Respuesta al Dr. Ansin
Estimado Dr. Juan Carlos Ansín: He leído con sumo interés su artículo de opinión publicado el 1 de junio: “La Gripe Mexicana”. Usted destaca que las autoridades sanitarias mexicanas fueron “muy eficientes para detectar, tratar y controlar la enfermedad”, al mismo tiempo que se refiere a “sus políticos que no han estado a la altura” en particular en referencia al rechazo a las medidas discriminatorias contra México adoptadas por algunos países, que considera “paranoicas”. El sentido de estas frases es contradictorio. Todas las acciones del gobierno de México, incluyendo las de carácter sanitario y de política exterior, fueron decididas por altas autoridades del país, encabezadas por el presidente Felipe Calderón, con los resultados que usted reconoce como exitosos.
Como señala, el miedo no tiene nacionalidad, clase, raza, ni religión y añadiría se sustenta en la ignorancia. Por esto, las autoridades mexicanas mantuvieron en forma transparente, oportunamente informada a la población y a la comunidad internacional sobre lo que estaba sucediendo en el país, ello con información científica y el respaldo de las autoridades de la OMS y la OPS. El 1 de mayo de 2009, la OMS emitió el comunicado “No se justifica la imposición de restricciones a los viajes”, en el cual se señala: “las investigaciones científicas basadas en modelizaciones matemáticas indican que la restricción de los viajes tendría un efecto escaso o nulo en la propagación de la enfermedad. Los registros históricos de pandemias de gripe precedentes, así como la experiencia adquirida con el SARS validan esa opinión”. Algunos países no observaron esta recomendación científica y documentada. Estas medidas gubernamentales, fortalecieron la percepción de que por el hecho de ser mexicanos éramos portadores del virus, como usted lo manifiesta en su título. Hasta el pasado 1 de junio en un país de los que menciona se han presentado 100 casos, mientras que en otros de nuestro continente que no adoptaron estas medidas la cifra es de 18 casos, y en Guatemala país vecino de México se presentan 12 casos, lo que demuestra la inutilidad de las acciones adoptadas.
Su argumentación para la identificación del virus con una nacionalidad tampoco se sustenta. Usted señala con certeza que el primer caso humano ocurrió en enero en México, esta aseveración es hasta la fecha imprecisa y no se ha podido confirmar. De cualquier manera, el hecho de que se haya detectado primero en México fue motivo de una circunstancia totalmente fortuita, que pudo haber ocurrido en cualquier nación, como ha sido en otros casos. Los virus no tienen nacionalidad, la gripe aviar, el SIDA, el SARS no tienen gentilicio, se pudieron haber presentado en cualquier lugar y ahora son enfermedades mundiales.
Los costos de imagen para un país con una circunstancia como la que debimos enfrentar son altos, pero se asumieron con toda responsabilidad y transparencia, como lo han reconocido varias naciones y autoridades sanitarias internacionales. Con esa misma convicción alzamos la voz en contra de medidas contrarias a la evidencia científica, adoptadas no solo en países de nuestra región, que contribuyeron a generar un ambiente de desconfianza sobre los mexicanos y efectivamente fueron discriminatorias. Estas medidas restrictivas solo se aplicaron para un país del Sur, cuando era conocido que el virus estaba en otros países de América del Norte.