Respuestas telefónicas
En el complejo mundo mercantil moderno hay dos tipos de repuestas en el ámbito empresarial. Uno es positivo y orientador. La persona que llama escucha una voz que le sugiere qué número marcar para que le respondan del departamento con el cual desea comunicarse. Quien llama, en este caso, se siente complacido. El otro tipo de respuesta es abusivo e impertinente, porque le hace perder el tiempo a quien llama y lo convierten en cautivo oyente que tiene que soportar una retahíla sobre los servicios que puede prestar la empresa, que no es lo que le interesa
Hace pocos días un respetable empresario extranjero con una sustancial, repetimos, sustancial cantidad de dinero limpiamente habido, deseoso de invertir en Panamá, llamó a uno de nuestros bancos. Deseaba consultar cuáles eran sus ratas de interés para depósitos a plazo fijo. Tras solicitarle a la telefonista que lo comunicara con la persona que podría suministrarle la información, le salió una voz que le leía la lista de servicios que el banco presta, lo cual soportó con paciencia, pero acto seguido, le salió al encuentro una orquesta musical. Cerró la comunicación; llamó luego a otro banco donde de inmediato lo comunicaron con el oficial indicado. Clásico ejemplo éste de ayudar a la competencia.