Repertorio David Herbert Lawrence
Este novelista inglés, a quien no hay que confundir con su contemporáneo y paisano Lawrence of Arabia (1888 a 1935) fue el autor de la famosa y atrevida novela "El amante de lady Chatterley". El libro fue editado en Italia. Posiblemente su autor tuvo el presentimiento de que la poderosa aristocracia de su país la rechazaría rotundamente. En efecto, así fue y en una ocasión en la cual unas personas conversaban con él sobre el particular, Lawrence comentó que no comprendía cómo sus coterráneos se hubieran atrevido a tener huevos en los escaparates de las hueverías. Y añadió: "Los huevos son una prueba evidente de que un gallo ha ejercido su profesión de macho con una gallina. No se comprende cómo los ingleses, que han prohibido mi libro, no prohíben los huevos".
Otra consideración, de innegable tinte ideológico es la de que el gobierno, las constructoras, bancos, navieras y todo el que participe estarán haciendo "negocios", y señalan, temerariamente, que los estudios para la obra, son una siniestra, engañosa y deliberada confabulación de la Junta Directiva y de la Administración de la ACP contra el país y las futuras generaciones para hacer tales "negocios".
Sería bueno que ofrezcan alternativas en las que las constructoras trabajen sin ganancias; las navieras, aunque les resulte inconveniente, sigan usando a futuro un canal constreñido; los bancos financien sin cobrar intereses; el gobierno renuncie a los ingresos fiscales por los trabajos y la Caja de Seguro Social no cobre las cuotas obrero patronales de la ampliación para evitar que sea un "negocio" en el sentido negativo y tendencioso que señalan.
Vemos cómo se desarrolla una perniciosa, demagógica y calumniosa campaña de descalificación, desinformación y morbo para satanizar el proyecto y a la ACP, a fin de que el referéndum sea negativo, sin otra base que la ceguera y sordera politiquera o personal.
Otro contrasentido plantea que la alternativa al ensanche del Canal es la construcción de un megapuerto, lo cual no es incompatible con el tercer juego de esclusas. El megapuerto pacífico tiene su propia factibilidad como encrucijada de acopio y trasbordo de mercancías en el Pacífico como complemento de la actividad canalera. Ojalá ambos proyectos puedan ejecutarse o, es que no sirve de advertencia lo que le acaba de ocurrir a Panamá con Brasil, en el Atlántico.
Otro asunto, es el financiamiento. Se señala que el proyecto no es autofinanciable porque la ACP tendrá que hacer algunos préstamos. Si una empresa tiene ingresos suficientes, puede utilizarlos y también contratar préstamos (incluidos intereses) para financiar cualquier proyecto, ya que la capacidad de pago garantiza las obligaciones que contraiga. Orgullosamente podemos afirmar que tal es el caso de la ACP.
Por ello, es una falacia insistir en que la ACP "engaña" al país con el autofinanciamiento puesto que el Canal es capaz de asumir los costos de su modernización, incluido el ensanche propuesto, sin afectar los aportes que aporta y seguiría dando al Presupuesto Nacional durante la construcción del nuevo juego de esclusas.
No vemos, luego de aceptar las navieras el aumento de los peajes programados por la ACP, cómo se puede seguir diciendo que el proyecto no es autofinanciable.
Se intentó manipular los estudios en inglés. Esto, perfectamente explicable, pretendieron convertirlo, ante la falta de críticas serias contra la ACP, en un caballito de batalla para deslegitimar la propuesta y confundir a la gente.
Un estudio en el idioma que sea es tan legítimo y auténtico como uno en español. De manera que decir que la ACP "engaña" al pueblo o "esconde información" porque los estudios en parte estaban en inglés, revela la orfandad argumental de los opositores. Pero pronto se acabó la argucia porque ya fueron traducidos al español.
En 1977, me opuse a los Tratados. Después, frente a los innegables beneficios que han traído al país, tuve que reconocer que me había equivocado.
