Retos para la promoción de Panamá
Especialista en Cooperación Empresarial Internacional
Unos empresarios del norte de Italia, a raíz de un taller de promoción de Panamá, celebrado hace dos meses en un hermoso y antiquísimo palacio en Milán, que fue facilitado por la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de dicha ciudad, me sugirieron la necesidad de alertar y tomar nota, en relación a la competencia internacional para la captación de inversiones extranjeras directas que se hace cada día más agresiva y especializada.
No he tenido la oportunidad de seguir personalmente la promoción de nuestro país, pero sí he asistido a algunos foros de inversión celebrados por otros países en desarrollo y he constatado que la mayoría de ellos no rompen inercias: continúan con prácticas elementales y muchas veces obsoletas de las emergentes tecnologías de información, promoción, etc. y que reflejan con satisfacción el sentimiento que hemos ocupado el umbral y nadie lo puede ultrapasar.
No basta recitar slogans, ni conocer "desde el escritorio" los mercados en base a artículos, estadísticas e informes lites de los agregados comerciales; la promoción no se improvisa... porque tiene sus costos! ¿Cuántos inversionistas potenciales dejan de ir a un país por falta de información creíble? La promoción de inversiones requiere que el/la profesional invierta su legitimidad y representatividad en sus funciones.
Es un trabajo profesional a doble vertiente: por un lado se debe estudiar la manera directa y personalizada, las exigencias de los mercados/países en cuanto a la calidad y confiabilidad de la información en materia de inversiones: ventajas y oportunidades ofertadas, el entorno político, fiscal, la rentabilidad, la seguridad a la inversión, obstáculos, etc., por otro lado, se requiere preparación para atender el reto cultural de motivar/convencer a operadores que hacen preguntas concretas para obtener respuestas concretas que no pueden en ningún caso ser vagas ni aproximadas.
El perfil profesional del(la) promotor(a), para que sea escuchado(a) y no hable en el vacío, requiere el conocimiento de las políticas y tendencias de la inversión directa extranjera, sus instrumentos de apoyo a la internacionalización: institucionales y financieros, etc., y un manejo de excelencia en el contexto internacional que incluya el dominio de las percepciones que dichos mercados/países tienen del nuestro, la idiosincracia, los valores y por último, saber proyectar una imagen de aceptación, de credibilidad y de elegancia ante los inversionistas potenciales, es inadmisible dar a conocer una imagen personal robotizada o improvisada.
Leímos las recientes declaraciones solventes del Business Monitor para América Latina, relativas a la dinámica de las operaciones de la Zona Libre de Colón, una vez superada la convalecencia de 1996 y los vaticinios de buenos augurios para dicha zona que proyecta diversificar los servicios hasta hoy ofrecidos. Esta competitividad alcanzada junto a los nuevos servicios proyectados optimizarán la Zona Libre de Colón.
La responsabilidad de hacer más atractiva la Zona Libre de Colón no debe ser unilateralmente institucional, aun si son los panameños quienes con sus impuestos permiten el financiamiento de la labor gubernamental.
Para posicionar en un nuevo contexto a la ZLC, los operadores requieren que el acceso a ella sea seguro y confiable, como el de otras zonas del hemisferio.
Se necesitan, tanto inversiones privadas sin excluir la de los usuarios en cuanto a suplir las necesidades de Colón de hoteles, business, centers, restaurantes, transporte, etc., como inversiones públicas seguridad, servicios aeroportuarios modernos, estacionamientos, reglamentación de la publicidad vial para que no sea estéticamente repugnante en el entorno de sencillez y de pobreza.
Imaginémonos ya, en un nuevo escenario de la ZLC, es indiscutible que esta obra problemática crucial en cuanto a su atractivo, que es la de mantener el status quo: vender únicamente lo que el mercado local/regional está acostumbrado o domesticado a consumir, o bien, diversificar la tipología de mercaderías y servicios para que se robustezca la posición de los actuales usuarios y atraer nuevos compradores de expectativas diversas.
Si la nación entera contribuye a la promoción de Panamá ya que se utilizan fondos públicos que provienen de los contribuyentes, etc. ¿Quién debe capitalizar o quiénes deben ser los receptores de los efectos de la expansión? ¿Hay que captar inversiones extranjeras?
