default

Repertorio Un matón burlado


Desde nuestra adolescencia tuvimos la impresión de que muchos de los duelistas que retaban a otros a muerte, ora con la espada o con pistola, no eran más que unos vulgares asesinos que se habían preparado hasta un grado máximo de destreza para matar.
A continuación ofrecemos un vivo ejemplo de ello.
Alfonso Allais, escritor francés muy conocido por su chispa y agudas salidas, entró a un restaurante y tropezó con una mesa que ocupaba un comensal.
La sacudida hizo volcar la copa de vino que le acababan de servir, la que derramó el contenido en los pantalones de su ocupante. Este, ni corto ni perezoso, sin darle tiempo a Allais para disculparse, se levantó furiosamente de la mesa y le extendió su tarjeta. Esta era la señal de un reto a duelo.
Allais la recibió. Aunque él también tenía de las suyas, fingió buscarla y dijo que las suyas se le habían quedado en su abrigo que había dejado en el guardarropa a la entrada del local y dijo que iría por una de ellas. Al aproximarse al guardarropa, vio que entraba un cliente, le dio un empujón adrede, y acto seguido le extendió la tarjeta del que lo había retado a él. El tropezado, a su vez le extendió a Allais la suya y esa fue la que Allais le entregó al que lo había retado a él.
(*) Del Comité Pro Defensa de Bosques Urbanos.
La dicción del Nuevo Testamento, Juan y Pablo, está en algunos momentos teñida de gnosticismo, sea de una manera consciente sea sin advertirlo. No en lo revelado, pero sí en ciertas fórmulas.
Y baste por ahora.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América