Hago votos porque ningún panameño cometa, en democracia, un error semejante por atender vaticinios pesimistas y las conjeturas truculentas de los inevitables inconformes que, por su irredimible espíritu de contradicción, a todo le dicen no. Decía José Ingenieros que: " ¡La inextinguible hostilidad de los necios fue siempre el pedestal de un monumento!
fuloflores@yahoo.es
Otra consideración, de innegable tinte ideológico es la de que el gobierno, las constructoras, bancos, navieras y todo el que participe estarán haciendo "negocios", y señalan, temerariamente, que los estudios para la obra, son una siniestra, engañosa y deliberada confabulación de la Junta Directiva y de la Administración de la ACP contra el país y las futuras generaciones para hacer tales "negocios".
Sería bueno que ofrezcan alternativas en las que las constructoras trabajen sin ganancias; las navieras, aunque les resulte inconveniente, sigan usando a futuro un canal constreñido; los bancos financien sin cobrar intereses; el gobierno renuncie a los ingresos fiscales por los trabajos y la Caja de Seguro Social no cobre las cuotas obrero patronales de la ampliación para evitar que sea un "negocio" en el sentido negativo y tendencioso que señalan.
Vemos cómo se desarrolla una perniciosa, demagógica y calumniosa campaña de descalificación, desinformación y morbo para satanizar el proyecto y a la ACP, a fin de que el referéndum sea negativo, sin otra base que la ceguera y sordera politiquera o personal.
Otro contrasentido plantea que la alternativa al ensanche del Canal es la construcción de un megapuerto, lo cual no es incompatible con el tercer juego de esclusas. El megapuerto pacífico tiene su propia factibilidad como encrucijada de acopio y trasbordo de mercancías en el Pacífico como complemento de la actividad canalera. Ojalá ambos proyectos puedan ejecutarse o, es que no sirve de advertencia lo que le acaba de ocurrir a Panamá con Brasil, en el Atlántico.
Otro asunto, es el financiamiento. Se señala que el proyecto no es autofinanciable porque la ACP tendrá que hacer algunos préstamos. Si una empresa tiene ingresos suficientes, puede utilizarlos y también contratar préstamos (incluidos intereses) para financiar cualquier proyecto, ya que la capacidad de pago garantiza las obligaciones que contraiga. Orgullosamente podemos afirmar que tal es el caso de la ACP.
Por ello, es una falacia insistir en que la ACP "engaña" al país con el autofinanciamiento puesto que el Canal es capaz de asumir los costos de su modernización, incluido el ensanche propuesto, sin afectar los aportes que aporta y seguiría dando al Presupuesto Nacional durante la construcción del nuevo juego de esclusas.
No vemos, luego de aceptar las navieras el aumento de los peajes programados por la ACP, cómo se puede seguir diciendo que el proyecto no es autofinanciable.
Se intentó manipular los estudios en inglés. Esto, perfectamente explicable, pretendieron convertirlo, ante la falta de críticas serias contra la ACP, en un caballito de batalla para deslegitimar la propuesta y confundir a la gente.
Un estudio en el idioma que sea es tan legítimo y auténtico como uno en español. De manera que decir que la ACP "engaña" al pueblo o "esconde información" porque los estudios en parte estaban en inglés, revela la orfandad argumental de los opositores. Pero pronto se acabó la argucia porque ya fueron traducidos al español.
En 1977, me opuse a los Tratados. Después, frente a los innegables beneficios que han traído al país, tuve que reconocer que me había equivocado.
Hago votos porque ningún panameño cometa, en democracia, un error semejante por atender vaticinios pesimistas y las conjeturas truculentas de los inevitables inconformes que, por su irredimible espíritu de contradicción, a todo le dicen no. Decía José Ingenieros que: " ¡La inextinguible hostilidad de los necios fue siempre el pedestal de un monumento!
fuloflores@yahoo.es