Unos empresarios del norte de Italia, a raíz de un taller de promoción de Panamá, celebrado hace dos meses en un hermoso y antiquísimo palacio en Milán, que fue facilitado por la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de dicha ciudad, me sugirieron la necesidad de alertar y tomar nota, en relación a la competencia internacional para la captación de inversiones extranjeras directas que se hace cada día más agresiva y especializada.
No he tenido la oportunidad de seguir personalmente la promoción de nuestro país, pero sí he asistido a algunos foros de inversión celebrados por otros países en desarrollo y he constatado que la mayoría de ellos no rompen inercias: continúan con prácticas elementales y muchas veces obsoletas de las emergentes tecnologías de información, promoción, etc. y que reflejan con satisfacción el sentimiento que hemos ocupado el umbral y nadie lo puede ultrapasar.
No basta recitar slogans, ni conocer "desde el escritorio" los mercados en base a artículos, estadísticas e informes lites de los agregados comerciales; la promoción no se improvisa... porque tiene sus costos! ¿Cuántos inversionistas potenciales dejan de ir a un país por falta de información creíble? La promoción de inversiones requiere que el/la profesional invierta su legitimidad y representatividad en sus funciones.
Es un trabajo profesional a doble vertiente: por un lado se debe estudiar la manera directa y personalizada, las exigencias de los mercados/países en cuanto a la calidad y confiabilidad de la información en materia de inversiones: ventajas y oportunidades ofertadas, el entorno político, fiscal, la rentabilidad, la seguridad a la inversión, obstáculos, etc., por otro lado, se requiere preparación para atender el reto cultural de motivar/convencer a operadores que hacen preguntas concretas para obtener respuestas concretas que no pueden en ningún caso ser vagas ni aproximadas.
El perfil profesional del(la) promotor(a), para que sea escuchado(a) y no hable en el vacío, requiere el conocimiento de las políticas y tendencias de la inversión directa extranjera, sus instrumentos de apoyo a la internacionalización: institucionales y financieros, etc., y un manejo de excelencia en el contexto internacional que incluya el dominio de las percepciones que dichos mercados/países tienen del nuestro, la idiosincracia, los valores y por último, saber proyectar una imagen de aceptación, de credibilidad y de elegancia ante los inversionistas potenciales, es inadmisible dar a conocer una imagen personal robotizada o improvisada.
Leímos las recientes declaraciones solventes del Business Monitor para América Latina, relativas a la dinámica de las operaciones de la Zona Libre de Colón, una vez superada la convalecencia de 1996 y los vaticinios de buenos augurios para dicha zona que proyecta diversificar los servicios hasta hoy ofrecidos. Esta competitividad alcanzada junto a los nuevos servicios proyectados optimizarán la Zona Libre de Colón.
La responsabilidad de hacer más atractiva la Zona Libre de Colón no debe ser unilateralmente institucional, aun si son los panameños quienes con sus impuestos permiten el financiamiento de la labor gubernamental.
Para posicionar en un nuevo contexto a la ZLC, los operadores requieren que el acceso a ella sea seguro y confiable, como el de otras zonas del hemisferio.
Se necesitan, tanto inversiones privadas sin excluir la de los usuarios en cuanto a suplir las necesidades de Colón de hoteles, business, centers, restaurantes, transporte, etc., como inversiones públicas seguridad, servicios aeroportuarios modernos, estacionamientos, reglamentación de la publicidad vial para que no sea estéticamente repugnante en el entorno de sencillez y de pobreza.
Imaginémonos ya, en un nuevo escenario de la ZLC, es indiscutible que esta obra problemática crucial en cuanto a su atractivo, que es la de mantener el status quo: vender únicamente lo que el mercado local/regional está acostumbrado o domesticado a consumir, o bien, diversificar la tipología de mercaderías y servicios para que se robustezca la posición de los actuales usuarios y atraer nuevos compradores de expectativas diversas.
Si la nación entera contribuye a la promoción de Panamá ya que se utilizan fondos públicos que provienen de los contribuyentes, etc. ¿Quién debe capitalizar o quiénes deben ser los receptores de los efectos de la expansión? ¿Hay que captar inversiones extranjeras?