Responsabilidad ecológica
Responsabilidad ecológica
Dentro de la sociedad panameña existen una serie de normas sociales y buenas maneras ciudadanas que han evolucionado con los años, pasando por ejemplo con lineamientos que indicaban los deberes morales del hombre para con Dios como punto de partida, seguido con los deberes hacia nuestros padres, con nuestra patria, con nuestros semejantes y con nosotros mismos.
Obviamente, como republica Panamá mantiene una constitución como máxima jerarquía normativa, además de leyes, decretos y reglamentos que establecen el marco del estado democrático panameño que promueve los derechos y deberes de sus ciudadanos que busca por supuesto que nuestro país tenga justicia social, estabilidad y se proteja los derechos de los ciudadanos.
En este sentido la promoción en Panamá de la responsabilidad ciudadana ha buscado ese compromiso de cada ciudadano para que el país avance hacía el bienestar de todos, primero a través de la familia, las comunidades y la sociedad panameña de manera general. Todos deberíamos participar de manera activa en la divulgación de nuestros deberes y derechos con respecto a la ley, ética y solidaridad social. Dentro de todos estos deberes durante los últimos años ha tomado muchísima relevancia el cuidado al medio ambiente enmarcada en la responsabilidad ecológica.
No es un secreto para todos que nuestro medio ambiente viene sufriendo cambios importantes en cuanto al tema ambiental, que incluye la contaminación con diversos tipos de desechos sobre el suelo, fuentes de agua y el aire. A todo lo anteriormente expuesto se une la pérdida de biodiversidad de flora y fauna producto de una deforestación masiva enmarcada y justificada en un crecimiento agrícola y urbano desproporcionado en comparación con la resiliencia de los ecosistemas en Panamá que ha dado como resultado el potencial agotamiento de los recursos naturales existentes de no tomar medidas correctivas a tiempo.
El consumo desmedido de recursos naturales por parte de la humanidad a dado como resultado un punto de partida para el cambio climático que hoy nos aqueja, por tanto, más que ponernos a llorar en la leche derramada, hace falta más que nunca tomar medidas de mitigación, pero que deben nacer a partir de los ciudadanos integrando dentro de nuestro haber diario una responsabilidad ecológica proactiva que va desde un compromiso individual hasta un compromiso colectivo para proteger las riquezas naturales de nuestro país.
No se trata ahora de no hacer ninguna actividad para el desarrollo socioeconómico del país y dejar que todo se destruya o crear un idilio o utopía de sociedad, se trata más bien de empezar por temas básicos como el simple hecho de recoger la basura, reducir el despilfarro de agua, consumir solo lo necesario de energía eléctrica, respetar las leyes, decretos y normas asociadas a temas medio ambientales.
Es que este es nuestro hogar, todo lo que hagamos tiene impacto en todos, si deja de llover por sequías y destruimos los ríos existentes los animales salvajes y de cría van a morir por igual, por otra parte, la agricultura se verá igualmente afectada para poder alimentar a la población.
El tema no se trata de pintar escenarios apocalípticos o de guerras nucleares o cosas por el estilo, se trata de enseñar desde las escuelas y universidades del país que todos tenemos que hacer algo al respecto, no esperar que otros lo hagan, como interpretando que el problema no es con nosotros, porque tan simple es que si no existe un balance social esto dará como resultado un descontento de las comunidades de las cuales formamos parte.
El principal problema es que pensamos que los demás tienen que hacerlo primero y que nosotros después veremos si lo podemos ejecutar, por allí empieza el fracaso de la responsabilidad ecológica, la realidad es que depende de todos nosotros iniciando de manera personal, para luego incluir la responsabilidad del estado panameño y del sector productivo privado.
Una vez todos estemos sincronizados con todas estas premisas, lograremos sobrevivir y desarrollarnos como sociedad tanto en el ámbito económico y social con el medio ambiente de manera sostenible y resiliente.
Por tanto, Panamá como país requiere de una responsabilidad ciudadana, ecológica, social, privada y estatal comprometida en todos los sentidos con el tema ambiental para empujar nuestro país hacia adelante, porque se trata de un tema de todos, porque se trata de un tema de Panamá.