Respetar la autonomía
Mucho hemos dicho sobe la autonomía y hasta hemos izado bandera de lucha en su nombre. Nos ocurre en algunos casos, como a los estudiantes que llenos de adornos en vistosos uniformes, desfilan a ritmo de tambores y trompetas, pero desconocen el motivo del desfile. Con la autonomía, no ocurre distinto. Gran parte de los airados defensores del respeto a la autonomía, no podrían definir lo que es la autonomía. Sencillamente fueron utilizados por una dirigencia cuyo liderazgo parece mostrar el ocaso de sus andanzas, ante la convicción de las bases por la falta de reales causas en las acciones adoptadas, que distan mucho de los intereses de sus respectivos gremios o asociaciones.
Quienes crearon la Universidad de Panamá, la concibieron como un centro de cultura superior, destinada al desarrollo del país, mediante la dotación periódica de profesionales con alto nivel de preparación y conocimientos, que pondrían al servicio del país, como un efecto ha ocurrido. Allí se han forjado los miles de profesionales en distintas disciplinas, que ocuparon con verbo encendido y vibrante, las tribunas en el paraninfo y en los auditorios, para analizar la problemática nacional y sugerir soluciones. En las graduaciones colectivas que se hacían, el discurso del graduando con mejor índice académico y del rector, eran esperados por la comunidad y radiados a todo el país, por ser piezas docentes sobre el acontecer nacional.
La autonomía empieza por el respeto a las autoridades universitarias, a sus decisiones y al esfuerzo por engrandecer y fortalecer todo lo que ella representa. Forma parte igualmente de la autonomía, el perfil profesional del catedrático, que debe mostrar su nivel superior tanto en el aula, como fuera de la misma sirviendo de ejemplo a todos. Es preciso referirnos al “pensum académico”, que debe contener elevada dosis de conocimientos sobre la especialidad, cuya asimilación y dominio deben ser requisitos irrenunciables para optar un título universitario. La responsabilidad del docente, que debe asistir puntualmente al aula y mostrar capacidad, deseos de enseñar y su calidad académica y moral como educador.
La autonomía es una creación jurídica, que permite el desarrollo de las actividades docentes y administrativas, las investigaciones y la expresión de las opiniones, sin injerencia de factores extraños entorpecedores. Para su eficacia se le dota de un presupuesto del que puede disponer administrativamente, distribuyéndolo y ejecutándolo en la organización estructural que le permite funcionar. Precisa una selección del estudiante universitario, sin discriminación alguna. La autonomía debe tener suficiente fuerza operativa, para desalojar a quienes han convertido el campus, en un refugio de irresponsables, que impiden a la mayoría (profesores, estudiantes, administrativos) desarrollar sus labores. Quienes temen dar la cara en defensa de una causa, no quieren que los identifiquen con esa lucha. El estudiante universitario debe empezar a respetar la autonomía, evitando que la imagen de ese centro superior, decaiga con sus acciones ilegales.
Preocupan, por decir lo menos, las advertencias emanadas del Ministerio Público, porque lo que deriva de actuaciones dirigidas a perseguir los revoltosos, afecta gravemente el funcionamiento y la seguridad de la universidad. La autonomía tiene que fortalecerse internamente. Es necesario el respeto a las autoridades individuales y colectivas, y que estas ejerzan sus facultades y cumplan con su deber sin dilación. Tenemos que rescatar el prestigio del foro universitario, de su función orientadora, de su libertad de análisis y discusión del asunto nacional, con el concurso de opiniones sin ideologías discriminadas, sin pensamientos políticos excluidos, en fin, con el aporte de todos para seguir contribuyendo el desarrollo nacional.
