Repertorio: Dalí
De este famoso pintor español hay algunas anécdotas sobre su vanidad y una de ellas fue la de sorpresa para él. Se dice que le preguntaron una vez cómo se podía saber si un hombre era genial o no, y él contestó así: Eso es muy fácil. Si ha nacido en Figueras y se llama Dalí, claro que es un genio.
En otra ocasión según una revista francesa una prueba de su autobombo se refiere a una actriz francesa que le dijo: Créame que lo admiro mucho, señor. Él le dijo: Yo también, señora. Ella pregunta: ¿Me ha visto trabajar? Dalí responde: No hablo de usted, señora, sino de mí, que también me admiro mucho.
Se dice que en una ocasión visitó un centro de salud para enfermos mentales. El director lo atendió muy bien y le abrió una celda, diciéndole: El que está aquí es Napoleón. Dalí le respondió: Poco interesante.
Pasan a otra celda y en ésta le dice: Éste es el padre eterno y el comenta: Poco interesante.
Por último le abrió la tercera celda y Dalí vió un rostro muy impresionante. Era una figura con ojos saltones, desordenado el cabello y el pintor exclamó: ¡Éste! ¡Éste! ¡Éste es un loco genial! Se le nota enseguida. Y el anfitrión contestó: Pero, Señor Dalí, aquí no hay nadie; observe que está usted frente al espejo de un armario.
En otra ocasión según una revista francesa una prueba de su autobombo se refiere a una actriz francesa que le dijo: Créame que lo admiro mucho, señor. Él le dijo: Yo también, señora. Ella pregunta: ¿Me ha visto trabajar? Dalí responde: No hablo de usted, señora, sino de mí, que también me admiro mucho.
Se dice que en una ocasión visitó un centro de salud para enfermos mentales. El director lo atendió muy bien y le abrió una celda, diciéndole: El que está aquí es Napoleón. Dalí le respondió: Poco interesante.
Pasan a otra celda y en ésta le dice: Éste es el padre eterno y el comenta: Poco interesante.
Por último le abrió la tercera celda y Dalí vió un rostro muy impresionante. Era una figura con ojos saltones, desordenado el cabello y el pintor exclamó: ¡Éste! ¡Éste! ¡Éste es un loco genial! Se le nota enseguida. Y el anfitrión contestó: Pero, Señor Dalí, aquí no hay nadie; observe que está usted frente al espejo de un armario.