Respuesta a Pérez Balladares
EL EX PRESIDENTE Ernesto Pérez Balladares, a través una dama -debo suponer que joven y guapa-, identificada como su asistente de prensa-, ha pretendido contestar artículo publicado en este diario el pasado 6 de diciembre, intitulado "Herencia de Pérez Balladares". Allí referí a la especie de caos e impotencia jurídica que su administración dejó al Estado panameño frente a las empresas de capital mixto de telefonía y electricidad luego de su privatización.
Como yo no tengo asistente de prensa, no me escudaré en ninguno de mis colegas asociados, abogados o pasantes de mi firma forense, para darle respuesta al distinguido interlocutor, que supongo fue quien dio las pautas para que se me contestara el mencionado artículo.
Pareciera que el nuevamente aspirante a la Presidencia de la República, que fracasó en su intento de reformar la Constitución Nacional para lograr su reelección en 1999, padece del mismo pecado que muchos políticos. Uno pregunta una cosa y responden con otra. No son amigos de que nadie cuestione la transparencia como hicieron las cosas, pero por sus respuestas uno se da cuenta de que lo menos que les interesa es esa transparencia, ya que con lo que contestan, uno simplemente queda más confundido de cuando comenzó.
¿Qué me contestó el ex presidente Pérez Balladares a través de una dama el domingo 10 de diciembre en el diario Panamá América? Resumo:
1. Se refiere al artículo que escribí sobre los 10 años de las telecomunicaciones (Panamá América, 26 Septiembre de 2005), señalando que no hice ninguna crítica en ese momento a la transparencia de ese proceso privatizador; se queja a su vez que no le reconocí nada de lo que hizo en ese proceso privatizador que tanto ha encarecido esos servicios para los panameños. No es cierto: Allí dije, entre otras cosas, -de parte de Cable & Wireless- "se han cometido irregularidades que espero que pronto resuelva la Sala Tercera de la Suprema Corte". Igualmente señalé que Panamá tiene minoría en la Junta Directiva de esas empresas privatizadas, y se toman decisiones -caso de Cable & Wireless- "como la de asignar al Gerente General de la empresa un salario mensual de B/. 50.000.00 al mes: eso mismo B/. 600.000.00 por año".
2. Que Transparencia Internacional dijo que el proceso de privatización de la telefonía había sido muy transparente y que era modelo para otros países.
3. Que los contratos adoptados en el gobierno de Pérez Balladares, siguieron los estándares que han regido en esta materia en otros países.
Resulta evidente que en su respuesta, me da la razón, porque en ninguno de los puntos de la supuesta respuesta, hace referencia alguna a lo básico de mis cuestionamientos. Veamos por qué:
1. El Contrato de Administración y Operación -de 15 años de duración- que no es tal sino de consultoría, ha producido a Cable & Wireless aproximadamente 117 millones en los 8 años que tiene de operación, no lo conoció nadie. ¿Por qué no lo hicieron público a través de la Gaceta Oficial?
2. Como mirones de palo, aceptamos sin derecho a pataleo alguno por los exagerados gastos que realizan y por los onerosos contratos que se firman entre sí como el del "uso de su marca" sin darle un centavo a Panamá. ¿Se habrá hecho algo similar en otros países? ¿Habrá otras cosas que aún no he descubierto?
3. Que el Estado panameño no puede ejercer ningún tipo de control sobre las finanzas de esa empresa, a pesar del elevado porcentaje (51%) que junto con los trabajadores tiene el Estado panameño. ¿Se habrá permitido algo similar en otros países que privatizaron?
Por todo lo anterior, no me cabe más que repetirle al actual gobierno que una vez por todas agarre al toro por los cachos y ponga orden en los contratos con esas empresas de capital mixto. Más adelante pudiésemos analizar entuertos realizados con los corredores viales, con la Refinería Panamá y con las partidas discrecionales que alegremente manejaron los gobiernos anteriores. La verdad es que para la pobreza en que viven algunos panameños, mucho de esos dineros que hoy no están en las arcas nacionales, para bastante servirían.
Como yo no tengo asistente de prensa, no me escudaré en ninguno de mis colegas asociados, abogados o pasantes de mi firma forense, para darle respuesta al distinguido interlocutor, que supongo fue quien dio las pautas para que se me contestara el mencionado artículo.
Pareciera que el nuevamente aspirante a la Presidencia de la República, que fracasó en su intento de reformar la Constitución Nacional para lograr su reelección en 1999, padece del mismo pecado que muchos políticos. Uno pregunta una cosa y responden con otra. No son amigos de que nadie cuestione la transparencia como hicieron las cosas, pero por sus respuestas uno se da cuenta de que lo menos que les interesa es esa transparencia, ya que con lo que contestan, uno simplemente queda más confundido de cuando comenzó.
¿Qué me contestó el ex presidente Pérez Balladares a través de una dama el domingo 10 de diciembre en el diario Panamá América? Resumo:
1. Se refiere al artículo que escribí sobre los 10 años de las telecomunicaciones (Panamá América, 26 Septiembre de 2005), señalando que no hice ninguna crítica en ese momento a la transparencia de ese proceso privatizador; se queja a su vez que no le reconocí nada de lo que hizo en ese proceso privatizador que tanto ha encarecido esos servicios para los panameños. No es cierto: Allí dije, entre otras cosas, -de parte de Cable & Wireless- "se han cometido irregularidades que espero que pronto resuelva la Sala Tercera de la Suprema Corte". Igualmente señalé que Panamá tiene minoría en la Junta Directiva de esas empresas privatizadas, y se toman decisiones -caso de Cable & Wireless- "como la de asignar al Gerente General de la empresa un salario mensual de B/. 50.000.00 al mes: eso mismo B/. 600.000.00 por año".
2. Que Transparencia Internacional dijo que el proceso de privatización de la telefonía había sido muy transparente y que era modelo para otros países.
3. Que los contratos adoptados en el gobierno de Pérez Balladares, siguieron los estándares que han regido en esta materia en otros países.
Resulta evidente que en su respuesta, me da la razón, porque en ninguno de los puntos de la supuesta respuesta, hace referencia alguna a lo básico de mis cuestionamientos. Veamos por qué:
1. El Contrato de Administración y Operación -de 15 años de duración- que no es tal sino de consultoría, ha producido a Cable & Wireless aproximadamente 117 millones en los 8 años que tiene de operación, no lo conoció nadie. ¿Por qué no lo hicieron público a través de la Gaceta Oficial?
2. Como mirones de palo, aceptamos sin derecho a pataleo alguno por los exagerados gastos que realizan y por los onerosos contratos que se firman entre sí como el del "uso de su marca" sin darle un centavo a Panamá. ¿Se habrá hecho algo similar en otros países? ¿Habrá otras cosas que aún no he descubierto?
3. Que el Estado panameño no puede ejercer ningún tipo de control sobre las finanzas de esa empresa, a pesar del elevado porcentaje (51%) que junto con los trabajadores tiene el Estado panameño. ¿Se habrá permitido algo similar en otros países que privatizaron?
Por todo lo anterior, no me cabe más que repetirle al actual gobierno que una vez por todas agarre al toro por los cachos y ponga orden en los contratos con esas empresas de capital mixto. Más adelante pudiésemos analizar entuertos realizados con los corredores viales, con la Refinería Panamá y con las partidas discrecionales que alegremente manejaron los gobiernos anteriores. La verdad es que para la pobreza en que viven algunos panameños, mucho de esos dineros que hoy no están en las arcas nacionales, para bastante servirían.