La autonomía nos pertenece y nos responsabiliza a todos. No la puedo concebir sin la expresión del pensamiento, sin la libertad de manejo interno, sin oportunidad de disentir, pero igualmente pienso que quienes atacan con violencia y utilizan el campus como refugio, en nada favorecen las defensa o el respeto de la autonomía. Esos ponen en riesgo innecesario toda esa conquista de tantas generaciones de profesionales que orgullosamente nos formamos en la Universidad de Panamá. Cuando la idea pierde su valor, imponerla con violencia la resta credibilidad. Por eso, el respeto a la autonomía no se logra con violencia, y todos sabemos lo que ocurrirá si la autorización para penetrar al campus, se imparte bajo exaltación o intentando controlar algo que se agrava con la medida. Contribuyamos todos a respetar la autonomía y a darle contenido a la misma.
ENERO 16: El legislador del PRD, Carlos Afú, confiesa haber recibido B/. 6 mil de manos del legislador Mateo Castillero, al igual que otros copartidarios suyos, a cambio de la aprobación del contrato No. 123.
ENERO 17: El contrato ley del CEMIS es publicado en la Gaceta Oficial mientras que la procuradora encargada, Mercedes Araúz de Grimaldo, abre la investigación sobre las denuncias de soborno y ordena la conducción de Carlos Afú así como se inicia la toma de declaraciones a los legisladores Balbina Herrera, Miguel Bush y Héctor Alemán, entre otros.
ENERO 18: Los legisladores Mateo Castillero y Tomás Gabriel Altamirano Duque se contradicen sobre si se repartió dinero para la aprobación del CEMIS.
JUNIO 30: La Asamblea Legislativa emite resolución en la cual rechaza la petición de levantamiento de inmunidad de un grupo de legisladores y ordena archivar el expediente levantado por el Ministerio Público.
Septiembre 17: La Corte Suprema de Justicia emite fallo en el cual ordena el archivo del expediente del caso CEMIS y declara nulo todo lo actuado por el Ministerio Público.
El magistrado Arjona en su salvamento de voto lamentó la decisión asumida por la mayoría de sus colegas con respecto a este escándalo.
"Francamente hubiera preferido que nuestra institución asumiera el desafío de hacer sentir su voz orientadora bien para castigar ejemplarmente a los responsables de los supuestos ilícitos o bien para exonerar con valentía y firmeza a los presuntos implicados", sostuvo el magistrado.
Destacó que con este fallo, la Corte se ha privado de la preciosa oportunidad de ocupar un lugar estelar en esta singular coyuntura de nuestro devenir republicano.
Luego de esta decisión, comentó Arjona, que infortunadamente enfrentará un clima de incomprensión y decepción, "mucho me temo que la nación no volverá a ser la misma".
Agregó que el tema atinente a la inmunidad parlamentaria pasará posiblemente a partir de hoy, por un áspero, desabrido y difícil cuestionamiento público, que tendrá que imponer beneficio de la salud institucional de la república, una reflexión generosa, madura y responsable de su alcance y razón de ser.
Este diario tuvo acceso a una carta enviada por Jacinto Cárdenas, magistrado ponente del fallo, a Adán Arjona, presidente de la Corte Suprema. Su contenido revela claramente el malestar de Cárdenas y el ambiente que reina en la máxima corporación de justicia.
Cárdenas expresa su desacuerdo con la decisión tomada por Arjona de “hacer llegar a los medios de comunicación su salvamento de voto del caso en mención...”.
Sostiene que el fallo se filtró a los medios antes de que el magistrado César Pereira Burgos y el secretario de la Corte, Carlos Cuestas, lo hubieran firmado. Indica que hasta tanto este trámite no se hubiera cumplido, el contenido del fallo podía ser modificado, pero con la “publicidad” del salvamento de voto de Arjona, esa posibilidad quedó descartada.
La carta fue enviada anteayer y en ella Cárdenas le recrimina al presidente de la Corte que aunque Arturo Hoyos y Rogelio Fábrega no compartían el criterio de la mayoría, respetaron lo acordado en el pleno y no remitieron a los medios su salvamento.
En lo que pareciera un dejo de ironía, el ponente le dice a Arjona que “en solitario” le manifiesta “de manera categórica, firme y respetuosa” su total desacuerdo con la publicidad anticipada que éste le dio a su salvamento de voto.
