resto tienen sus sedes corporativas en la parte sur de Manhattan, zona que fue evacuada y comenzará a habilitarse bajo estrictas medidas de seguridad a partir de hoy. Desde ya se espera que ciertas industrias, como la de seguros y la aviación comercial, sufran caídas estrepitosas. Las aseguradoras tendrán que enfrentar reclamos que posiblemente amenacen su solidez; y la aviación está perdiendo casi $300 millones diarios producto de los atentados y sus perspectivas lucen lúgubres ante la posibilidad de que haya una abstención masiva de viajar por avión.
En el fondo, el futuro descansa en la confianza, no sólo de los inversionistas sino también de los consumidores. El gobierno, por su parte, está actuando correctamente para generar confianza. El Congreso, que por primera vez en décadas cuenta con un superávit presupuestario proyectado, ha aprobado créditos extraordinarios por el orden de $40 millardos y la Reserva Federal ha mostrado voluntad de continuar reduciendo los intereses aún más. Los funcionarios y los líderes políticos y gremiales han cerrado filas detrás de George Bush, quien, aunque decidido a responder contundentemente, está tomándose su tiempo y pidiendo paciencia. Todos insisten que habrán vencido los terroristas si el pueblo norteamericano y el mundo entero cambia su estilo de vida por estos atentados. Hoy será un día importante en la restitución de los niveles de confianza necesarios para determinar sus verdaderas repercusiones económicas.


101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América