Lo de “en solitario” y “de manera categórica, firme y respetuosa”, fueron las mismas frases utilizadas por Arjona en su decisión de no apoyar el fallo.
Arjona las utilizó en el párrafo final de su salvamento de voto y Cárdenas las incluye en el último párrafo de su carta.
Quienes crearon la Universidad de Panamá, la concibieron como un centro de cultura superior, destinada al desarrollo del país, mediante la dotación periódica de profesionales con alto nivel de preparación y conocimientos, que pondrían al servicio del país, como un efecto ha ocurrido. Allí se han forjado los miles de profesionales en distintas disciplinas, que ocuparon con verbo encendido y vibrante, las tribunas en el paraninfo y en los auditorios, para analizar la problemática nacional y sugerir soluciones. En las graduaciones colectivas que se hacían, el discurso del graduando con mejor índice académico y del rector, eran esperados por la comunidad y radiados a todo el país, por ser piezas docentes sobre el acontecer nacional.
La autonomía empieza por el respeto a las autoridades universitarias, a sus decisiones y al esfuerzo por engrandecer y fortalecer todo lo que ella representa. Forma parte igualmente de la autonomía, el perfil profesional del catedrático, que debe mostrar su nivel superior tanto en el aula, como fuera de la misma sirviendo de ejemplo a todos. Es preciso referirnos al “pensum académico”, que debe contener elevada dosis de conocimientos sobre la especialidad, cuya asimilación y dominio deben ser requisitos irrenunciables para optar un título universitario. La responsabilidad del docente, que debe asistir puntualmente al aula y mostrar capacidad, deseos de enseñar y su calidad académica y moral como educador.
La autonomía es una creación jurídica, que permite el desarrollo de las actividades docentes y administrativas, las investigaciones y la expresión de las opiniones, sin injerencia de factores extraños entorpecedores. Para su eficacia se le dota de un presupuesto del que puede disponer administrativamente, distribuyéndolo y ejecutándolo en la organización estructural que le permite funcionar. Precisa una selección del estudiante universitario, sin discriminación alguna. La autonomía debe tener suficiente fuerza operativa, para desalojar a quienes han convertido el campus, en un refugio de irresponsables, que impiden a la mayoría (profesores, estudiantes, administrativos) desarrollar sus labores. Quienes temen dar la cara en defensa de una causa, no quieren que los identifiquen con esa lucha. El estudiante universitario debe empezar a respetar la autonomía, evitando que la imagen de ese centro superior, decaiga con sus acciones ilegales.
Preocupan, por decir lo menos, las advertencias emanadas del Ministerio Público, porque lo que deriva de actuaciones dirigidas a perseguir los revoltosos, afecta gravemente el funcionamiento y la seguridad de la universidad. La autonomía tiene que fortalecerse internamente. Es necesario el respeto a las autoridades individuales y colectivas, y que estas ejerzan sus facultades y cumplan con su deber sin dilación. Tenemos que rescatar el prestigio del foro universitario, de su función orientadora, de su libertad de análisis y discusión del asunto nacional, con el concurso de opiniones sin ideologías discriminadas, sin pensamientos políticos excluidos, en fin, con el aporte de todos para seguir contribuyendo el desarrollo nacional.
La autonomía nos pertenece y nos responsabiliza a todos. No la puedo concebir sin la expresión del pensamiento, sin la libertad de manejo interno, sin oportunidad de disentir, pero igualmente pienso que quienes atacan con violencia y utilizan el campus como refugio, en nada favorecen las defensa o el respeto de la autonomía. Esos ponen en riesgo innecesario toda esa conquista de tantas generaciones de profesionales que orgullosamente nos formamos en la Universidad de Panamá. Cuando la idea pierde su valor, imponerla con violencia la resta credibilidad. Por eso, el respeto a la autonomía no se logra con violencia, y todos sabemos lo que ocurrirá si la autorización para penetrar al campus, se imparte bajo exaltación o intentando controlar algo que se agrava con la medida. Contribuyamos todos a respetar la autonomía y a darle contenido a la misma.
ENERO 16: El legislador del PRD, Carlos Afú, confiesa haber recibido B/. 6 mil de manos del legislador Mateo Castillero, al igual que otros copartidarios suyos, a cambio de la aprobación del contrato No. 123.
ENERO 17: El contrato ley del CEMIS es publicado en la Gaceta Oficial mientras que la procuradora encargada, Mercedes Araúz de Grimaldo, abre la investigación sobre las denuncias de soborno y ordena la conducción de Carlos Afú así como se inicia la toma de declaraciones a los legisladores Balbina Herrera, Miguel Bush y Héctor Alemán, entre otros.
ENERO 18: Los legisladores Mateo Castillero y Tomás Gabriel Altamirano Duque se contradicen sobre si se repartió dinero para la aprobación del CEMIS.
JUNIO 30: La Asamblea Legislativa emite resolución en la cual rechaza la petición de levantamiento de inmunidad de un grupo de legisladores y ordena archivar el expediente levantado por el Ministerio Público.
Septiembre 17: La Corte Suprema de Justicia emite fallo en el cual ordena el archivo del expediente del caso CEMIS y declara nulo todo lo actuado por el Ministerio Público.
El magistrado Arjona en su salvamento de voto lamentó la decisión asumida por la mayoría de sus colegas con respecto a este escándalo.
"Francamente hubiera preferido que nuestra institución asumiera el desafío de hacer sentir su voz orientadora bien para castigar ejemplarmente a los responsables de los supuestos ilícitos o bien para exonerar con valentía y firmeza a los presuntos implicados", sostuvo el magistrado.
Destacó que con este fallo, la Corte se ha privado de la preciosa oportunidad de ocupar un lugar estelar en esta singular coyuntura de nuestro devenir republicano.
Luego de esta decisión, comentó Arjona, que infortunadamente enfrentará un clima de incomprensión y decepción, "mucho me temo que la nación no volverá a ser la misma".
Agregó que el tema atinente a la inmunidad parlamentaria pasará posiblemente a partir de hoy, por un áspero, desabrido y difícil cuestionamiento público, que tendrá que imponer beneficio de la salud institucional de la república, una reflexión generosa, madura y responsable de su alcance y razón de ser.
Este diario tuvo acceso a una carta enviada por Jacinto Cárdenas, magistrado ponente del fallo, a Adán Arjona, presidente de la Corte Suprema. Su contenido revela claramente el malestar de Cárdenas y el ambiente que reina en la máxima corporación de justicia.
Cárdenas expresa su desacuerdo con la decisión tomada por Arjona de “hacer llegar a los medios de comunicación su salvamento de voto del caso en mención...”.
Sostiene que el fallo se filtró a los medios antes de que el magistrado César Pereira Burgos y el secretario de la Corte, Carlos Cuestas, lo hubieran firmado. Indica que hasta tanto este trámite no se hubiera cumplido, el contenido del fallo podía ser modificado, pero con la “publicidad” del salvamento de voto de Arjona, esa posibilidad quedó descartada.
La carta fue enviada anteayer y en ella Cárdenas le recrimina al presidente de la Corte que aunque Arturo Hoyos y Rogelio Fábrega no compartían el criterio de la mayoría, respetaron lo acordado en el pleno y no remitieron a los medios su salvamento.
En lo que pareciera un dejo de ironía, el ponente le dice a Arjona que “en solitario” le manifiesta “de manera categórica, firme y respetuosa” su total desacuerdo con la publicidad anticipada que éste le dio a su salvamento de voto.
Lo de “en solitario” y “de manera categórica, firme y respetuosa”, fueron las mismas frases utilizadas por Arjona en su decisión de no apoyar el fallo.
Arjona las utilizó en el párrafo final de su salvamento de voto y Cárdenas las incluye en el último párrafo de su carta.